La confirmacion del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos abrio expectativas en la cadena de ganados y carnes: el mercado norteamericano permite exportar cortes deshuesados y, ademas, reconoce a SENASA como autoridad sanitaria para habilitar plantas, lo que acelera los tramites frente a destinos como China, donde las auditorias propias demoran anos. Sin embargo, representantes de la industria regional advierten que la expansion de ventas externas no resolvera por si sola problemas estructurales que afectan rentabilidad, competitividad y cumplimiento de la normativa en plantas de faena.
Daniel Urcia, presidente de la Federacion de Industrias Frigorificas Regionales Argentinas (FIFRA), considera que la ampliacion del acceso a Estados Unidos puede consolidar demanda y ofrecer senales de precios estables que incentiven inversiones en la produccion. Pero Urcia tambien puntualiza cuellos de botella que el sector debe superar para capitalizar la oportunidad.
H2: Que incluye el mercado estadounidense y por que interesa al agro argentino
El mercado de Estados Unidos acepta cortes sin hueso, lo que encaja con la estructura de muchos frigorificos argentinos que procesan y exportan piezas comerciales de alto valor. Ademas, la interlocucion directa con SENASA reduce el tiempo para habilitar plantas, lo que facilita el ingreso de productos argentinos a un mercado exigente pero estable.
Argentina dispone actualmente de una cuota historica de alrededor de 20.000 toneladas negociada en los anos 90. La asignacion de esa cuota responde a criterios oficiales que privilegian el desempeno historico (Past Performance), el mismo principio que rige el acceso al cupo Hilton para la Union Europea. FIFRA critica ese esquema porque favorece a empresas grandes y dificulta que plantas nuevas o mas pequenas consolidan su acceso a mercados de mayor valor.
Ante una posible ampliacion del cupo, Urcia propone priorizar a establecimientos de ciclo completo -es decir, plantas que integran recria, engorde y faena- para que ganen volumen y estabilidad en mercados externos. Esa modificacion podria generar una mayor distribucion del ingreso a lo largo de la cadena productiva y crear incentivos para inversiones en trazabilidad, bienestar animal y mejoras sanitarias.
H2: Precios de la hacienda altos, pero la industria siente presion
Urcia alerta sobre una tension interna que puede debilitar la promesa del acuerdo: mientras los precios de la hacienda alcanzan niveles historicos y estimulan la produccion, los frigorificos exportadores y los orientados al consumo interno enfrentan margenes comprimidos y perdida de competitividad. El dirigente advierte que la industria afronta “quebrantos en el cumplimiento de contratos en ejecucion” y que, de prolongarse, la situacion resultara insostenible comercialmente.
Las variables que afectan la rentabilidad incluyen el aumento de costos laborales y energeticos, el tipo de cambio real, la presion impositiva y los aranceles logisticos. Para que la cadena aproveche el nuevo mercado estadounidense, la industria debera ajustar procesos, mejorar eficiencia y renegociar condiciones comerciales a lo largo del eslabon.
H2: Faena irregular y competencia desleal: un riesgo para los frigorificos formales
La preocupacion mas aguda que plantean los frigorificos regionales se refiere a la faena que no cumple requisitos legales y sanitarios. FIFRA aporto cifras que ilustran la escala del fenomeno: en los primeros 10 meses del ano, 359 establecimientos reportaron faena bovina ante la Direccion de Control Comercial Agropecuario (Subsecretaria de Mercados). Esos establecimientos reportaron casi 11,4 millones de bovinos faenados en ese periodo. De ese grupo, 202 plantas (56% del total) faenaron en promedio menos de 1.500 bovinos por mes, un umbral que, segun Urcia, dificulta mantener condiciones higienico-sanitarias y cumplir obligaciones impositivas y laborales.
La existencia de plantas que operan al margen de la ley genera competencia desleal frente a frigorificos que trabajan con convenio y pagan tributos y aportes previsionales. Urcia cito denuncias concretas en provincias del NEA: en Formosa, por ejemplo, reportan siete establecimientos, pero solo uno supero el promedio de 1.500 animales mensuales; en Chaco, 30 establecimientos reportaron faena y solo dos alcanzaron ese umbral. En conjunto, esas regiones aportan cerca del 2% de la faena nacional y representan casi el 10% de los establecimientos reportantes; ademas, ninguno de ellos figura como exportador.
Esas inconsistencias amenazan con erosionar la formalidad y poner en riesgo la viabilidad de los pequenos frigorificos regionales que cumplen con convenios laborales y obligaciones tributarias. Urcia reclama un control estatal mas efectivo y oportuno: sin vigilancia, sostiene, muchos establecimientos legales podrian desaparecer y la industria formal perderia capacidad productiva y empleo.
H2: Recomendaciones para que el acuerdo rinda en la practica
Para que la apertura hacia Estados Unidos beneficie realmente al conjunto de la cadena, la industria y el gobierno deben tomar decisiones concretas:
– Redisenar la asignacion de cuotas. Priorizar plantas de ciclo completo y proyectos de inversion que mejoren la integracion vertical y la trazabilidad.
– Fortalecer la supervision sanitaria y fiscal. Intensificar auditorias y sanciones contra plantas que operan fuera del marco legal para reducir la competencia desleal.
– Incentivar la modernizacion. Ofrecer lineas de credito y programas tecnicos para que las plantas regionales inviertan en infraestructura, frio y procesos que permitan acceder a mercados mas exigentes.
– Mejorar la competitividad logistica. Reducir costos de transporte y agilizar puertos y documentacion para que el precio neto que recibe el productor y la industria mejore.
– Fomentar acuerdos comerciales sectoriales. Alinear contratos entre feedlots, frigorificos y exportadores para estabilizar precios y cumplir compromisos de entrega.
Conclusion
El acuerdo con Estados Unidos abre una ventana de oportunidad para las exportaciones argentinas de carne, especialmente para cortes deshuesados que el mercado norteamericano valora. No obstante, la industria enfrenta desafios estructurales: la concentracion de cuotas por desempeno historico, la presion sobre margenes industriales, y la faena irregular que distorsiona la competencia. Si el gobierno y el sector privado actuan rapido para redisenar la politica de cuotas, mejorar controles y facilitar inversion en modernizacion, Argentina puede captar mayor valor por su produccion bovina y consolidar un crecimiento sustentable de la cadena.




