Sitevinitech 2026 en Mendoza sirvió como escenario para discutir el presente y futuro de la vitivinicultura argentina, pero la producción de uvas tiene desarrollos que trascienden la provincia anfitriona. San Juan, con una estructura productiva distinta, se posicionó como actor clave en debates sobre mosto, jugos naturales y la diversificación de la industria regional.
Presencia y coordinación institucional
La gobernación de San Juan estuvo representada en la apertura de Sitevinitech por el ministro de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández, lo que ratificó el trabajo coordinado con Mendoza. Fernández participó en la feria y, en diálogo con los medios, anticipó planes de política vitivinícola conjunta y estrategias de promoción para productos distintos al vino, con especial énfasis en mosto y jugos naturales.
Proyecto de Ley de Jugos Naturales: qué propone y por qué
Impulsado por diputados provinciales de San Juan y Mendoza —junto a referentes de otras provincias—, el proyecto conocido como “Ley de Mostos” busca modificar el artículo 26 de la Ley 24.674 de Impuestos Internos para promover el uso de jugos naturales en la elaboración de bebidas analcohólicas. La iniciativa cuenta con respaldo técnico de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), la Cámara del Mosto (CAFEM) y referentes de la industria.
El objetivo central es establecer tratamientos fiscales diferenciados para fabricantes que utilicen jugos naturales (mosto de uva, manzana, limón, etc.) como edulcorantes o ingredientes, en lugar de azúcares refinados o aditivos. Los promotores argumentan que esta política no solo favorece a economías regionales productoras de frutas, sino que contribuye a políticas de salud pública alineadas con recomendaciones de la OMS y la OPS para reducir el consumo de bebidas azucaradas y combatir enfermedades asociadas como la obesidad y la diabetes.
El avance legislativo tendrá que sortear la dinámica del Congreso y la heterogeneidad de intereses regionales: provincias con fuerte industria azucarera del Noroeste (Tucumán, Salta, Jujuy) podrían no apoyar esquemas que cambien incentivos fiscales del sector edulcorante.
Tensión sobre el Acuerdo Mendoza–San Juan
Otro eje clave es el futuro del “Acuerdo Mendoza–San Juan”, la disposición que cada año regula la distribución de la producción de uva entre vino y mosto. Cuando no existe consenso, la normativa contempla una “base” del 20% destinada a mosto; el resto suele destinarse a vino. En la Vendimia 2026 el acuerdo no se materializó y, por defecto, se aplicó esa base mínima.
Fernández anticipó que la derogación del acuerdo es una posibilidad concreta si las dinámicas de mercado y el aumento natural de mosto entre ambas provincias persisten. Desde Mendoza, actores como la Asociación de Viñateros y Acovi advierten sobre riesgos: sin regulación, temen exceso de oferta que presione precios y perjudique a productores. La discusión combina aspectos productivos, comerciales y de política pública.
Estrategia vitícola de San Juan: mesas de trabajo y diversificación
San Juan lanzó un Plan Estratégico Vitícola articulado en mesas temáticas: vinos fraccionados, vinos a granel, pasas de uva, uva fresca, enoturismo y mosto. La intención es diseñar políticas específicas para cada producto, porque la estructura productiva provincial es heterogénea. A diferencia de Mendoza, donde más del 80% de la uva va al vino, en San Juan aproximadamente un tercio se destina a pasas, un tercio a mosto y un tercio a vino. Esa distribución obliga a una mirada de mercados externos, dado que pasa y mosto tienen fuerte vocación exportadora.
Exportaciones y mercados externos
La pasa de uva sanjuanina exporta más del 90% de su producción, con Estados Unidos y Brasil como mercados principales. En el caso del mosto, Argentina tiene un consumo doméstico relativamente bajo de jugos naturales, lo que subraya la necesidad de políticas que promuevan su uso local y construyan demanda interna. Fernández indicó que la Ley de Mostos forma parte de una estrategia para diversificar la industria vitivinícola y reducir la dependencia exclusiva del vino.
Búsqueda de nichos para el vino
En paralelo a la promoción del mosto y las pasas, San Juan trabaja en reposicionar sus vinos premium, con foco en los “vinos de valles” y en nuevos valles emergentes como Pedernal y Calingasta. La apuesta es consolidar nichos de mercado: vinos con historia, innovación y experiencia, que pueden agregar valor frente a un mercado global que tiende a la segmentación. Además, San Juan busca aprovechar la relación comercial con Canadá —vinculada a inversiones mineras— para abrir canales de exportación de vino, pasas y aceite de oliva.
Volúmenes, transparencia y desregulación del INV
Sobre la actualización de destinos de uva en la campaña, Fernández explicó que hay demoras vinculadas a la desregulación impulsada sobre el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Si bien la mayoría de la industria apoyó las medidas de desregulación, existe preocupación por la pérdida de fluidez y oportunidad en la información estadística, que es clave para la transparencia de mercado y para que actores tomen decisiones informadas. Con los datos parciales actuales se estima que el piso del 20% de mosto se mantendrá y que, una vez completadas las declaraciones, la proporción de mosto producida en 2026 superará la del año anterior.
Implicancias y caminos por recorrer
La combinación de un proyecto legislativo orientado a promover jugos naturales, la posible redefinición del Acuerdo Mendoza–San Juan y la estrategia de San Juan para diversificar su matriz productiva configuran un panorama de cambios relevantes para la vitivinicultura argentina. Si la Ley de Mostos prospera, podría incentivar mayor uso doméstico de mosto y jugos naturales, mejorar márgenes para productores frutícolas y orientar la oferta hacia opciones de menor impacto en salud pública. Sin embargo, habrá que negociar intereses regionales, asegurar transparencia estadística y acompañar a la cadena con políticas de acceso a mercados e innovación.
En síntesis, la agenda que surgió en Sitevinitech y las declaraciones del ministro Fernández muestran una apuesta dual: defender y potenciar la tradición vitivinícola, mientras se impulsa la diversificación productiva y la reconversión hacia productos con valor agregado y mejor alineamiento con criterios de salud pública y mercados internacionales. La eficacia de estas iniciativas dependerá de acuerdos interprovinciales, claridad normativa y la capacidad de transformar nichos en demanda sostenida.



