Aun así, la autoridad monetaria logró sostener su rol comprador en el mercado cambiario y adquirió u$s43 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC), acumulando compras por u$s218 millones en la semana.
Tras el pago de u$s4.200 millones en concepto de deuda externa, las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) registraron este viernes una caída cercana a los u$s400 millones.
Cómo se financió el pago de la deuda
Fuentes del Ministerio de Economía habían anticipado que el vencimiento se cancelaría mediante una combinación de dólares propios del Tesoro y compras de divisas al BCRA. Antes de concretarse el pago a los bonistas, las colocaciones de Economía en el Banco Central ascendían a u$s2.300 millones.
De acuerdo con los datos oficiales, las reservas brutas cerraron la última jornada hábil en u$s44.396 millones, lo que implicó una baja diaria de u$s385 millones frente al nivel informado el jueves. La merma estuvo directamente vinculada a los compromisos financieros que debió afrontar el Tesoro nacional.
En ese marco, el BCRA, presidido por Santiago Bausili, accedió a un crédito por u$s3.000 millones otorgado por un consorcio de seis entidades financieras del exterior, con un plazo de un año y una tasa anual del 7,4%. El ministro de Economía, Luis Caputo, había señalado que el país podía aspirar a obtener hasta u$s7.000 millones mediante este tipo de instrumentos. Finalmente, tras recibir ofertas por u$s4.400 millones, se optó por tomar el monto menor.
El resto de los fondos utilizados provino de un préstamo Repo con bancos internacionales, una operación que ya había sido comunicada previamente por la autoridad monetaria.
El detalle de los vencimientos
Los compromisos de deuda incluyeron bonos bajo ley extranjera (Globales) y bajo ley local (Bonares), cada uno con mecanismos de pago diferenciados. En el caso de los Globales, el Tesoro debía contar con los dólares al menos un día hábil antes del vencimiento.
El acuerdo Repo consiste en la entrega de bonos soberanos como colateral a cambio de financiamiento en dólares, con el compromiso de recomprar esos títulos en una fecha y precio preestablecidos. En esta ocasión, el Banco Central utilizó Bonares 2035 y 2038, ambos bajo legislación argentina, para respaldar la operación.
u$s2.567 millones correspondieron a Globales, con u$s1.524 millones de capital y u$s1.043 millones de intereses.
Según cifras oficiales, este viernes vencían u$s4.216 millones. De ese total:
Un dato relevante es que más de u$s500 millones de esos vencimientos estaban en manos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, por lo que ese tramo no generó una salida efectiva de divisas desde las reservas del Banco Central.
u$s1.649 millones estuvieron vinculados a Bonares, de los cuales u$s1.187 millones fueron capital y u$s462 millones intereses.
En esa misma línea, desde el bróker explicaron que la hipótesis más plausible es que el Central haya recomprado parcialmente los dólares que las entidades financieras habían adquirido el 29 de diciembre y vendido el martes. Ese episodio, según su análisis, habría forzado al Tesoro a vender al menos US$224 millones en el mercado cambiario.
El BCRA vuelve a comprar, pero con señales de prudencia
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) destacaron el rol comprador del BCRA en las últimas ruedas. Pero el punto relevante no fue solo el retorno comprador, sino la escala. Los especialistas del bróker detallaron que la vuelta a montos más modestos refuerza la lectura de que la compra abultada observada el martes respondió a una operatoria puntual, más que a un cambio estructural en la estrategia del Banco Central.
Tesoro protagonista: datos monetarios y ventas para moderar al oficial
Haciendo foco en el rol del Tesoro, los especialistas del bróker explicaron que los datos monetarios publicados sugieren que el sector público habría iniciado 2026 con una venta significativa de dólares. Ese movimiento se habría dado el mismo día en que el Banco Central no participó del mercado cambiario oficial.
Con ese diagnóstico, para la sociedad de bolsa el mensaje de corto plazo es claro: no alcanza con mirar al BCRA para entender la dinámica del mercado oficial. En el arranque de 2026, la interacción entre bancos, Tesoro y Central aparece como una pieza clave para interpretar por qué el dólar oficial se movió de determinada forma y qué tan replicable es ese equilibrio.
Sus analistas apuntaron que US$15 millones de la caída se explican por pagos a organismos internacionales, principalmente al BIRF. El resto, unos US$266 millones, quedó asociado a la categoría “Otras Operaciones del Sector Público”. Para PPI, la ausencia de otros pagos relevantes refuerza la interpretación de ventas del Tesoro en el mercado cambiario.
Desde PPI detallaron que inicialmente la caída de US$281 millones en los depósitos en moneda extranjera no permitía concluir ventas netas, ya que los depósitos en pesos también se redujeron en un equivalente de US$31 millones. Sin embargo, la información posterior permitió afinar el diagnóstico.
Con ese mapa, desde PPI concluyeron que más que un Banco Central comprador, lo que se habría observado fue un Tesoro vendedor para moderar la suba del tipo de cambio oficial. También remarcaron que la confirmación definitiva llegará recién el 27 de febrero, con la publicación del informe cambiario oficial de enero.


