Las ventas de maquinaria agricola en la Argentina mostraron en los ultimos meses un comportamiento marcado por altibajos, con predominio de las curvas descendentes que describen una perdida de poder adquisitivo por parte de los productores. Enero de 2026 arranco con expectativas positivas, pero febrero registro una fuerte caida y marzo todavia no cerro; se estima que la feria Expoagro pudo haber impulsado ventas puntuales, aunque en el promedio anual la recuperacion aparece tenue.
EL TRACTOR PROPIO, CADA VEZ MAS LEJOS
Un informe reciente de la Bolsa de Cereales de Entre Rios, a traves de su sistema de informacion agricola (SIBER), ofrece una explicacion cuantitativa de por que la maquinaria agricola “no logra despegar”. El documento analiza la evolucion de la relacion capital-producto -tambien conocida como relacion de canje- para los principales granos frente a la compra de maquinaria entre 2022 y 2025.
Durante los dos primeros anos del periodo analizado la relacion de canje fue relativamente favorable para los productores: en el primer trimestre de 2022 un tractor se podia adquirir con 186 toneladas de soja, 312 de trigo o 334 de maiz. Sin embargo, la dinamica cambio de forma abrupta a partir de comienzos de 2024. Entre el cuarto trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2024, el costo de un tractor medido en soja salto de 172 a 355 toneladas; en trigo paso de 316 a 521, y en maiz de 365 a 615 toneladas. En la practica, la maquinaria casi duplico su costo en kilos de grano.
El informe atribuye ese salto a dos fuerzas simultaneas: por un lado, una correccion del tipo de cambio oficial que elevo los precios de la maquinaria domesticada en moneda dura; por otro, un ciclo bajista en los precios internacionales de los commodities, que perdieron entre un 20% y un 30% de su valor en dolares. En conjunto, maquinarias mas caras y granos mas baratos consolidaron una “descapitalizacion relativa” del sector agricola.
La Bolsa entrerriana apunta ademas a un efecto tijera: entre 2022 y 2025 los bienes de capital -en particular los tractores- aumentaron su valor en dolares un 36%. Al mismo tiempo, la capacidad de compra de los granos se deterioro, elevando el volumen de cosecha que un productor debe sacrificar para adquirir maquinaria nueva.
EL ANALISIS PARTICULAR SOBRE 2025
Al detallar el comportamiento del ano pasado, el relevamiento muestra que la soja fue el unico cultivo que, en terminos anuales, mejoro su capacidad de compra. Durante el primer trimestre de 2025 la soja recupero algo de poder adquisitivo frente a la maquinaria, pero esa mejora fue efimera y se revirtio en el segundo trimestre para tractores y sembradoras. Aun asi, al cierre del ano la soja necesito un 12% menos de toneladas para comprar la misma maquina que al inicio del ano; en contraste, el maiz perdio un 6% y el trigo exigio un 8% mas de toneladas.
El informe subraya que durante la primera mitad de 2025 los tres cultivos evolucionaron de forma parecida, mejorando frente al cierre de 2024. No obstante, a partir del tercer trimestre las trayectorias se diferenciaron: mientras la soja recupero parcialmente su valor en dolares, el maiz y el trigo sufrieron una caida que se profundizo en el ultimo trimestre, con cereales que mostraron una merma del 10% respecto al segundo trimestre. Ese deterioro interrumpio la recuperacion en el poder adquisitivo de cereales y amplio la brecha con la soja.
IMPLICACIONES PARA PRODUCTORES, INDUSTRIA Y POLITICA
El retroceso en la relacion capital-producto tiene varias implicancias practicas. Para el productor implica retraso tecnologico: ante el encarecimiento relativo de la maquinaria, la decision de postergar inversiones en tractores, sembradoras y equipos de aplicacion puede redundar en menor eficiencia operativa y en limites a la adopcion de tecnicas que aumenten rendimiento y sostenibilidad. Para la industria nacional y los concesionarios significa menor demanda de equipos nuevos, presion sobre precios y mayor intensidad de ventas de maquinaria usada.
En el frente del financiamiento, la combinacion de precios agricolas deprimidos y maquinaria mas cara reduce la viabilidad de operaciones a contado y eleva la necesidad de credito a tasas accesibles, leasing y planes de financiacion largos. Sin embargo, la disponibilidad de credito en moneda local o indexado y la volatilidad del tipo de cambio condicionan las decisiones de inversion.
Desde la perspectiva de politica publica, el informe de SIBER sugiere que el equilibrio entre tipo de cambio, politicas arancelarias y programas de credito productivo es central para recuperar la capacidad de compra del productor. Incentivos a la fabricacion nacional de maquinaria, programas de renovacion de flota y facilidades de credito calibradas podrian atenuar el efecto tijera que expone al sector en fases de caida de precios internacionales.
EXPECTATIVAS Y FACTORES A SEGUIR EN 2026
Para 2026 el panorama seguira condicionado por varias variables: la evolucion de las cotizaciones internacionales de soja, maiz y trigo; la estabilidad del tipo de cambio oficial y paralelo; la dinamica de la inflacion en moneda dura aplicada a bienes de capital; y el calendario de ferias y lanzamientos, como Expoagro, que suelen generar picos de demanda. Si los precios internacionales se recuperan y el tipo de cambio se estabiliza, la relacion capital-producto podria mostrar mejorias graduales; en caso contrario, la meseta alta de costo en toneladas de grano para comprar maquinaria se mantendra.
Las fuentes del sector consultadas coinciden en que el mercado de usados seguira siendo un termometro: una mayor oferta de maquinaria de segunda mano y retenciones de inversion de los productores indican cautela. Al mismo tiempo, innovaciones en practicas de cultivo y la presion por eficiencia podrian empujar inversiones focalizadas en equipos que ofrezcan retorno rapido, como autopropulsados de alta eficiencia o tecnologia de presicion, aun si el parque total se renueva a menor ritmo.
En sintesis, la foto actual registra una perdida de poder de compra de los granos frente a la maquinaria que se instalo como “nueva normalidad” desde 2024. La recuperacion dependera tanto de factores externos -precios internacionales de commodities- como de decisiones internas de politica economica, condiciones de financiamiento y estrategias industriales orientadas a abaratar el acceso a bienes de capital para el productor argentino.





