Durante la edición 2025 del Congreso Maizar, la empresa Illinois dejó en claro que su estrategia se alinea con la evolución del cultivo de maíz en la Argentina. En diálogo con Palabra de Campo, Segundo Delor, Brand Manager de la marca, explicó por qué esta campaña representa un punto de inflexión para el negocio. “No hablamos de crecimiento, hablamos de recuperación”, afirmó con claridad.
Según Delor, tras la fuerte caída del área sembrada en 2024, que rondó entre el 20% y el 30% en comparación con el ciclo anterior, la expectativa de la empresa es regresar a los niveles de siembra de 2023. “Va a haber una recuperación del área sembrada, más que crecimiento genuino. Volveremos a superficies similares a las de 2023 y desde Illinois vamos a estar ahí, con todo nuestro portfolio, para capturar ese volumen que regrese al maíz”.
Un enfoque exclusivo en maíz
Illinois pasó a ser una marca 100% enfocada en maíz, dejando atrás la diversificación que incluía soja y trigo. Esa reestructuración interna dentro del grupo GDM implicó una redefinición de marcas: Don Mario se concentra en soja y trigo, mientras que Illinois absorbe todos los híbridos de maíz, incluyendo los que ya venía trabajando y otros provenientes del portfolio histórico de Don Mario.
“Tenemos un portfolio que combina híbridos de ciclo corto y alto potencial. Entre ellos, el Illinois 550 sigue siendo nuestro caballito de batalla. También contamos con el 782, el 799 y nuevas incorporaciones como el 2738, 2789 y el 2773 con tecnologías Trecepta y BT Triple Pro”, detalló Delor.
Además, la empresa sumó una línea de productos DUO, bajo licencia de Corteva, que también forma parte de su oferta para esta campaña. La evolución del portafolio busca responder tanto a demandas de alta productividad como a necesidades sanitarias específicas en zonas vulnerables.
Chicharrita, espiroplasma y la clave sanitaria
Uno de los temas dominantes del Congreso fue la amenaza de la chicharrita del maíz y su relación con el espiroplasma, enfermedad que generó fuertes pérdidas en la última campaña, sobre todo en la región norte del país. Consultado sobre si este riesgo podría alterar las decisiones de siembra, Delor respondió con cautela.
“Hay que ser pacientes y esperar cómo evoluciona la pre-campaña. En función de los datos que se vayan generando, los productores decidirán si la chicharrita impacta o no sobre la siembra tardía. Pero hoy confiamos en que será una campaña mejor que la anterior”.
Illinois se anticipó a este escenario reforzando su oferta de híbridos con buen comportamiento sanitario. “Tenemos varias opciones que funcionaron bien ante el espiroplasma. Entre ellas, destacamos el Illinois 7.24, que mostró estabilidad y alto potencial, y el 2773 en su versión Trecepta y BT Triple Pro. También el DUO 30 PowerCore Ultra con tecnología Enlist tuvo muy buenos resultados en zonas afectadas”.
Híbridos con buen piso, más allá del potencial
A la hora de hablar de rendimientos, Delor se aleja de las promesas infladas. “Es difícil hablar de potenciales de rendimiento en zonas comprometidas, porque todo depende de las lluvias. Lo importante para nosotros es ofrecer híbridos que garanticen buenos pisos, especialmente en superficies donde no se busca tanto el techo productivo sino la estabilidad”, explicó.
Este enfoque pone a Illinois en una posición estratégica: atender tanto al productor que busca máximo rendimiento en ambientes de alto potencial, como al que prioriza la seguridad del rinde en condiciones menos favorables.
Expansión genética hacia nuevas regiones
Uno de los ejes del Congreso fue el futuro del maíz en regiones no tradicionales, como la Patagonia o el sur argentino, donde el cultivo todavía no tiene una presencia significativa. Para Delor, ahí también hay una oportunidad concreta.
“En zonas marginales, donde el cultivo de maíz aún no está desarrollado como en el norte de Buenos Aires o sur de Córdoba, estamos apostando a programas de mejoramiento genético que nos permitan adaptar híbridos a esas regiones”, señaló. Si bien estas estrategias apuntan al mediano y largo plazo, forman parte del plan de expansión territorial de la marca.
La clave, dijo, es contar con material genético versátil, capaz de adaptarse a diferentes ambientes y condiciones productivas. “Si bien nuestros híbridos están pensados para todas las regiones maiceras del país, ya estamos observando qué materiales pueden funcionar mejor en zonas donde hoy se siembra poco maíz”.
Illinois, con el maíz como bandera
La presencia de Illinois en el Congreso Maizar 2025 no fue testimonial. La empresa desplegó un mensaje claro y alineado con las necesidades del productor: más genética, mejor sanidad, adaptabilidad territorial y una mirada técnica basada en datos.
“Queremos que el productor sepa que puede confiar en nuestro portafolio. No solo por el rendimiento, sino por la estabilidad y el respaldo técnico que ofrecemos desde la marca”, concluyó Delor, dejando en claro que Illinois no solo acompaña al productor en el campo, sino también en las decisiones estratégicas de cada campaña.


