Cómo convencer al productor ofreciendo soluciones eficientes que generen mejoras productivas comprobables y concretas

La eficiencia se ha convertido en una condición imprescindible para la competitividad de la maquinaria agrícola: cada mejora operativa repercute directamente en la rentabilidad de una campaña, por lo que la tecnología dejó de ser un lujo para pasar a ser una necesidad. Con esa premisa, Ombú se presentó en Agroactiva con una propuesta integral que combinó lanzamientos, actualizaciones de producto y una lectura estratégica del presente y el futuro de la maquinaria agrícola en Argentina.

La empresa desplegó una de las exhibiciones más completas del evento, con equipos orientados a cosecha y transporte, además de soluciones para fertilización, pulverización y poscosecha. Más allá de la variedad de fierros, el mensaje central fue consistente: acompañar al productor para aumentar la productividad y reducir los tiempos muertos. Para Leandro Castellani, presidente de Ombú, cada novedad no es apenas una mejora técnica aislada, sino el resultado de inversión, ingeniería y un diálogo continuo con productores, contratistas y distribuidores. Ese intercambio permanente permite identificar los verdaderos cuellos de botella operativos y orientar el desarrollo hacia soluciones que respondan a necesidades reales del campo.

Competir hoy implica optimizar todos los eslabones de la cadena productiva. Castellani subrayó que no alcanza con la tradición del sector agropecuario en Argentina; es necesario aplicar tecnología tanto en los productos como en los procesos de manufactura. La aparición de otros sectores generadores de divisas, como la minería y la energía, exige al agro sostener su competitividad sobre bases más sólidas, donde los márgenes se comprimen y los errores resultan más costosos. En este contexto, el mercado paga por soluciones que mejoren los resultados económicos del productor, no por ineficiencias.

En la línea de cosecha, una de las novedades más destacadas fue la tolva autodescargable CRV 26 con tubo en avance, que se suma a una familia de unidades con capacidades entre 22 y 35 toneladas. Esta incorporación responde a una demanda habitual en planteos agrícolas modernos: agilizar la descarga sin sacrificar la estabilidad ni la maniobrabilidad. Los desarrolladores de Ombú comentaron que muchas innovaciones nacen de la observación de los puntos críticos que se repiten en la operación diaria. La meta es lograr equipos que no detengan el trabajo, que ofrezcan fiabilidad para minimizar averías y que cuenten con una posventa capaz de resolver problemas con rapidez cuando surjan.

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Otro eje de la búsqueda fue aumentar la velocidad operativa en la cosecha. Ángel Pellegrini, ingeniero mecánico y responsable de desarrollo de producto, explicó que los cambios apuntan a facilitar la tarea de los contratistas: acelerar la transferencia de granos a los carretones y reducir maniobras innecesarias que incrementan el desgaste mecánico. Entre las mejoras técnicas, destaca el aumento del diámetro del tubo de descarga, una modificación que permite vaciar la tolva más rápidamente y optimizar la logística en la campaña.

La seguridad operativa tuvo un lugar central en los avances mostrados. Ombú incorporó sistemas electrónicos e hidráulicos que supervisan automáticamente procesos de apertura, descarga y cierre, reduciendo el riesgo de roturas por errores de maniobra. Entre estas soluciones sobresale el sistema Safe Lock, concebido para proteger la estructura de la máquina y minimizar daños durante las maniobras de carga y vaciado. Junto con las mejoras de seguridad, la ergonomía también fue atendida: las nuevas configuraciones de tolvas aumentan la visibilidad del operador durante la descarga, tanto hacia camiones como en operaciones de embolsado, lo que reduce la necesidad de movimientos constantes dentro de la cabina y mejora la comodidad y seguridad del trabajo.

La oferta de Ombú en Agroactiva fue integral y abarcó diversas etapas del ciclo productivo. Además de las tolvas y equipos de descarga, se exhibieron cabezales maiceros diseñados para adaptarse a distintas condiciones de trabajo; rastras RAO y ROP 5900 para manejo de rastrojos y preparación de lotes; y la embutidora de granos EGSO 550, pensada para optimizar el almacenamiento en silobolsa. También se presentó una nueva generación de bateas de vuelco trasero, con una unidad de 50 metros cúbicos próxima a salir al mercado.

En fertilización, la TFSO 24 llamó la atención por su tolva para semillas y fertilizantes con un sistema de descarga rediseñado para mejorar la fluidez del material y elevar la eficiencia operativa. La pulverizadora PAO 3500 fue otra de las propuestas presentadas, con una nueva trompa, alas de fibra de carbono y guardabarros renovados que favorecen la durabilidad y el rendimiento. Complementando la oferta, la fertilizadora neumática FN 4200 de la marca Altina se mostró desarrollada para jornadas largas de trabajo, con alta capacidad y uniformidad en la aplicación.

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Más allá de los equipos, Castellani destacó que el contexto actual ofrece oportunidades para quienes incorporen tecnología y aprovechen herramientas financieras. En Agroactiva, la presencia de líneas de crédito y opciones de financiación fue valorada como un factor que puede impulsar la renovación de parques de maquinaria y mejorar los sistemas productivos. La posibilidad de acceder a financiamiento acelera la adopción de equipos más eficientes y, por ende, contribuye a la competitividad del conjunto del sector.

La conclusión planteada por el titular de Ombú es clara: en una agricultura con márgenes cada vez más ajustados, la rentabilidad depende tanto del precio de los granos y de las condiciones climáticas como de la capacidad operativa real. Ser más eficientes implica trabajar mejor, más rápido y con menos interrupciones. Por eso, la apuesta de empresas como Ombú no se limita a fabricar equipos robustos, sino a diseñar herramientas que sostengan el ritmo de trabajo durante toda la campaña, reduzcan tiempos improductivos, minimicen riesgos y aseguren un respaldo posventa eficaz.

En síntesis, la presencia de Ombú en Agroactiva buscó mostrar soluciones concretas orientadas a mejorar la productividad y reducir pérdidas de tiempo. Desde modificaciones técnicas en tolvas y tubos de descarga hasta la incorporación de sensores, controles y sistemas de seguridad, la compañía enfatiza un enfoque centrado en el productor: escuchar sus necesidades, invertir en desarrollo y ofrecer equipos y servicios que efectivamente mejoren los resultados en el campo.

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