Desde la Asociacion Agraria Jovenes Agricultores (ASAJA) han expresado un rechazo claro y contundente al acuerdo entre la Union Europea y Mercosur en la forma en que se pretende firmarlo, segun explico Pedro Barato, dirigente olivicola y presidente de la organizacion. Las criticas no se limitaron a un pronunciamiento institucional: las organizaciones agrarias preparan un calendario de movilizaciones que tendra su intensidad maxima a finales de enero, coincidiendo con la prevision de firma del tratado entre la UE y los paises del Mercosur.
En una comparecencia conjunta en la sede de la Union de Pequenos Agricultores y Ganaderos (UPA), acompanada por representantes de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), los portavoces detallaron sus objeciones. Barato advirtio que el acuerdo, tal y como esta planteado, puede poner en riesgo sectores concretos de la agricultura y la ganaderia espanolas: la carne vacuna, el azucar, la remolacha, los citricos, la ganaderia extensiva, el arroz y la apicultura, entre otros. La principal preocupacion es que se abra el mercado a productos que competirian en condiciones que consideran desiguales.
Una de las alegaciones que se reiteraron en el encuentro fue la falta de reciprocidad y la existencia de lo que definieron como competencia desleal. Segun ASAJA y las demas organizaciones presentes, el acuerdo no garantiza controles, requisitos sanitarios y fitosanitarios equivalentes a los aplicados en la Union Europea y, por tanto, facilitaria la entrada de productos que, por su proceso de produccion, no cumplirian las normas comunitarias. En concreto se menciono el uso de ciertas sustancias y tratamientos prohibidos en la UE, como algunos plaguicidas y, en el caso de la remolacha, la utilizacion de neonicotinoides en los cultivos en paises del Mercosur.
Desde la representacion agraria se alerto sobre el posible efecto local de esa competencia: temen que la viabilidad de industrias transformadoras y centros productivos -por ejemplo, instalaciones en torno a Jerez, en el suroeste de Espana- pueda verse comprometida si disminuye la rentabilidad de los cultivos de remolacha y otras materias primas clave. Tambien senalaron que la calidad alimentaria y los estandares de los productos para el consumidor podrian verse afectados si no se aplican controles equivalentes.
En el mismo acto se abordo el debate sobre las clausulas de salvaguardia incluidas en los textos negociados. Los dirigentes agrarios se mostraron escepticos respecto a la eficacia practica de estas clausulas: las consideraron de dificil aplicacion y, en algunos casos, meras declaraciones formales que no servirian para proteger a las explotaciones cuando la importacion de ciertos productos aumentase de forma brusca. Barato afirmo que, segun datos citados por la Comision Europea, los controles reales sobre determinadas sustancias y practicas serian minimos -menciono un porcentaje de control que, segun su interpretacion, resultaria insuficiente-, lo que para ellos refuerza la sensacion de vulnerabilidad del sector.
En un momento de la intervencion, la critica se extendio mas alla del ambito estrictamente agrario. Uno de los dirigentes llego a comparar la falta de control sobre distintos productos con otras problematicas internacionales, para subrayar la ausencia, en su opinion, de mecanismos eficaces de supervision y cumplimiento. Los representantes insistieron en exigir garantias mas concretas: listas de productos autorizados, protocolos de control y auditorias verificables que permitan garantizar que las importaciones cumplen normas sanitarias y medioambientales equivalentes a las exigidas en la UE.
La reaccion organizada frente al convenio se traducira en movilizaciones. Aunque no se registraron inicialmente concentraciones masivas de tractores en la capital, las organizaciones anunciaron una semana de protestas para los dias entre el 26 y el 30 de enero, con flexibilidad para que cada territorio elija la fecha mas adecuada dentro de ese periodo. El dia 29 de enero se propone como la jornada central de movilizacion, en la que se pretende concentrar el mayor numero de actos y reclamaciones simultaneas en distintas provincias.
Las convocatorias anunciadas ya incluyen acciones concretas: varias tractoradas previstas en Extremadura y otras actividades de protesta en regiones como Castilla-La Mancha, la Comunidad Valenciana y Castilla y Leon, con citas confirmadas en localidades como Toledo, en el Levante y en Valladolid. Ademas, se informo de una movilizacion reciente en la zona de Irun, en la frontera entre Espana y Francia, en un entorno donde las protestas de ganaderos coinciden con la preocupacion por el acceso a mercados transfronterizos.
Los organizadores justifican estas protestas como una medida de presion dirigida a lograr aclaraciones y salvaguardas vinculantes en las negociaciones entre la UE y Mercosur. Reprochan a los gobiernos implicados, tanto de los paises del Mercosur como a las instituciones comunitarias, el hecho de que se avance en la firma del tratado sin que, a su juicio, existan procedimientos de verificacion y control que garanticen la proteccion del tejido agrario europeo. En ese sentido, apuntaron a declaraciones publicas procedentes de administraciones del Mercosur que, segun los agrarios, reconocen limitaciones en sus capacidades de control sobre determinados insumos o procesos de produccion.
Las organizaciones explicaron que sus movilizaciones no buscan bloquear de forma indefinida la actividad, sino presionar para negociar medidas compensatorias y mecanismos de control que eviten desequilibrios de competencia. Entre las solicitudes publicas figuran la implantacion de umbrales de importacion, listados de productos sujetos a restricciones temporales, y protocolos de inspeccion mas rigurosos y coordinados a nivel internacional.
La firma politica prevista del acuerdo entre la UE y Mercosur enfrenta de este modo una tension notable: mientras algunos gobiernos dan senales de avance y consenso politico, los sectores productivos organizados en Espana y en otros paises europeos expresan dudas y convocan acciones de protesta si no se adoptan medidas adicionales que, en su opinion, garanticen una competencia justa y la proteccion de la produccion local.
La situacion sigue en desarrollo. Las organizaciones agrarias han advertido que mantendran la vigilancia sobre el proceso negociador y que las movilizaciones continuaran ajustandose a la evolucion de las decisiones en Asuncion, Bruselas y capitales nacionales. Noticia en desarrollo.


