El presidente Javier Milei transmitió este martes a los principales referentes de la producción agropecuaria su voluntad de eliminar retenciones a las exportaciones, pero dejó claro que esa medida no cuenta con un plazo definido y que su aplicación dependerá de consolidar el superávit fiscal durante los próximos meses.
La declaración surgió en un encuentro de más de dos horas en el predio de la Sociedad Rural Argentina (SRA), en Palermo, donde la Mesa de Enlace llegó con la expectativa de obtener definiciones concretas sobre la presión impositiva que enfrenta el agro.
Durante el intercambio, Milei reconoció que eliminar retenciones es una meta de su gobierno y calificó el tributo como “distorsivo y extorsivo”, pero advirtió que no puede avanzar con ninguna reducción mientras el Estado necesite esos ingresos para sostener el equilibrio presupuestario. El mandatario reiteró que su prioridad es el orden fiscal y que cualquier cambio impositivo requerirá primero consolidar el superávit primario.
Eliminar retenciones: una promesa sin cronograma ni detalles concretos
Los presidentes de las cuatro entidades que integran la Mesa de Enlace —Nicolás Pino (Sociedad Rural Argentina), Carlos Achetoni (Federación Agraria Argentina), Elbio Laucirica (Coninagro) y Jorge Chemes (CRA)— escucharon la exposición del jefe de Estado y plantearon la necesidad de contar con reglas claras.
Ver esta publicación en Instagram
Según detallaron los dirigentes al término del encuentro, Milei remarcó que la eliminación de retenciones será “el próximo paso” dentro de su esquema de reformas impositivas, aunque no ofreció un cronograma ni una modalidad de implementación. El presidente señaló que su gestión trabaja en un programa integral de reducción tributaria, pero condicionó todo avance a la estabilidad fiscal.
Nicolás Pino valoró que el gobierno “reconozca que las retenciones perjudican la competitividad” y que haya un compromiso público de avanzar en su eliminación. Sin embargo, advirtió que el campo necesita definiciones más precisas: “Es positivo que el presidente quiera eliminar retenciones, pero sin fechas ni detalles, la incertidumbre continúa. El productor requiere previsibilidad para planificar”, expresó.
Carlos Achetoni destacó que el tributo “hace inviable muchas economías regionales” y que la quita total o parcial de retenciones permitiría potenciar las exportaciones, sostener empleos y recuperar márgenes que se deterioraron en los últimos años.
Elbio Laucirica, en la misma línea, reclamó que se conforme una mesa técnica con representantes del Ministerio de Economía y de la AFIP para discutir alternativas graduales. “Los productores están asfixiados por la carga impositiva. Necesitamos un horizonte claro. Hoy salimos con más preguntas que certezas”, señaló.
El campo espera señales concretas mientras persisten los desafíos productivos
Los datos que manejan las entidades agropecuarias confirman que la carga tributaria sobre el agro argentino supera el 60% del ingreso bruto en algunas producciones. A eso se suma la presión de costos logísticos, la brecha cambiaria y la pérdida de competitividad frente a países vecinos.
Un informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario estimó que si se concretara la eliminación de retenciones, el impacto sería inmediato: el margen bruto del productor promedio crecería entre un 10% y un 20%, según el cultivo o la actividad. Además, la quita permitiría aumentar la producción exportable en más de 15 millones de toneladas anuales y estimular inversiones en tecnología y maquinaria.
Pese a estas proyecciones, el propio Milei recordó que el Estado resignaría cerca de 8.000 millones de dólares por año en recursos fiscales. El ministro de Economía, Luis Caputo, respaldó esa advertencia al afirmar que cualquier decisión debe “compatibilizarse con la prioridad de sostener el equilibrio de las cuentas públicas”.
En ese contexto, la reunión con la Mesa de Enlace se desarrolló en un clima de respeto, pero con planteos firmes. Los dirigentes insistieron en la urgencia de comenzar un cronograma de reducción progresiva y reclamaron señales que den certidumbre.
Milei, por su parte, expresó que su convicción es avanzar en la eliminación de retenciones “cuanto antes”, pero sin comprometer la meta de déficit cero que su gobierno considera innegociable.
En declaraciones posteriores al encuentro, Jorge Chemes sostuvo que el campo “se siente escuchado”, pero advirtió que la expectativa no puede basarse sólo en intenciones: “Necesitamos plazos y mecanismos. La promesa de eliminar retenciones entusiasma, pero no resuelve la incertidumbre”.




