Buenos Aires, 6 septiembre (NA) — El expresidente del Banco Central Martín Redrado afirmó que Argentina debe definir una política exterior en función de sus propios intereses y no por alineamientos ideológicos, y consideró imprescindible avanzar hacia un esquema cambiario con menos restricciones y un tipo de cambio único.
En una entrevista con Radio Splendid AM 990, Redrado analizó también la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y advirtió que el programa económico debe incorporar una estrategia de desarrollo.
Subrayó la importancia geopolítica del Atlántico Sur y sostuvo que el país debería aprovechar esa posición estratégica para atraer inversiones, generar empleo y mejorar los salarios, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
“El interés nacional es generar más y mejor empleo para los argentinos”, afirmó, y sostuvo que Argentina debe mantener relaciones multipolares, con vínculos estratégicos con Estados Unidos, Europa, Asia y otras regiones. Para él, cada negociación internacional debe evaluarse por los beneficios concretos que aporte al país.
Sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, valoró la iniciativa y afirmó que las instituciones fuertes son clave para garantizar políticas económicas permanentes. No obstante, pidió que la modificación no sea identificada exclusivamente con el actual Gobierno y propuso que se transforme en una norma de consenso nacional.
Entre sus propuestas, planteó reducir el directorio a diez integrantes, con mayoría oficialista y participación minoritaria de la oposición, y que la nueva normativa se aplique a las autoridades que asuman en el próximo Gobierno.
Por otra parte, rechazó centrar la discusión económica solo en el valor del dólar y reclamó eliminar las restricciones cambiarias que aún afectan a las empresas. Explicó que el tipo de cambio real puede mejorar también mediante la reducción de impuestos y aranceles, por lo que aboga por avanzar hacia un mercado con un único tipo de cambio.
Además, consideró que Argentina necesita ampliar su programa económico más allá del agro, la minería y la energía, impulsando una “revolución” impositiva, inversiones en infraestructura y una expansión del crédito a largo plazo para lograr un modelo de desarrollo inclusivo.
Agencia NA



