La rápida alternancia entre discursos de guerra y de paz se convirtió en la característica distintiva del enfoque de Trump al conflicto.
Declara estar optimista sobre un acuerdo, pero se dice listo para retomar los bombardeos contra Irán; reclama el control total del estrecho de Ormuz, pero sigue advirtiendo a los barcos iraníes que no violen el bloqueo; reafirma haber destruido las capacidades bélicas de los pasdaran, pero los amenaza sin atacarlos.
Son momentos agitados en Islamabad, pero evidentemente también en el Despacho Oval.
Solo el pasado lunes osciló varias veces entre la hipótesis de un acuerdo inminente y la advertencia de que “muchas bombas” empezarían a estallar si las negociaciones fracasaban. Y todos recuerdan cómo a principios de mes amenazó con la extinción de “una civilización entera”, la iraní.
Trump, quien la semana pasada desató un escándalo atacando al pontífice estadounidense y publicando en redes dos fotos que lo retrataban como Jesús, leyó un pasaje del Segundo Libro de las Crónicas 7:11-22, que incluye el famoso versículo 14: “Si mi pueblo, que es llamado por mi nombre, se humilla, ora, busca mi rostro y se aparta de sus caminos malos, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y sanaré su tierra”.
Al término de un día convulso y a pocos días de un violento enfrentamiento con el Papa León, el magnate también se dedicó a la lectura de un pasaje del Antiguo Testamento en el marco de un evento por los 250 años de Estados Unidos, en un video titulado “América lee la Biblia”.
Unas horas después intervino en directo en un programa de la cadena económica CNBC atacando de nuevo a Teherán.
Pero el último show del magnate comenzó aún antes del amanecer, cuando en una publicación a las 4:02 acusó a Irán de haber violado varias veces el alto el fuego.
Luego Trump sostuvo que si él hubiera sido presidente habría ganado la guerra de Vietnam, una de las páginas más oscuras de la historia estadounidense.
“No tienen otra opción que hacer un acuerdo”, advirtió el comandante en jefe, declarando no estar dispuesto a prolongar el alto el fuego y listo para atacar de nuevo.
“Acabo de echar un vistazo a un pequeño gráfico: la Primera Guerra Mundial duró cuatro años y tres meses. La Segunda, seis años. La guerra de Corea, tres años. Vietnam, 19 años. Irak, ocho años”, afirmó durante la entrevista.
No es la primera vez que el jefe de la Casa Blanca usa este conflicto, que duró 20 años, como comparación con el de Irán, que lleva “solo” dos meses.
The Donald también invitó a Teherán a liberar a ocho mujeres iraníes próximas a ser ejecutadas por ahorcamiento.
“Habría ganado en Vietnam e Irak muy rápidamente si hubiera sido presidente”, resaltó.
Sería un gran comienzo para nuestras negociaciones!!!”, pidió el presidente estadounidense publicando una foto de las detenidas.
En una publicación en su cuenta de la red social Truth, el magnate se dirigió “a los líderes iraníes, que pronto estarán negociando con mis representantes: ‘Apreciaría enormemente la liberación de estas mujeres. ¡Por favor, no les hagan daño!
Pero Irán desmintió que haya ocho mujeres con riesgo de ser ahorcadas. (ANSA).





