En Río Cuarto, la planta avícola Avex, parte del grupo Granja Tres Arroyos (GTA), sufrió una paralización total de su actividad después de que, según el sindicato, durante las últimas dos semanas no ingresaran pollos para faenar. Los 350 trabajadores de planta, granjas, incubación y guardia se movilizaron esta semana por el atraso de sueldos y la incertidumbre sobre sus puestos de trabajo.
El reclamo apunta al pago de haberes con retrasos de hasta tres meses y a la falta de diálogo con la empresa, según declaró el secretario general del Sindicato del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados de Córdoba, Claudio Moreno. Desde la empresa no hubo respuestas públicas a las consultas de la prensa sobre la situación de los empleados ni sobre el plan operativo de la planta.
Antecedentes corporativos y concurso preventivo
GTA solicitó un concurso preventivo de acreedores ante la Justicia con un pasivo estimado en alrededor de USD 350 millones, y pidió que el trámite se desarrolle en forma conjunta con otras sociedades del grupo. En esa presentación la firma informó que existen más de 4.800 acreedores habilitados para verificar sus créditos dentro del proceso concursal.
La solicitud del concurso podría derivar, en caso de que no prospere el esquema colectivo, en la apertura del concurso individual para cada sociedad involucrada, lo que complica la previsibilidad laboral y comercial. Esa posibilidad agrava la incertidumbre de proveedores, contratistas y empleados frente a plazos, cobros y continuidad de operaciones.
Además, parte de las instalaciones de Avex y algunas granjas fueron transferidas a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) como pago de una deuda por maíz, aunque la cooperativa no mantiene relación laboral con los operarios. Esa cesión de activos se suma a un entramado financiero que explica en parte la crisis operativa que atraviesa la planta en Río Cuarto.
Situación laboral y reclamos locales
Los trabajadores presentaron petitorios ante el Concejo Deliberante y la Municipalidad de Río Cuarto demandando medidas de asistencia social y el acompañamiento ante la pérdida de ingresos familiares. Desde el sindicato advierten que la situación afecta a las familias de los empleados y subrayan la ausencia de un cronograma claro de pagos y reactivación de la planta.
La empresa informó en julio que la planta había realizado una parada programada por dos semanas y que los sueldos se estaban abonando en cuotas según un cronograma previo, versión que contrasta con las denuncias de los empleados. En mayo pasado se registró otro conflicto cuando se impidió el ingreso de 150 trabajadores, y los empleados denunciaron incumplimientos que, según sostienen, vienen desde hace más de un año.
Impacto en la cadena productiva y señales para el mercado
La paralización de una planta perteneciente al mayor grupo avícola del país tiene efectos en la oferta local de pollo y en la cadena de insumos, desde maíz hasta servicios de logística y empaques, lo que puede trasladarse a precios al consumidor y a la rentabilidad de proveedores. Si el proceso concursal deviene en ventas de activos o reducción de capacidad, la región podría registrar pérdida de empleo y contracción en actividad rural asociada.
El caso también pone en foco la respuesta de los compradores y cooperativas que reciben activos en pago, como la ACA, y plantea preguntas sobre la sostenibilidad de los acuerdos de pago con granos frente a la falta de liquidez. Para los proveedores de maíz y servicios, la verificación de créditos en el concurso será determinante para recuperar saldos y planificar la próxima campaña comercial.
Historia de la empresa y posibles escenarios
Antes de integrarse al grupo GTA, Avex perteneció al gigante BRF hasta 2018, luego de haber sido adquirida por BRF en 2011 por un monto cercano a USD 150 millones. Los cambios de ownership y las reestructuraciones financieras que siguieron forman parte del contexto que desembocó en la actual presentación concursal y en la transferencia de activos como forma de pago.
En el proceso judicial concursal, la verificación de créditos y la propuesta de reestructuración definirán si la empresa logra sostener operaciones, vende unidades o avanza hacia una liquidación parcial. Para los trabajadores y la comunidad local, las alternativas más probables son la negociación de planes de pago, la intervención de organismos públicos o la búsqueda de compradores que aseguren continuidad laboral.
Por ahora la expectativa es de corto plazo, con familias afectadas que reclaman respuestas y autoridades locales que evalúan medidas de contención social y empleo. La noticia sigue abierta y será relevante para el mercado avícola nacional, los proveedores regionales y la economía de Río Cuarto si la situación no encuentra una solución rápida y coordinada.



