A 20 de octubre se registraron muy pocas DJVE (declaraciones juradas de venta al exterior) nuevas: alrededor de 880.000 cargas, un volumen reducido. Analistas del sector senalan que solo cerca de US$ 250 millones procedentes de soja, trigo y otros granos pueden considerarse “generosos” en las expectativas de ventas. En conjunto, para el mes se estima que podrian liberarse, en el mejor de los casos, unos US$ 500 millones, una cifra considerada baja frente a la demanda y a registros previos.
Tras un periodo en el que se habian observado ingresos por exportaciones mas altos (se mencionan registros por alrededor de US$ 7.107 millones en meses anteriores), el mercado ahora anticipa una caida significativa en las ventas externas de granos para octubre. Los analistas atribuyen la ralentizacion a la incertidumbre electoral y al temor a una devaluacion, factores que han paralizado decisiones comerciales. Muchos productores que estan cubiertos o ya hedged prefieren no cerrar nuevas operaciones hasta obtener mayor claridad sobre el tipo de cambio y el panorama politico.
El mercado fisico de soja aparece practicamente detenido. Los volumenes operados se mantienen en niveles muy bajos -en torno a 60.000-80.000 toneladas por dia- y las ofertas se situan aproximadamente entre US$ 327 y US$ 328 por tonelada. Esta combinacion indica que los productores optan por mantener su mercaderia en espera, mientras que los exportadores, satisfechos con sus coberturas, no sienten urgencia por recomprar.
Gustavo Lopez, de Agritrend, confirma la fuerte caida en las declaraciones de ventas al exterior desde las intensas registraciones del 24 de septiembre: desde entonces hubo practicamente inactividad en soja y movimientos limitados en trigo y subproductos (cifras muy bajas en toneladas declaradas). Javier Preciado Patio tambien describe el mercado como “en pausa”: nadie sabe como evolucionara el tipo de cambio, la cotizacion en dolares esta deprimida y la cercania de las elecciones alimenta la cautela.
La percepcion general es que el dolar deberia ubicarse mucho mas arriba que el nivel presente; esa expectativa influye en la decision de no concretar operaciones. Muchos exportadores ya declararon lo necesario para cubrir parte del ano -incluso hasta 2026 en algunos casos- y no necesitan comprometerse con nuevas ventas. Ademas, si registrasen declaraciones sin cerrar compromisos inmediatos, tendrian que afrontar retenciones anticipadas u otras obligaciones que prefieren evitar, por lo que optan por esperar dos o tres meses antes de actuar.
Segun los distintos interlocutores del sector, la combinacion de prudencia de productores y exportadores, la falta de incentivos para vender ahora y la incertidumbre politica conforman el freno principal al flujo de divisas por ventas de granos. El sector apunta a que el acuerdo cambiario vigente para la campana sera muy limitado y habra que esperar a las decisiones posteriores a las primarias y las medidas que adopte el Gobierno para ver si la disponibilidad de divisas se amplia.
En terminos de stocks y campana, las estadisticas oficiales recientes senalan una produccion cercana a 2 millones de toneladas (contexto segun el tipo de producto y la etapa del ciclo). Nicolas Udaquiola, de AZ-Group, coincide en que las expectativas de nuevas DJVE tras cambios recientes son menores y que, para la campana 2025/2026, las ventas de soja avanzan a un ritmo que representa alrededor del 4% de la produccion estimada: un progreso relativo pero aun bajo en terminos absolutos. En consecuencia, los precios de colocacion de la nueva cosecha podrian moverse con lentitud.
Las fuentes consultadas recomiendan paciencia y flexibilidad: el entorno es volatil y las decisiones comerciales deberan calibrarse segun la evolucion politica y cambiaria, por lo que muchas empresas prefieren mantener una actitud conservadora hasta que haya mayor certidumbre.


