24 de abril (Reuters) – El organismo regulador sanitario de Estados Unidos tomó medidas el viernes para acelerar el desarrollo de nuevos tratamientos para enfermedades mentales graves mediante la concesión de vales de prioridad nacional a tres empresas, pocos días después de que el presidente Donald Trump firmara un decreto ejecutivo.
Por Kamal Choudhury y Christy Santhosh
Compass Pathways ha confirmado que recibió un vale para su candidato COMP360, una forma sintética de psilocibina para la depresión resistente al tratamiento. De las dos empresas restantes, una está estudiando la psilocibina para el trastorno depresivo mayor y otra está estudiando la metilona para el trastorno de estrés postraumático, según la FDA.
El decreto, firmado el 18 de abril, ordenaba a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) conceder los vales a los fármacos psicodélicos que cuenten con la etiqueta de “terapia innovadora”, lo que podría reducir el tiempo de revisión de los seis a diez meses habituales a uno o dos meses.
A principios de esta semana, el director ejecutivo de Compass, Kabir Nath, declaró a Reuters que la empresa aspira a estar “lista para el lanzamiento a finales de este año”. En cuanto al decreto, Nath afirmó que “no supondrá una gran aceleración para Compass, pero sí ofrece un mayor impulso hacia una posible aprobación”.
Usona Institute y Transcend Therapeutics están desarrollando dichos tratamientos, respectivamente, pero ninguna de ellas respondió a las solicitudes para confirmar si eran beneficiarias. El Departamento de Salud y Servicios Humanos tampoco respondió a una solicitud para identificar a las empresas implicadas.
Las enfermedades mentales siguen estando muy extendidas, afectando al 23,4% de los adultos estadounidenses en 2024 y al 17,6% de los veteranos en 2023, según la Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales.
Las acciones de Compass subían cerca de un 2% en la sesión bursátil de mediodía.
(Editado en español por Carlos Serrano)
Los tratamientos con psicodélicos actúan principalmente activando proteínas en la superficie de las células nerviosas que regulan la capacidad del cerebro para reorganizarse, formar nuevas conexiones y reparar circuitos dañados. Los riesgos de la terapia asistida con psicodélicos incluyen ansiedad aguda, pánico y confusión durante la administración del medicamento.





