Exportaciones de carne Angus certificada podrían subir hasta 50% impulsadas por fuerte demanda internacional

Oportunidad histórica para la carne Angus certificada: por qué Argentina puede acelerar las exportaciones

La Asociación Argentina de Angus proyecta un fuerte crecimiento de la certificación Angus para 2026. Según Amadeo Derito, presidente de la entidad, la expectativa es que la certificación aumente entre 30% y 50% este año, un avance impulsado por la escasez global de oferta de carne vacuna, la demanda sostenida en los principales mercados y mejores precios internacionales.

Contexto internacional y ventaja competitiva argentina
El mercado mundial de carne vacuna enfrenta limitaciones productivas en grandes productores como Brasil, Estados Unidos y Australia. Esa restricción de oferta, sumada al aumento de la demanda por productos de calidad, genera una ventana de oportunidad para exportadores argentinos. Estados Unidos, por ejemplo, ha pasado de ser exportador neto a ser un gran importador, con capacidad incluso de convertirse en uno de los mayores compradores globales.

Argentina cuenta con ventajas diferenciales para aprovechar esa oportunidad. La certificación Angus nacional, además de estar consolidada desde los años 90 en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), está reconocida por el USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos). Eso permite que la carne certificada Angus argentina se exporte a EE. UU. con reconocimiento oficial, una ventaja competitiva poco frecuente entre los países exportadores.

Crecimiento y destinos: cifras que muestran la tendencia
La certificación de carne Angus ya muestra un crecimiento significativo: en los primeros tres meses del año la certificación está 30% por encima del mismo período del año anterior. Hasta abril, se habían certificado alrededor de 6.000 toneladas y el año pasado el total alcanzó 8.400 toneladas. China fue el principal destino con 2.800 toneladas, seguido por Estados Unidos con 2.200 toneladas y luego la Unión Europea.

Un factor concreto que puede ampliar aún más las exportaciones es la cuota extraordinaria de 80.000 toneladas para Estados Unidos. Derito subrayó la importancia de cumplir esa cuota para poder volver a solicitarla en el futuro: es una oportunidad puntual pero de alto impacto si los exportadores la satisfacen.

Calidad y atributos del Angus argentino
El sello Angus se asocia mundialmente a calidad: marmoleo (grasa intramuscular), sabor y terneza. Esa característica propia del Angus es clave para posicionar la carne argentina en segmentos premium. Además, la recría pastoril argentina aporta una ventaja sensorial: animales criados a pasto y al aire libre generan un perfil de sabor distintivo frente a competidores que terminan más en feedlot o con distintos sistemas de recría.

El mercado premium también se refleja en los precios: la tonelada de carne premium de la cuota Hilton para Europa se paga actualmente alrededor de US$24.000, frente a unos US$14.000 hace menos de dos años. Ese salto muestra tanto el crecimiento en volumen como la mejora en valor por tonelada.

Impacto en la cadena de valor y decisiones productivas
El actual escenario internacional y los mejores precios están provocando cambios en las decisiones productivas en Argentina. Muchos productores que años atrás habían destinado campos a cultivos están reconsiderando la cría de ganado. Derito explicó que para muchos ya “vuelve a dar los números” producir vacas en zonas de rindes agrícolas medios o bajos: en esos casos la cría vacuna puede resultar más rentable que la agricultura.

Dentro de la cadena, los efectos no son homogéneos. El criador (sector de cría) es hoy el eslabón más favorecido por los precios, debido a la escasez de terneros: los valores en dólares se mantienen históricamente altos y eso permite al criador recuperar capacidad de inversión en tecnología, manejo y pasturas. Hay además un interés creciente en arrendar campos ganaderos y expandir superficie dedicada a cría y recría.

Para los feedlots, la relación entre carne y maíz muestra un equilibrio relativamente sano: la relación precio carne/grano es favorable en muchos casos, aunque la rentabilidad final depende del modelo de negocio de cada establecimiento. En la recría, las recrías pastoriles siguen siendo rentables, aunque quienes compran terneros para recriar enfrentan márgenes más ajustados por el costo de adquisición de los animales.

Desafío para la industria frigorífica
Donde la situación aparece más tensa es en la industria frigorífica. Los frigoríficos enfrentan márgenes ajustados por la falta de hacienda: la escasez obliga a pagar precios más altos por el animal mientras el tipo de cambio puede permanecer estable. Esa presión en el último eslabón coloca un límite a la cadena y obliga a buscar soluciones de logística, abastecimiento y financiamiento para mantener la competitividad exportadora.

Proceso de certificación Angus: controles y trazabilidad
El proceso de certificación es clave para garantizar la calidad exigida por mercados exigentes como EE. UU. y la Unión Europea. Gastón Alberio, responsable de calidad del área de carnes de la Asociación Argentina de Angus, explicó que la certificación arranca en los corrales del frigorífico con inspecciones presenciales. Se verifica el fenotipo (que el animal sea Angus negro o colorado y sin cuernos), la edad del animal, la conformación muscular, la cobertura de grasa y el nivel de marmoleo siguiendo parámetros similares a los del USDA.

También se realizan controles de marbling (observación del ojo de bife para evaluar grasa intramuscular) y se comprueba la ausencia de cortes oscuros, hematomas o problemas sanitarios. Toda la carne exportada sale correctamente identificada con el sello Angus, lo que aporta trazabilidad y confianza al comprador internacional.

Perspectivas y recomendaciones para aprovechar la ventana
El diagnóstico de la Asociación Argentina de Angus es claro: se abre una ventana inédita para la carne argentina en los mercados internacionales. La demanda global de carne de calidad se mantiene al alza y la oferta enfrenta restricciones para crecer. Para maximizar la oportunidad es clave:

– Aumentar la oferta certificada mediante incentivos y facilidades para frigoríficos y productores que quieran ingresar al sistema Angus.
– Mejorar la logística y financiamiento del último eslabón (frigoríficos) para evitar cuellos de botella por faltante de hacienda.
– Promover la recría pastoril como un atributo diferenciador en los mercados premium.
– Coordinar con el sector público y privado para cumplir cuotas extraordinarias como la de 80.000 toneladas para EE. UU. y consolidar acuerdos comerciales.
– Mantener y difundir la certificación reconocida por organismos como Senasa y USDA para reforzar confianza en compradores internacionales.

Conclusión
La combinación de una demanda internacional firme, un diferencial de calidad reconocido (marmoleo y recría a pasto), acuerdos comerciales y el reconocimiento oficial del sello Angus coloca a Argentina en una posición favorable para acelerar sus exportaciones de carne certificada. El impacto ya se ve en cifras crecientes de certificación y en la reconfiguración de decisiones productivas en el país. El desafío será sostener la cadena —desde criadores hasta frigoríficos— para transformar esta ventana histórica en crecimiento sostenible y valor agregado para la producción argentina.

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