Conectar genetica, manejo y digitalizacion: la hoja de ruta para un agro mas competitivo
La jornada que organizo BASF en su Centro de Investigacion en Rojas reunio a un centenar de productores y tecnicos y puso en debate un mensaje central: ante condiciones climaticas mas extremas y una mayor presion sanitaria, la competitividad del campo dependera de integrar genetica, manejo agronomico y herramientas digitales. El encuentro sirvio para mostrar materiales, practicas y tecnologias que buscan aumentar el rendimiento y reducir riesgos en girasol, soja y maiz, y para discutir como encuadrar decisiones productivas dentro de rotaciones inteligentes.
Genetica y manejo: nuevo mapa de girasol
El girasol reaparecio como cultivo estrategico en campanas recientes gracias a mejores precios internacionales, un mercado de molienda activo y avances en mejoramiento genetico. Ese resurgimiento no es homogeneo: el potencial productivo varia segun suelo, clima y manejo. Por eso la oferta varietal y el manejo quimico deben segmentarse por ambiente y objetivo productivo.
BASF presento hibridos Clearfield (CL) de ciclos intermedios a largos, pensados para sostener pisos de rendimiento en condiciones restrictivas y para ocupar los primeros lugares en ensayos de alto potencial. El desafio tecnico historico -conciliar rendimiento y contenido de aceite- esta en el centro de la propuesta. Un ejemplo es el hibrido InSun(R) 2277CL, que busca ofrecer alto rendimiento junto a un mayor contenido de materia grasa; otro es InSun(R) 211B22 CL, ambos con tolerancia al herbicida Clearsol DF.
El manejo quimico complementa la genetica. Para control de malezas la empresa resalto Vulcarus(R), un PPO con menor movilidad en suelo que permite ampliar la ventana de control preemergente. Su colocacion se sugiere alrededor de 15 dias antes de la siembra, aunque en campos arenosos y con baja materia organica puede adelantarse a 30-40 dias. Estas recomendaciones buscan mejorar la eficacia y reducir perdidas por arrastre o volatilizacion.
De los drones a la semilla: herramientas digitales y aplicaciones focalizadas
La integracion de datos y aplicaciones selectivas fue otro eje. La plataforma xarvio permite generar mapas de estado del cultivo para decisiones de cosecha, por ejemplo mediante desecacion variable: aplicar desecantes solo donde el cultivo alcanzo madurez fisiologica reduce riesgos sanitarios (Sclerotinia) y danos por aves, y optimiza costos de insumos. Combinada con imagenes aereas por drones, esta tecnologia facilita aplicaciones localizadas de HiCoat(R) Dry -un inoculante solido de facil aplicacion y alta concentracion- o de productos de desecacion.
El uso de drones no es solo para monitoreo: habilita tratamientos puntuales cuando la variabilidad dentro del lote es alta, preserva areas con retraso en madurez y protege las zonas avanzadas para realizar una cosecha anticipada. En suma, la digitalizacion posibilita ajustar fecha de cosecha, dosis y lugar de aplicacion, reduciendo riesgos y capturando kilos que pueden perderse por decisiones uniformes en lotes heterogeneos.
Soja: blindar el potencial frente a enfermedades y malezas
La soja sigue siendo un cultivo clave y, segun especialistas presentes, la campana mostro contrastes climaticos que obligan a intensificar el monitoreo sanitario. Con retornos de lluvias en etapas reproductivas se reactivan patogenos como Septoria y Cercospora, y en muchos casos se observa perdida de sensibilidad a fungicidas tradicionales. Frente a esto, la estrategia combina proteccion foliar, nuevas moleculas y manejo preventivo de malezas.
BASF presento Melyra(R), un fungicida que incorpora mefentrifluconazole (Revysol), un triazol con especificidad para el control de Septoria y Cercospora y desempeno frente a cepas con sensibilidad reducida a triazoles antiguos. La preservacion del follaje en estado optimo no solo tiene impacto sanitario: hojas sanas mantienen la fotosintesis y aseguran la carga de kilos finales, lo que se traduce en mejores margenes. “No podemos darnos el lujo de dejar kilos en el campo”, resumieron tecnicos.
En malezas, la recomendacion es no relajar la estrategia de arranque aun en periodos secos: la emergencia de malezas puede producirse con lluvias posteriores y la resistencia sigue siendo un problema creciente. Productos con residualidad presiembra, como Voraxor(R), ayudan a mantener el lote limpio durante la implantacion y reducen la presion inicial sobre el cultivo.
Ademas de proteccion, la genetica y los insumos biologicos completan el paquete de produccion. La linea Credenz(R) aporta variedades con distintas fechas y densidades para ajustar siembra por zona; HiCoat(R) Dry ofrece un inoculante solido con larga vida util y alta concentracion, pensado para simplificar la aplicacion y mejorar la fijacion biologica de nitrogeno.
Maiz y rotaciones: completar el esquema productivo
El maiz tuvo un lugar destacado en la jornada como pieza clave de las rotaciones. BASF mostro hibridos con alto potencial productivo y estabilidad, como BASF 5575 VT3P, BASF 7349 VT3P y BASF 5282 VIP3, orientados a ambientes diversos. La recomendacion tecnica fue consistente: estudiar cada ambiente, ajustar densidades y fechas de siembra, y priorizar insumos que permitan capturar kilos que el sistema puede ofrecer.
El mensaje transversal fue que las decisiones agronomicas ya no pueden tomarse por cultivo aislado. La rentabilidad y la sustentabilidad se logran cuando genetica, proteccion y digitalizacion dialogan dentro de un esquema de rotaciones que optimice recursos, minimice presiones de enfermedades y malezas, y mejore la salud del suelo.
Conclusion: herramientas y pautas para productores
En Rojas, la propuesta de BASF dejo claro que el futuro productivo exige combinar nuevas semillas, manejo quimico actualizado y herramientas digitales para tomar decisiones mas precisas. Para los productores esto implica: evaluar la adaptacion de hibridos y variedades por ambiente; integrar fungicidas y herbicidas con tecnologias de manejo para prevenir perdidas; y adoptar plataformas de monitoreo y aplicaciones variables que permitan reducir riesgos y optimizar costos.
La adopcion de estas practicas no garantiza resultados uniformes, pero si mejora la capacidad de respuesta frente a mayor variabilidad climatica y presion sanitaria. En definitiva, la competitividad del agro se apoya en una gestion mas integrada: genetica adecuada, manejo agronomico fino y decisiones informadas por datos, todo dentro de rotaciones que preserven productividad y rentabilidad.


