domingo 1 febrero 2026

Programa integral desde la semilla hasta la planta incorpora bioinsumos para aumentar protagonismo de legumbres

Barenbrug impulsa la produccion de legumbres en Argentina con bioinsumos disenados por especie

BUENOS AIRES – La compania holandesa Barenbrug reforzo su apuesta por el sector legumbrero argentino durante una jornada tecnica organizada por la Camara de Legumbres de la Republica Argentina (CLERA). German Avanzini, responsable tecnico del area de desarrollo en la empresa, presento una oferta integral de bioinsumos y herramientas de proteccion orientadas a mejorar la implantacion, sanidad y rendimiento de arveja, garbanzo y poroto.

Con mas de 120 anos de trayectoria internacional y presencia en pasturas templadas del pais, Barenbrug desplego en el encuentro su unidad especializada en bioinsumos, que concentra tratamientos de semilla, aplicaciones foliares y soluciones para la proteccion del cultivo. Avanzini resalto que la estrategia responde a una conviccion: “Las legumbres deben escalar en protagonismo en el sistema argentino con herramientas propias, y no solo con las heredadas de soja o maiz”.

Estrategia de bioinsumos y proteccion desde la semilla

Barenbrug articula tres lineas de negocio para legumbres: bioinsumos, coadyuvantes y proteccion de cultivos. La compania diseno formulaciones especificas para cada especie, convencida de que la nodulacion efectiva, la fijacion de nitrogeno y la proteccion contra patogenos requieren cepas y aditivos pensados para arveja, lenteja, garbanzo y poroto. “La legumbre exige cepas distintas, manejo distinto, condiciones de implantacion distintas; por eso trabajamos con productos desarrollados expresamente para arveja, lenteja, garbanzo, poroto y poroto mun”, explico Avanzini.

En el corazon de la propuesta figura la linea de inoculantes liquidos Palaversich, que incluye versiones formuladas para garbanzo (Mesorhizobium ciceri) y poroto (Rhizobium phaseoli). Estos inoculantes permiten tratar entre 1.600 y 2.000 kg de semilla por lote y buscan asegurar la nodulacion precoz y la fijacion de nitrogeno, dos pilares clave para la productividad y la calidad final del grano.

La compania incorpora ademas promotres de crecimiento microbiano (PGPR) bajo la marca Turbo, con cepas como Azospirillum brasilense y Pseudomonas fluorescens, que actuan como coinoculos: “Las bacterias promotoras no reemplazan al inoculante, lo complementan. Favorecen la nodulacion, estimulan el desarrollo radicular y mejoran la captura de agua y nutrientes disponibles en el suelo”, detallo Avanzini.

Herramientas agronomicas: inoculantes, PGPR y proteccion integrada

Barenbrug propone una secuencia tecnica: tratamiento de semilla + inoculacion especifica + bioestimulacion + proteccion. En la etapa de proteccion, la compania presento el fungicida Kaiser (combinacion de Metalaxil-M y Fludioxonil en 1 % y 2,5 %, respectivamente). Avanzini subrayo que Kaiser ofrece control temprano sobre patogenos presentes en la semilla y en el complejo del suelo, y que resulta critico en ambientes con alta presion fungica o condiciones adversas que comprometen la germinacion.

La empresa completo la propuesta con Protector Plus, un formulado que busca compatibilizar componentes biologicos y quimicos en el tratamiento de semilla y extender la supervivencia de las bacterias desde el momento del tratamiento hasta la siembra. Avanzini puso como ejemplo zonas del norte argentino -Tartagal y General Mosconi- donde las temperaturas de suelo pueden superar los 35 C y sin un protector las bacterias inoculantes no sobreviven: “El Protector Plus acompana a la bacteria y asegura la nodulacion”.

Integrar un hongo benefico del genero Trichoderma amplia el control sobre patogenos por medio de competencia, micoparasitismo y promocion del crecimiento vegetal. Segun la explicacion tecnica, Trichoderma actua de manera complementaria al fungicida quimico, reduciendo riesgos y consolidando una estrategia de manejo integrado desde la semilla.

La compania apoya sus desarrollos con una red de ensayos y validaciones en estaciones e institutos nacionales: Estacion Experimental Obispo Colombres (Tucuman) para poroto y garbanzo; INTA Arroyo Seco para arveja; y el INTA Pergamino, ademas de consultoras privadas. Avanzini afirmo que esas articulaciones permiten validar cepas, compatibilidades con fungicidas y desempeno bajo diferentes manejos, fechas de siembra y condiciones climaticas. “Tratamos la semilla como un organismo vivo, no como un simple insumo al que se le aplica un tratamiento y se siembra”, resumio.

Impacto economico y perspectivas del mercado legumbrero

Desde el punto de vista economico, Barenbrug interpreta al mercado de legumbres como un segmento estable pero con espacio para crecimiento mediante adopcion tecnologica. Avanzini recordo cycles de expansion regionales -como el boom del garbanzo una decada atras- y ubico areas con potencial definidas por especie: la arveja despierta interes por soluciones mas alla de la genetica; el garbanzo consolida su presencia en el norte de Cordoba y la franja NOA; y el poroto muestra madurez productiva en el norte del pais, donde el cultivo sigue al maiz y la soja en rotacion estival.

Para los productores, la incorporacion de bioinsumos y tratamientos especificos puede traducirse en mejoras concretas: mayor uniformidad en la emergencia, menor incidencia de perdidas por enfermedades tempranas, aumento de la fijacion de nitrogeno y mayor calidad comercial del grano. En conjunto, esos beneficios afectan costos por hectarea, rendimiento por ciclo y potencial de ingresos, variables que guian decisiones de siembra frente a cultivos de mayor escala como soja o maiz.

Avanzini aseguro que la demanda local por tecnologias especificas para legumbres crece: “El nicho de legumbres es muy auspicioso, y la demanda de nuestros productos a traves del canal de distribucion es alta porque ofrecemos productos de calidad que le ayudan al productor y le responden buscando lo que busca”. No obstante, reconocio que la escala de negocio todavia no alcanza la de los grandes commodities, por lo que la estrategia se concentra en aumentar el valor por hectarea mas que en competir por volumenes.

Retos y recomendaciones para el productor

El tecnico enfatizo un mensaje critico para el productor: verificar la calidad fisiosanitaria de la semilla. “Si la semilla tiene bajo poder germinativo y vigor por estres hidrico o mal llenado en su ciclo de produccion, poco se puede hacer. Pero si el problema es de carga fungica, ahi la eleccion correcta del fungicida y el inoculante hacen la diferencia”, afirmo Avanzini. La recomendacion tecnica incluye analisis previos de semilla, seleccion de inoculante por especie, evaluacion de compatibilidades quimico-biologicas y pruebas locales antes de escalar tratamientos.

En un contexto donde los factores climaticos aumentan la variabilidad productiva y las exigencias sanitarias, la combinacion de genetica, manejo y bioinsumos aparece como la via para que las legumbres ganen protagonismo en sistemas mixtos y rotaciones. Barenbrug aporta un paquete de herramientas focalizadas en la semilla y la microbiologia del suelo que, segun la compania, busca convertir potencial agronomico en resultados economicos para el productor.

Conclusion

La iniciativa de Barenbrug y su colaboracion con CLERA y centros de investigacion buscan transformar una demanda creciente por calidad y precision en soluciones concretas para legumbres. Si los productores adoptan protocolos que integren inoculantes especificos, promotores de crecimiento, proteccion quimica compatible y control biologico, las legumbres podrian consolidar su rol productivo y ambiental en el sistema argentino, aportando fijacion biologica de nitrogeno y diversificacion de la oferta agricola. La clave, segun los tecnicos, reside en tratar la semilla como el primer eslabon del cultivo y en disenar tecnologias que respondan a las particularidades de cada especie y region.

MAS NOTICIAS
- Advertisment -

Most Popular