Gobierno evalúa visita de alto nivel a China y sector agroexportador busca abrir nuevos mercados

Cancillería confirmó que se analiza la posibilidad de concretar el viaje antes de fin de año; el sector agroexportador piden que se avance con temas comerciales pendientes y ampliar el acceso de distintos productos argentinos al mercado chino

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Posible visita a China: qué se negocia y por qué moviliza al campo

El Gobierno argentino evalúa concretar una visita de alto nivel a China antes de fin de año, un gesto que productores y exportadores ven como clave para destrabar ventas y autorizaciones comerciales pendientes. Fuentes de Cancillería confirmaron que la decisión está supeditada a resolver asuntos comerciales y financieros y que la intención es que el viaje se realice este año.

En el sector agroexportador se menciona la posibilidad de que viaje el ministro de Economía, Luis Caputo, entre octubre y noviembre, según relató Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC. Esta gestión busca convertir el vínculo técnico cotidiano con China en una agenda política capaz de acelerar permisos sanitarios y aprobaciones regulatorias para productos argentinos.

Qué puede ganar el agro argentino

Una visita de alto nivel podría facilitar el acceso al mercado chino para productos que hoy tienen barreras o aprobaciones parciales, como el pellet de girasol, menudencias vacunas, carne aviar y legumbres. Idígoras destacó que ya existen contratos de compra en China para algunos productos pero que todavía falta la autorización formal para comenzar los embarques masivos.

China es un mercado estratégico que importa entre 12 % y 20 millones de toneladas de maíz anuales según las fluctuaciones del comercio global, y ha venido reemplazando abastecedores tradicionales en algunos tramos. En el caso del maíz argentino, los embarques al gigante asiático superaron los inicios de la temporada, aunque por ahora suman menos de 2 millones de toneladas hacia ese destino.

Maíz: volumen récord y nuevos desafíos

En el Congreso Internacional de Maíz en Córdoba, Idígoras describió al maíz como “la estrella del año” por su desempeño exportador y señaló que el programa ya registra 37 millones de toneladas frente al récord de 40 millones en 2021. La empresa exportadora estima que el país está en condiciones de superar nuevamente las 40 millones de toneladas si se consolidan mercados y cadenas de comercialización.

El crecimiento del maíz también se refleja en la diversificación de destinos: la Argentina pasó de llegar a 70 mercados en 2025 a vender en 125 mercados este año, pero eso obliga a cumplir requisitos heterogéneos de límites de residuos, trazabilidad y estándares ambientales. Los referentes del sector advirtieron que la presencia de residuos no autorizados o la demora en la aprobación de nuevas biotecnologías —procesos que pueden demandar cinco o seis años— pueden comprometer embarques completos.

Biocombustibles: una demanda que podría transformar precios y rotaciones

El impulso a la cadena de bioetanol es otro eje para elevar la demanda interna de maíz y mejorar la renta del productor, y el proyecto con media sanción del Senado espera tratamiento en Diputados. Idígoras comparó el potencial argentino con la competencia: Brasil destina más de 20 millones de toneladas de maíz por año a bioetanol y Estados Unidos supera los 50 millones de toneladas, lo que muestra margen de crecimiento para el país.

Los impulsores del sector sostienen que una ley de biocombustibles modernizada podría generar mayor demanda, promover mejor rotación de cultivos y atraer inversiones en plantas de etanol que a su vez generan empleo y valor agregado. En provincias como Córdoba ya se ofrecen incentivos fiscales para inversiones en estas plantas, lo que refuerza la apuesta local por el agregado de valor.

Obstáculos técnicos y el rol de la diplomacia

Aunque el vínculo técnico con China es sostenido, las autoridades de Beijing buscan una interacción de mayor rango político para avanzar en temas sensibles de acceso y normas sanitarias. La concreción de una visita de alto nivel serviría para que la agenda comercial se coordine a la par de soluciones financieras y políticas, reduciendo la fricción que hoy demora aprobaciones y certificaciones.

Para el sector agroexportador, la visita es importante no solo por la apertura de nuevos volúmenes, sino por la confianza que genera en compradores frente a cuestiones como residuos, trazabilidad y aprobaciones biotecnológicas. Si la gira se realiza en el horizonte previsto, podría acelerar contratos ya firmados y abrir posibilidades para productos que hoy están autorizados parcialmente o directamente bloqueados.

En resumen, la eventual visita a China concentra expectativas porque combina la posibilidad de ampliar mercados para el maíz y otros productos con la necesidad de resolver normas técnicas y financieras que condicionan las exportaciones. Gustavo Idígoras sintetizó la sensación del sector: “el maíz se lleva la medalla de oro en las exportaciones”, pero para consolidar ese liderazgo hacen falta acciones políticas y regulatorias coordinadas.

Por Pilar Vázquez. Esta versión fue adaptada para Palabra de Campo a partir de declaraciones públicas y fuentes oficiales citadas en el diálogo con representantes del sector.

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