El cultivo de arroz en la provincia de Entre Rios avanza sobre una base solida en el ciclo 2025/26, segun el ultimo relevamiento del Sistema de Informacion de la Bolsa de Cereales de Entre Rios. La superficie sembrada se ubica alrededor de las 59.000 hectareas y, en terminos generales, la condicion del cultivo aparece mayoritariamente favorable, lo que alimenta expectativas positivas de cara a la cosecha. Estos indicadores reflejan que, por ahora, la combinacion de fechas de siembra, manejo agronomico y condiciones ambientales han permitido mantener al cultivo en niveles productivos adecuados.
El informe destaca que el 97% del area implantada presenta estados calificados entre Bueno y Muy Bueno: aproximadamente la mitad de los lotes se encuentra en el nivel mas alto de condicion y otro 47% en un nivel satisfactorio. Solo un 3% del area manifiesta condicion regular, concentrada en sectores puntuales en los que factores climaticos adversos limitaron el desarrollo. Esta heterogeneidad es esperable en una provincia con diversidad de suelos, fechas de siembra y sistemas de manejo, y obliga a un seguimiento fino de cada lote para ajustar intervenciones segun las necesidades especificas.
En cuanto al estado fenologico, la situacion es heterogenea a escala provincial. Predominan planteos que transitan desde la diferenciacion de primordio hasta el embuchado, reflejo de siembras escalonadas y de manejos adaptativos que se ajustaron a las condiciones ambientales de la campana. Esa variabilidad fenologica condiciona las decisiones de fertilizacion y proteccion, dado que la eficacia de algunas practicas depende mucho de la etapa del cultivo en que se aplican.
Clima, nutricion y sanidad
En algunas zonas del area arroceras se observa un menor vigor de los macollos, en buena parte atribuido a episodios de bajas temperaturas, alta nubosidad y lluvias frecuentes en momentos clave del macollaje. Estas condiciones han reducido la eficiencia de la fertilizacion nitrogenada aplicada en esa etapa, una variable critica para definir el potencial de rendimiento. La nitrificacion, la perdida por volatilizacion o la inmovilizacion de N en condiciones frias y humedas pueden limitar la disponibilidad del nutriente cuando el cultivo mas lo necesita, por lo que la sincronizacion y las dosis ajustadas resultan clave.
A pesar de este contexto climatico, el frente sanitario se mantiene controlado en terminos generales. No se registraron brotes significativos de enfermedades en la mayoria de los lotes; no obstante, en parcelas con historial de mayor presion se estan realizando aplicaciones preventivas de fungicidas, en sintonia con estrategias de manejo anticipado para proteger etapas criticas como diferenciacion de primordio y floracion. La decision de aplicar fungicidas de manera preventiva responde a tratar de evitar perdidas en el llenado de grano, aunque siempre conviene evaluar riesgo por lote para limitar tratamientos innecesarios.
En los cuadros que todavia no habian alcanzado la diferenciacion de primordio, las labores de fertilizacion nitrogenada continuan con el objetivo de sostener el macollaje y asegurar un adecuado desarrollo vegetativo que permita obtener una estructura de plantas capaz de sostener una buena oferta de espigas. Las recomendaciones agronomicas locales suelen enfatizar la necesidad de ajustar la fertilizacion en funcion del estado del cultivo, analisis de suelo y, cuando es posible, ensayos de dosis en parcela para optimizar la relacion costo-beneficio.
Malezas resistentes: un desafio persistente
Mas alla del predominio de condiciones favorables, el informe vuelve a poner el foco en una problematica que se repite campana tras campana: la presencia de malezas con resistencia a herbicidas de uso habitual en arroz. La resistencia de malezas complica el control quimico, incrementa costos y reduce la eficacia de los programas tradicionales. Los tecnicos y colaboradores de la red de relevamiento subrayan la necesidad de intensificar el monitoreo, registrar la evolucion de especies y ajustar las estrategias de manejo.
Frente a la resistencia se recomiendan practicas integradas: rotacion de materias activas y modos de accion, alternancia de cultivos cuando el sistema productivo lo permita, manejo mecanico en franjas o lindes, uso de mezclas de herbicidas con diferentes mecanismos, y medidas culturales que limiten la presion de semillas (por ejemplo, evitar semillas de maleza en semilla de cultivo, controlar bordes y disminuir ventanas de siembra que favorezcan la emergencia de malezas). La deteccion temprana y la confirmacion mediante analisis de biotipos resistentes permiten planificar respuestas mas eficaces y prolongar la vida util de las herramientas quimicas.
Valor agregado, familias y riego
En la region, el cultivo de arroz no solo es fuente de produccion sino tambien de agregado de valor. Existen familias y pequenos productores que, aprovechando la cercania a las vias de agua del rio Parana y la infraestructura de riego, realizan procesos asociados como la industrializacion primaria y comercializacion local. Estas cadenas cortas permiten capturar parte del valor y diversificar ingresos, ademas de vincular la produccion con economias regionales. La gestion del recurso hidrico y la calidad del agua de riego son componentes relevantes para estas iniciativas, porque inciden en manejos productivos, costos y sostenibilidad.
Riesgos y factores a vigilar
Si bien las expectativas son favorables, la campana aun enfrenta riesgos que pueden modificar el panorama. Cambios bruscos en el regimen de temperaturas, precipitaciones excesivas o deficits hidricos en etapas criticas, presion sanitaria o el avance de malezas resistentes pueden condicionar el rendimiento final. Ademas, variables externas como la relacion precio-costos, acceso a insumos y logistica de comercializacion pueden influir en la rentabilidad y en la toma de decisiones de productores.
Recomendaciones generales
– Mantener un monitoreo continuo de cada lote para decidir aplicaciones fitosanitarias y nutrientes en el momento mas eficaz.
– Ajustar la fertilizacion nitrogenada segun estado fenologico, clima reciente y analisis de suelo o tejidos cuando sea posible.
– Priorizar estrategias integradas de manejo de malezas que combinen medidas quimicas, culturales y mecanicas, y evitar dependencias prolongadas en una sola materia activa.
– Aplicar fungicidas de forma criteriosa basandose en riesgo por lote y en la presencia real de enfermedades, para evitar costos innecesarios y retraso en la aparicion de resistencias.
– Mantener registros de manejo y de respuestas a tratamientos para optimizar decisiones futuras.
Perspectiva
Con la mayor parte del area en condiciones buenas o muy buenas, el arroz entrerriano transita una etapa clave del ciclo. El seguimiento del clima, la precision en las decisiones de manejo y la adopcion de practicas para mitigar la resistencia de malezas seran determinantes para consolidar las expectativas actuales. Si las condiciones climaticas y sanitarias se mantienen favorables y se aplican manejos agronomicos adecuados, la campana mantendra un rumbo positivo; de lo contrario, la flexibilidad y la capacidad de respuesta de los productores y tecnicos marcaran la diferencia en los rendimientos y en la rentabilidad final.


