El Gobierno bonaerense incorporó a la agenda vial la reparación de un tramo clave: la ruta provincial 50 entre Colón y la rotonda de Pearson, con trabajos previstos para octubre. La medida responde a un reclamo sostenido de productores por el deterioro de los caminos rurales y la evidente afectación a la logística agroexportadora.
Se trata de una intervención sobre 25 km que, según los productores, presentan 156 pozos y un estado que dificulta el paso de camiones cerealeros rumbo a Rosario. Ese diagnóstico disparó advertencias por episodios de accidentes y pérdidas operativas en la cadena de comercialización.
Qué se anunció y cómo se gestionó
La confirmación llegó luego de una reunión regional realizada en Junín donde representantes de la Sociedad Rural de Colón expusieron la gravedad del tramo ante el ministro Gabriel Katopodis. El subadministrador de Vialidad bonaerense, Hernán Izurieta, se comprometió a incluir el tramo en la planificación y a iniciar los trabajos de bacheo en octubre.
Los productores destacaron que fue la gestión local de la entidad rural la que impulsó el reclamo y presentó el relevamiento técnico, que incluye el conteo de pozos y el informe de tránsito de camiones. Ese aviso operativo permitió que la obra saliera del archivo y pasara a la etapa de programación provincial.
Antecedentes del tramo y estado actual
La ruta fue inaugurada en 2011 y, pese a sucesivas intervenciones, nunca alcanzó un desempeño estable, según los productores. La falta de mantenimiento sostenido y el esquema vigente de administración municipal derivaron en repetidas reparaciones parciales que no resolvieron el problema estructural.
El deterioro del corredor repercute en productores, transportistas y vecinos rurales, que enfrentan demoras y riesgos viales frecuentes. Además, el mal estado incrementa costos logísticos y puede condicionar la competitividad de la producción local hacia puertos como Rosario.
Modelo de administración y disputa por fondos
En el encuentro, el ministro Katopodis señaló que el problema no es solo presupuestario sino también de tecnología, proceso y organización de las obras. El gobierno bonaerense propuso avanzar hacia consorcios de productores para administrar y priorizar intervenciones, un modelo que ya funciona en experiencias piloto provinciales y en otras jurisdicciones.
Los productores de Colón reclaman además transparencia sobre el destino de las tasas viales que cobran los municipios y advierten que, si no obtienen rendición de cuentas, evaluarán acciones legales. La presión por explicaciones incluye la posibilidad de presentar un recurso de amparo para acceder a la documentación del municipio.
Impacto productivo y expectativa regional
La mejora de la ruta provincial 50 tiene un efecto que excede a Colón porque facilita la salida de granos hacia los puertos del Gran Rosario y reduce costos por demoras y roturas de equipos. Los productores señalan que el bacheo programado permitirá recuperar la transitabilidad y disminuir el riesgo de siniestros en el corredor.
La Provincia sostiene que, además de financiar, deberá definir la tecnología constructiva y la manera de articular con municipios y usuarios para sostener el mantenimiento. Para los ruralistas, el reconocimiento del problema por parte de la gestión provincial representa un avance, pero la resolución definitiva dependerá de la ejecución y de la transparencia sobre los fondos.
Por ahora la expectativa está puesta en el inicio de obras en octubre, que los productores interpretan como un primer paso tangible. Al mismo tiempo, la discusión sobre el modelo de gestión y el destino de las tasas viales continúa en la agenda política y judicial local.
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Por Mariana Reinke. Para Palabra de Campo.



