
Sobre finales del año pasado la Asociación Argentina de Angus, la raza bovina predominante en los campos de la Argentina y puerta hacia el mundo, anunció que el reemplazante de Alfonso Bustillo al frente de la misma sería el productor Amadeo Derito.
Se trató de una continuidad del mismo proceso que había llevado a cabo Bustillo y su equipo: Derito asumió como representante de la lista “Federalismo, Unidad y Renovación” (la única que se presentó). Bustillo, por su parte, le puso fin a una larga trayectoria dirigencial de 25 años en la AAA.
“Mi gestión es la continuidad de otra, muy prolija”, destacó Derito en una charla reciente con Infocampo.
Los elogios no son casuales: trabajaron juntos, ya que Derito fue su vicepresidente, como también lo fue del anterior presidente, Alfredo Guzmán. De todos modos, se sabe, en Argentina ser vicepresidente y tener buena sintonía con quien lidera no siempre es una regla inquebrantable. Puede pasar en la Casa Rosada como también entre el gremialismo agropecuario.
“Fue una gestión muy ordenada, con la Asociación Argentina de Angus creciendo todo el tiempo y sólida y con equipos de trabajo muy buenos. Es inmejorable cómo tomé la situación de Angus. De aquí para adelante vamos a seguir con esas líneas de trabajo, de estar cerca del productor comercial, de tratar de promover la carne Angus certificada tanto en mercados de exportación que estamos trabajando muy bien”, destacó ante este medio.
CARNE ANGUS CERTIFICADA
-¿Cuál es el nivel de certificación que están manejando?
-El año pasado certificamos 9.000 toneladas. Queremos en el mercado interno que aparezca la carne Angus certificada y que cualquier consumidor vea las etiquetas y encuentre a esa carne superior y a su vez acerca del productor comercial a través del programa de terneras Angus certificadas estar cerca para que pueda certificar sus rodeos de madres y que puedan tener un valor adicional con esa buena genética.
-¿Cuáles serán las implicancias del acuerdo comercial con la Unión Europea y qué esperan para la Asociación?
-La Comunidad Europea fue por muchos años el primer destino de carne Argentina y el primer destino de carne Angus certificada. Cualquiera que viaje va a ir a un restaurant y va a encontrar en la carta un bife Angus y tiene un gran prestigio en toda Europa. Toda la apertura, aunque sea gradual, porque eso es lo que está sucediendo, es muy positivo. También hay que destacar que en los últimos años aparecieron nuevos mercados alternativos, lo cual es muy bueno.
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-¿Cuáles?
-De las 9.000 toneladas de carne Angus certificadas el año pasado, 2.000 fueron al mercado de Estados Unidos. Es uno de los mercados más nuevos. Hace muy poco que estamos exportando hacia allí y que vaya certificado es un gran beneficio. Es el mercado más exigente y el más grande del mundo y estamos exportando lo que es certificado. Está claro que la asociación no exporta, sino que certifica, pero se trata de cortes de alto valor, de buena calidad.
-¿Y China?
-El primer mercado de certificación del año pasado fue China. La gente tiene la idea de que China compra carne barata, pero no. Fueron 2.000 toneladas de carne certificada Angus que van a hoteles, restaurantes y catering con la etiqueta Angus y son cortes de alto valor. Entonces yo creo que toda la logística comercial, poder ganar mercados de alto valor es muy beneficioso para nuestra raza, porque se identifica con dos características: calidad de carne en todo el mundo y, para el criador local, aptitud materna. La madre Angus es la que más se adapta a las distintas zonas geográficas y climáticas del país, es una madre rústica, fértil, precoz. Es una herramienta excelente para las zonas geográficas de Argentina.
BARRERA SANITARIA Y BOOM GANADERO
-Hablando de geografías, fue muy debatida y aún sigue siéndolo la flexibilización de la barrera sanitaria en el río Colorado. ¿Qué observaron y cuál es la incidencia de Angus allí? Es una zona donde predomina Hereford.
-Angus creció mucho en la Patagonia y ha tenido un crecimiento muy grande los últimos años. Por supuesto que si se compara con el rodeo que hay por encima de la barrera, es todavía chico, pero la ganadería es chica en toda la Patagonia. Entonces la ganadería de allí produce para consumo local. Cuando se abrió Japón para exportar desde la Patagonia, quisimos ver si podíamos mandar de Angus un certificado de la Patagonia a Japón, pero no había volumen ni terminación de novillos, y costó mucho, había un solo frigorífico. Entonces es un mercado chiquitito, pero es importante que por lo menos la Patagonia que tradicionalmente tenía una carne carísima pueda tener un valor más razonable. Y la raza se está adaptando a distintas zonas de la Patagonia de una manera muy positiva.

-¿Cuánto creen que durará el denominado “boom” ganadero?
-En realidad es sinónimo de buenos precios, redituables, que permiten que el criador y el invernador tenga un resto de caja que le permita invertir en pasturas, en maquinaria forrajera, en genética. Fundamentalmente invertir en personal bien pago, adecuado. Eso es lo que a largo plazo va a generar un aumento de producción. Lo que pasa es que para las inversiones de hoy en ganadería los plazos y los ciclos son muy largos, y lo que hagamos hoy recién vamos a ver resultados en tres o cuatro años en kilos de carne producida.
-¿Y quién es el que invierte, entonces?
-Hay mucho productor mixto agrícola ganadero, y hay que volver a hacer las cuentas y decir dónde hay rinde de agricultura medios bajos y ver si allí donde habías modificado campos, sacado ganadería para volcarlo a lo agrícola, hay que volver a pensar en retornar con ganadería ahí. Porque ahí, cuando hacés el margen bruto por hectárea y lo comparás con una soja de 20 quintales, la vaca de cría empieza a pelear. Antes no peleaba nunca. Entonces, en los rendimientos límites donde vos estás cerca del rinde de indiferencia o levemente por encima, la ganadería va a ser más rentable.
Es quinta generación de cabañeros y atestigua el boom ganadero: “El que no invierte, está dejando pasar el tren”
-Bueno, pero ese productor también había reconvertido su campo por alguna razón, justamente. ¿Se sostendrá el boom, entonces?
-Mirá, todos los analistas de mercados de carne internacional te están diciendo que hay una demanda mundial creciente y que no va a estar abastecida por oferta disponible. No hay lugares donde pueda crecer fuertemente la oferta de ninguna manera. Y sí está creciendo la demanda, cada vez hay más consumidores que se incorporan y empiezan a consumir carne.
-¿Un ejemplo?
-Tengo una amiga china que tiene una importadora de carne en el sur de China y hablamos en la feria de Anuga, y ella me decía, “mis padres nunca comieron carne y yo tengo una empresa que importa carne”. Entonces, los cambios sociales que hay en China son muy importantes, zonas donde no se consumía carne vacuna y empiezan a consumir seis kilos por año, promedio. Multiplicarlo por la cantidad de habitantes es una locura. Vas a tener algunos habitantes de clase media, media alta, donde empiezan a consumir como se consume en los países occidentales. También algunos países de África empiezan a crecer. Entonces, tenés una demanda de Estados Unidos y sosteniendo el nivel de consumo. Hay una demanda creciente que no está bien abastecida.

-Hay zonas como Mendoza, naturalmente asociada a la vitivinicultura, donde se debate dejar de producir uvas u otros productos frutícolas para pasarse a la ganadería. ¿Observan ese fenómeno?
-Yo produzco en La Pampa. Nosotros tenemos una prueba pastoril pampeana, es una prueba de toros criados a pasto muy rústicos, y generalmente cuando se hace el remate los compradores son del sur de Mendoza. Entonces veo que hay un potencial de crecimiento muy bueno a través de la incorporación de genética adaptada, y fundamentalmente a través de la incorporación de nuevas pasturas. Yo también produzco con cría en el sur de San Luis y de campos naturales que tenían una vaca cada 10 hectáreas trabajando en apotreramiento y trabajando nuevas variedades de megatérmicas, podés multiplicar por tres a la receptividad de esos campos. Allí donde había un campo de 500 vacas, lo pasás a 1500 en la misma superficie.
-Para el norte, ¿hasta dónde se puede llevar hoy en día a la raza?
-Las razas de cruzas sintéticas cebuinas están en zonas de más calor. Todo lo que es Mesopotamia Norte, alguna parte como el Norte, en Angus se empiezan a ver líneas genéticas que se adaptan más porque cuanto más componente Angus tenés, más calidad de carne lográs. Entonces, en la medida que en esos campos se pueda mestizar con un porcentaje mayor, van a subir en calidad de carne y así se está trabajando. Si venimos de arriba para abajo, vos vas a ver lo que es el sur de Brasil, que antes era razas índicas solamente y empezaron a mestizar, y hoy tenés mucha cruza con Angus. Y Brasil, primer exportador de carne del mundo, no está accediendo a mercado de calidad si no tiene esas cruzas y nunca va a acceder a los niveles de calidad donde vas con un Angus puro.
Bahiense y pionero: viajó a Europa y armó la primera cabaña Angus con 100% genética argentina del viejo continente
-¿Qué pasa en el frente europeo y la genética Angus allí? Hay una cabaña en Salamanca, España, y crece el interés por la raza en zonas como Rumania.
-Creo que lo que está haciendo Ricardo Cantarelli en Europa es muy bueno, es introducir la genética argentina, promoverla. Y todos conocen la carne argentina, pero es bueno que también se pueda exportar genética para los rodeos europeos. Entonces, es un gran trabajo el que está haciendo Ricardo desde allá. También hubo una noticia hace poco en el remate de la cabaña Coleman en Estados Unidos, que es la más importante: el 40% de los toros que se vendían tenían sangre argentina y sangre de La Rubeta. Se vendió un toro, y el 50% fue u$s 270.000. O sea, que el 100% del toro valía u$s 540.000, y era nieto de un toro argentino.
-¿Cómo se introdujo allí?
-Por las barreras sanitarias muy fuertes y las limitaciones que pone Estados Unidos. Un productor americano compró un embrión en el remate de La Rubeta y lo llevó a Canadá. Lo implantó en receptoras canadienses, nacieron las vaquillonas, y esas vaquillonas fueron exportadas a Estados Unidos. Son las madres de los toros que se están vendiendo en este remate.

-¿Y quién compró ese toro?
-La cabaña Shaft, que es una de las más famosas de Estados Unidos, o sea que estamos entrando con genética local en el mercado número uno del mundo, en las grandes ligas.
-¿Angus Argentina va a buscar la realización en nuestro país del Congreso Mundial de la raza?
-Nos interesaría que se haga, pero no nos podemos adelantar porque eso lo votan todos los productores y los distintos países eligen dónde se va a hacer. Estuve con el presidente de Angus Brasil y me dijo que desde Brasil apoyarán que sea Argentina. Lo mismo desde Uruguay. Vamos a ver después a nivel mundial si nos apoyan o no, pero sería una gran oportunidad para mostrar nuestra genética. Ya tuvimos un Foro en Angus en 1989 en Mar del Plata, estuve presente, y vinieron ganaderos de todo el mundo y vieron lo que eran los rodeos argentinos. Sería buenísimo que lo podamos lograr.





