El proyecto, impulsado por el propio Poder Ejecutivo, junto al Consejo Agroindustrial Argentino, fue un buen puntapié para que, Gobierno y la AgroBioIndustria, pudieran encontrar un camino para salir de la queja y pasar a la propuesta.
BENEFICIOS DEL PROYECTO DE LEY
El proyecto, que ha sido mejorado en los últimos meses, tiene 4 beneficios que pueden contribuir a generar empleo, divisas y desarrollo:
• Amortización acelerada sobre bienes muebles e Inversiones en construcciones e infraestructura
• Cambios en el sistema de valuación de hacienda, principalmente invernada
• Reducción en el plazo para solicitar la devolución de IVA por inversiones realizadas.
• Bono de crédito fiscal computable para el impuesto a las Ganancias por las compras incrementales en fertilizantes, semillas fiscalizadas, bioinsumos, genética y sanidad animal.
Entre las principales mejoras de la iniciativa se destacan la desburocratización del proceso -eliminación de registros y cupos- y la eliminación de líneas de base para poder calificar. A su vez, quien accede a este beneficio, no pierde otros.
La suerte está echada pero las diferencias políticas -por temas judiciales- ponen en riesgo la agenda de desarrollo que incluye el proyecto de Fomento de Exportaciones, que, de no recibir, al menos, media sanción antes del 28 de febrero, pierde estado parlamentario.
Aún no hay certezas de fecha de tratamiento en comisión, y menos, aún, de chances de tratarse en el recinto. Si eso no sucede, el agro y la política perdimos una oportunidad de contribuir al desarrollo de nuestro país.


