La Bolsa de Cereales pide avanzar hacia la eliminación gradual de las retenciones y priorizar semillas e infraestructura
Ricardo Marra, presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, planteó en el Lanzamiento de la Campaña Gruesa 2026/27 que la reducción de las retenciones debe ser el eje para apuntalar la producción y las exportaciones. Frente a representantes del Gobierno, autoridades provinciales, productores y empresas, el dirigente destacó los avances oficiales y adelantó la agenda que la entidad propone para acelerar la inversión agroindustrial.
Marra valoró el proceso de disminución de los Derechos de Exportación (DEX) impulsado por la administración de Javier Milei y recordó el anuncio de mayo pasado que estableció una baja del trigo y la cebada de 7,5 % a 5,5 %. Además, señaló que desde enero de 2027 la soja tendrá una reducción progresiva vinculada a la evolución de la recaudación y que el Gobierno formalizó ese esquema mediante el decreto 423/2026 con horizonte hasta 2028 e inclusión de maíz, girasol y sorgo.
El titular de la entidad planteó que el objetivo debería ser avanzar progresivamente hasta la eliminación de ese tributo y que esa medida no solo mejora el resultado del productor sino que modifica incentivos en toda la cadena. Para Marra, la eliminación gradual de las retenciones permitiría ampliar la inversión, la incorporación de tecnología y el impulso exportador.
«No solamente porque mejora el resultado del productor, sino porque genera mejores incentivos para producir, invertir, incorporar tecnología y exportar», dijo Marra sobre el efecto que tiene reducir las retenciones. En su visión, cuando el agro produce más ese crecimiento se extiende mucho más allá de la tranquera, beneficiando industrias, transportistas y servicios vinculados.
Semillas
Uno de los ejes centrales del discurso fue la agenda de semillas, donde la Bolsa advierte una oportunidad para mejorar incentivos a la innovación y facilitar el acceso de los productores a nuevas tecnologías. Marra enfatizó la necesidad de actualizar el marco regulatorio para proteger la propiedad intelectual sin obstaculizar la difusión de variedades mejoradas.
El debate sobre semillas cobró intensidad por las negociaciones entre entidades rurales y la industria semillera, y la entidad propuso trabajar en conjunto con el Estado para construir reglas claras. El objetivo es diseñar un esquema que sea equilibrado, moderno y posible, según definió el propio dirigente.
Marra detalló que se beneficiarían no solo los productores sino también acopios, corredores, cooperativas, empresas de insumos y profesionales que asesoran, lo que amplifica el impacto de mayor genética. Ese entramado, sostuvo, requiere un diseño de políticas que garantice incentivos a la inversión privada y acceso efectivo a la tecnología en los campos argentinos.
La relación entre semillas e inversión es directa: mejores semillas y tecnologías permiten elevar rindes y transformar la producción en mayor exportación y agregado de valor. Desde la Bolsa plantean que avanzar en esa dirección es clave para que la agroindustria aproveche su capacidad de crecimiento en los próximos años.
Biocombustibles y financiamiento
Marra también celebró el avance legislativo de la nueva Ley de Biocombustibles y destacó que el Senado le dio media sanción al proyecto, lo que abre una ventana para industrializar más materia prima en el interior del país. Según su lectura, una normativa estable podría transformar una mayor producción de soja, maíz y caña de azúcar en inversiones, empleo y mayor agregado de valor regional.
Además, la entidad puso el foco en la modernización de instrumentos para facilitar el financiamiento de la producción, como la prenda de cultivos y la digitalización de garantías que hoy suman costos y burocracia. Marra propuso avanzar hacia mecanismos digitales que reduzcan trámites y permitan a pequeños y medianos productores acceder a crédito con mayor facilidad.
El Lanzamiento de la Campaña Gruesa incorporó el III Outlook Mercosur, un informe que proyecta la producción agroindustrial regional para la próxima década y permite identificar oportunidades y restricciones. La Bolsa apuesta a que esa mirada regional ayudará a pensar políticas públicas para consolidar a la región como una de las grandes productoras de alimentos, energía y biomasa del mundo.
Sobre la logística, Marra subrayó que aumentar la producción exige infraestructura: mejores rutas, ferrocarriles, accesos a puertos y vías navegables son condiciones necesarias para reducir costos y mejorar competitividad. «La competitividad no termina en la tranquera», remarcó, para insistir en que sin obras la capacidad exportadora quedará limitada por cuellos de botella.
El mensaje central de la Bolsa fue que Argentina tiene los recursos, el conocimiento y la capacidad productiva para crecer, siempre que se sostenga la previsibilidad y un marco que atraiga inversiones. Marra cerró pidiendo un trabajo conjunto entre el sector público y privado para transformar los anuncios en políticas concretas que permitan ampliar producción y exportaciones en los próximos años.



