El presidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Lucas Magnano, recorrió varias cooperativas del sur de la provincia de Buenos Aires acompañado por la consejera Patricia Luke. Durante la gira, los productores plantearon de manera reiterada dos problemas que afectan la actividad: el deterioro de los caminos rurales y el aumento de la llamada tasa vial. La falta de mantenimiento y la carga impositiva complican la logística de cosecha y elevan los costos de producción, un reclamo que vuelve a ponerse en primer plano en un año que se prevé con mayor intensidad de precipitaciones.
Camino rurales y la tasa vial
En cada encuentro con las cooperativas locales, los representantes de Coninagro escucharon la misma demanda: caminos intransitables que impiden trasladar la producción y peajes o tributos viales que no se ven reflejados en mejoras concretas. Productores y dirigentes coinciden en que las obras de infraestructura quedan rezagadas frente a otras prioridades, mientras las tarifas que recaen sobre el sector no paran de subir.
Magnano señaló que la situación no es un planteo caprichoso, sino una afectación real sobre la viabilidad del trabajo en el campo: la falta de acceso adecuado incrementa los tiempos de traslado, encarece la logística y aumenta el riesgo de pérdidas en época de cosecha. También reclamó una mayor coordinación entre los organismos responsables para que los fondos destinados a caminos se apliquen de manera efectiva y prioritaria.
Dirigentes locales como César Rolandi, presidente de la Cooperativa Agrícola Ganadera de Carhué, y Alfredo Sardiña, consejero de la Cooperativa de San Miguel, coincidieron en la urgencia de mantener las vías transitables. Sardiña advirtió además que, tras las inundaciones que afectaron a la región—con episodios como los que sufrió la ciudad de Bahía Blanca el año pasado—siguen existiendo soluciones provisionales como puentes temporales que no resuelven el problema estructural.
La discusión pública por la tasa vial se intensificó luego de fallos judiciales recientes que cuestionan ciertos cobros, una decisión que fue interpretada por el sector agropecuario como un respaldo a sus reclamos. Productores consideraron que esos fallos envían una señal a las administraciones para revisar la relación entre los recursos recaudados y las obras ejecutadas.
Además del reclamo por el mantenimiento, desde Coninagro pidieron medidas concretas y consensuadas: limpieza y mejora de cunetas y alcantarillas, ripiado y compactación en tramos críticos, planes de mantenimiento estacionales para anticipar épocas de lluvia, y mayor transparencia en el destino de los fondos de la tasa vial. A mediano y largo plazo, plantearon la necesidad de inversión sostenida en rutas rurales y puentes que permitan una logística eficiente durante todo el año.
Si no se encaran soluciones urgentes, advirtieron los productores, la región puede enfrentar mayores costos de transporte, demoras en la entrega de granos y hacienda, y pérdida de competitividad. Coninagro anunció que continuará elevando el reclamo ante las autoridades provinciales y promoviendo el diálogo entre cooperativas, municipios y los organismos responsables de las obras viales para buscar alternativas viables y prioridades de inversión.





