Si el Acuerdo Comercial entre el Mercosur y la Union Europea se concreta y es ratificado por el Congreso argentino, abriria nuevas oportunidades para diversas producciones agropecuarias del pais. Algunas de esas cadenas tienen un peso relevante en las economias regionales, y otras contribuyen de manera significativa a la generacion de divisas para las administraciones nacionales. Por eso, mas alla de la expectativa, hay que ponderar tanto los beneficios comerciales como las implicancias fiscales y regulatorias que acompanarian su puesta en marcha.
Que contiene el acuerdo y como afecta a las retenciones
De manera concreta, el texto del acuerdo preve que, a partir del tercer ano desde la entrada en vigor del Acuerdo Comercial Interino (ITA), Argentina se compromete a no aplicar derechos de exportacion (DEX) a los productos enviados a Europa, con excepciones para determinadas cadenas productivas. Entre las actividades inicialmente exceptuadas se mencionan la soja en sus distintas formas y otros sectores como hidrocarburos, corcho, papel y chatarra. Para estas cadenas se fijan topes maximos especificos de DEX.
Informes tecnicos y analisis del sector -elaborados, entre otros, por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires junto con la Fundacion INAI, y por la Sociedad Rural Argentina (SRA)- han coincidido en detallar el tratamiento y el calendario de reduccion de alicuotas. Segun esos trabajos, a partir del quinto ano de vigencia del ITA la maxima alicuota que podria aplicarse al comercio con la Union Europea seria del 18%. Desde el septimo ano, las alicuotas comenzarian a reducirse gradualmente hasta ubicarse en un limite del 14% a partir del decimo ejercicio.
Para ponerlo en terminos practicos con el ejemplo que hoy circula: si el acuerdo comenzara a aplicarse en 2027, a partir de 2030 no podrian aplicarse retenciones a los productos exportados a Europa, salvo para la soja. En el caso de la soja -que incluye porotos, aceite, pellets de cascara, harina, pellets de soja y biodiesel- el esquema previsto establece limites temporales: desde 2029 su alicuota no podria superar el 18% y, a partir de 2037, quedaria acotada a un maximo del 14% para el comercio con la Union Europea.
Excepciones y condiciones
El acuerdo contempla ademas un mecanismo para situaciones excepcionales: si el pais enfrentara desbalances fiscales severos, podria, bajo condiciones estrictas y por un tiempo limitado, restablecer temporalmente los DEX. Esa clausula reconoce la realidad de economias con vulnerabilidades fiscales y abre la puerta a medidas transitorias siempre sujetas a requisitos y controles especificos.
Beneficios esperables para la agroindustria
Los defensores del acuerdo en los ambitos empresariales y sectoriales destacan varios efectos favorables potenciales:
– Mejora del acceso al mercado europeo: la reduccion o eliminacion de aranceles al ingreso podria hacer mas competitivos los productos argentinos en gondolas europeas, beneficiando a sectores como carnes, citricos, vinos, oleaginosas y cereales.
– Aumento de exportaciones y divisas: mayor competitividad podria traducirse en mayores volumenes y mayor valor exportado, lo que contribuiria a la disponibilidad de divisas.
– Incentivos a la inversion y agregado de valor: reglas comerciales estables y aranceles mas bajos suelen fomentar inversiones en cadena de valor, procesamiento local y mejora tecnologica.
– Desarrollo regional y arraigo: exportaciones mas solidas pueden favorecer el empleo rural, la formalizacion y la actividad en economias regionales, evitando migraciones hacia los centros urbanos.
La frase que se ha difundido en el sector -“Colocar carnes, citricos y vinos en gondolas europeas es trabajo y arraigo en el interior”- resume la expectativa de que mayores ventas externas se traduzcan en oportunidades productivas y sociales en el interior del pais.
Riesgos y cautelas
Al mismo tiempo, el acuerdo no es una solucion automatica y plantea desafios:
– Menor recaudacion por retenciones: la progresiva eliminacion de DEX implica un menor ingreso fiscal directo por ese concepto, algo que puede afectar el financiamiento publico si no se compensan con otras fuentes de ingresos o con mayor dinamismo economico.
– Dependencia de precios y demanda internacional: la apertura beneficia cuando hay demanda y precios favorables; ante shocks internacionales, la eliminacion de barreras no garantiza rentabilidad.
– Necesidad de inversiones complementarias: para aprovechar mercados exigentes como el europeo se requieren mejoras en cumplimiento de normas sanitarias, logistica, infraestructura y trazabilidad, lo que demanda inversiones publicas y privadas.
– Riesgo de reinstauracion temporal: la posibilidad de restablecer retenciones en crisis fiscales introduce incertidumbre para inversores y productores.
Quienes analizan y que dicen los informes
Los principales analisis provienen de entidades de la cadena agroindustrial. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires y la Fundacion INAI han publicado trabajos tecnicos sobre el alcance del acuerdo, y la Sociedad Rural Argentina ha sintetizado en un informe las implicancias sectoriales. Estos documentos coinciden en los plazos y topes mencionados y ademas enumeran los sectores que, en terminos relativos, se beneficiarian mas con la liberacion o reduccion de aranceles.
La interpretacion practica tambien depende de como se implementen las exenciones y de si los topes maximos de DEX se aplican de forma homogenea o diferenciada por producto y destino. Por eso los analisis subrayan la necesidad de que, si el Congreso ratifica el acuerdo, se acompane con una estrategia nacional que contemple politica fiscal, incentivos a la inversion, mejoras en competitividad y proteccion ante choques externos.
Conclusion
La firma y ratificacion del Acuerdo Mercosur-UE podria abrir nuevos mercados y promover inversiones en la agroindustria argentina, con beneficios potenciales para carnes, frutas, vinos, aceites y otros sectores. Sin embargo, esos efectos dependen de un conjunto de condiciones: aprobacion legislativa, plazos y topes de retenciones para algunos productos (como la soja), politica fiscal que compense la perdida de ingresos por DEX y acciones complementarias para elevar la competitividad. En suma, el acuerdo ofrece oportunidades importantes, pero su impacto final estara determinado por la implementacion y las decisiones de politica economica que se tomen a nivel nacional.


