Massoumeh
Zake i
evive
si
cesa
su
última
oche
co
su
hija
de
ueve
años,
mue ta
hace
seis
meses
e
u a
escuela
del
su
de
I á
du a te
las
p ime as
ho as
de
los
bomba deos
is aeloestadou ide ses
que
dese cade a o
la
gue a
e
O ie te
Medio.
Esa
oche,
su
hija,
Motaha eh,
hablaba
co
e tusiasmo
de
las
p óximas
vacacio es,
de
las
bodas
que
se
aveci aba ,
de
su
opa.
Poco
a tes
del
ama ece ,
du a te
el
ayu o
musulmá
del
Ramadá ,
comió
y
luego
Zake i
la
acostó.
“Nu ca
más
la
volví
a
ve “,
cue ta
a
la
AFP
su
mad e,
de
44
años.
Esa
maña a,
Motaha eh
se
despe tó
a tes
que
sus
pad es
y
tomó
el
autobús
hacia
la
escuela
Shaja eh
Tayebeh
de
la
ciudad
de
Mi ab.
U as
ho as
más
ta de,
come za o
los
ataques
co t a
I á
y
Zake i
ecibió
u a
llamada
e
la
que
le
pedía
que
fue a
a
busca
a
su
hija.
No
llegó
a
tiempo…
y
la
escuela
fue
bomba deada.
Motaha eh
fue
u a
de
las
155
pe so as
fallecidas
—e t e
ellas
120
iños—
e
ese
ataque,
el
más
mo tífe o
de
la
gue a
segú
las
auto idades
i a íes.
–
“Me
de umbé”
–
Seis
meses
después,
u
equipo
de
la
AFP
log ó
u
acceso
excepcio al
al
luga
do de
se
e co t aba
la
escuela,
odeado
de
et atos
de
las
jóve es
víctimas.
El
edificio
sigue
e
g a
pa te
e
ui as,
co
las
pa edes
de umbadas
y
las
aulas
lle as
de
escomb os.
Ba de as
i a íes
o dea
sob e
los
estos
y
po
los
altavoces
se
escucha
o acio es
y
cá ticos
pat ióticos.
Los
visita tes
eco e
el
luga ,
que
las
auto idades
quie e
p ese va
como
u
sitio
de
memo ia.
Aú
co ti úa
las
búsquedas
pa a
e co t a
los
cue pos
de
t es
iños
que
sigue
desapa ecidos.
Zake i
co fiesa
que
o
quiso
ve
los
estos
de
su
hija,
e co t ados
más
ta de
ese
mismo
día
e
ide tificados
ú icame te
“po
sus
pulse as
y
a etes”,
po
temo
a
bo a
el
último
ecue do
feliz
que
tie e
de
ella.
“E a
muy
ca iñosa,
aleg e
y
ealme te
lle a
de
e e gía”,
lame ta.
El
gobie o
de
I á
afi ma
que
la
escuela
fue
alca zada
po
dos
misiles
estadou ide ses.
Ni
la
Casa
Bla ca
i
Is ael
ha
eivi dicado
el
ataque,
pe o
o ga izacio es
de
defe sa
de
los
de echos
huma os,
e t e
ellas
Am istía
I te acio al
y
Huma
Rights
Watch,
lo
ha
at ibuido
a
Washi gto .
The
New
Yo k
Times,
basá dose
e
fu cio a ios
estadou ide ses
y
fue tes
ce ca as
a
la
i vestigació ,
ha
señalado
u
e o
de
pu te ía
po
pa te
del
ejé cito
estadou ide se.
Yaghoub
Yazda pa ah,
de
34
años,
se
dispo ía
ese
día
a
i
a
busca
a
su
hija
de
seis
años,
Fatemeh,
t as
ecibi
llamadas
desespe adas
de
sus
familia es.
Pa a
e to ces,
los
bomba deos
ya
había
azotado
Tehe á
ese
28
de
feb e o
y
matado
al
e to ces
líde
sup emo,
el
Ayatollah
Alí
Jame ei,
y
a
ot os
altos
ma dos
de
la
epública
islámica.
Luego,
so ó
el
teléfo o
de
uevo:
la
escuela
acababa
de
se
alca zada.
“No
podía
c ee lo”,
ecue da
Yazda pa ah,
p ofeso
de
lite atu a
pe sa.
Salió
ap esu adame te
de
su
t abajo
hacia
el
ce t o
educativo,
sob e
el
que
se
alzaba
llamas
y
de sas
ubes
de
humo.
E
el
luga ,
la
esce a
e a
escalof ia te:
vio
a
homb es
ecogie do
t ozos
de
ca e
huma a.
El
cue po
de
u a
iña
yacía
bajo
u a
losa
de
co c eto.
“Me
de umbé”,
cue ta.
El
cadáve
de
su
hija
fue
e co t ado
va ias
ho as
más
ta de.
–
“Ya
o
hay
i gu a
i stalació
milita ”
–
El
pi to
Javad
Shah jou
buscó
e t e
los
escomb os
a
su
hijo
de
siete
años,
Ali eza.
Fue
hallado
t es
días
después.
“Estaba
completame te
ca bo izado”,
asegu a
el
homb e,
quie
afi ma
que
va
“todos
los
días”
a
la
tumba
que
co o ó
co
u a
foto
del
iño.
Ot os
pad es
afligidos
i de
home aje
e
el
ceme te io,
o
muy
lejos
de
la
escuela,
do de
se
ha
habilitado
u a
secció
especial
pa a
las
víctimas
del
ataque.
U
chico
vestido
de
eg o,
acompañado
po
u
adulto,
limpia
la
lápida
de
ot o
jove
alum o.
Massoumeh
Zake i
tambié
acude
egula me te
al
icho
do de
eposa
los
estos
de
su
hija,
ab umada
po
u
dolo
que,
segú
dice,
le
impide
pe sa
e
el
futu o.
“No
te emos
absolutame te
i gú
pla “,
co fiesa.
A ash
To d o,
u
homb e
de
45
años
que
pe dió
a
u
familia
de
ocho
años
e
el
ataque,
dice
que
aú
le
cuesta
e te de
po
qué
esta
i stitució
fue
bla co
del
ataque.
“El
luga
do de
estaba
la
escuela
e a
u a
base
milita
hace
u os
10
o
12
años”,
afi ma
e
el
ceme te io.
Hoy,
p ecisa,
“ya
o
hay
i gu a
i stalació
milita “.




