Lluvias intensas en pocos dias dejan intransitables caminos del noroeste santafesino incluso para camionetas

En las ultimas semanas el noroeste de la provincia de Santa Fe sufrio precipitaciones extraordinarias que provocaron inundaciones y dejaron anegados campos, accesos rurales y rutas. El asesor agricola Amilcar Martel describio la secuencia: “Tuvimos una lluvia grande de entre 234 y 240 milimetros hace unos 15 dias y, sobre eso, volvieron a caer entre 80 y 120 milimetros; en algunos lugares fueron 50 milimetros mas. En total ya superamos los 300 milimetros y los campos estan anegados”. Mas alla del volumen de agua, Martel enfatizo que la situacion se agrava por la falta de infraestructura vial; dijo que el problema “no es solo el agua, sino que no tenemos caminos. Hoy directamente no se puede llegar a los campos”.

El efecto inmediato no fue tanto el dano directo sobre todos los cultivos como la imposibilidad de movilizar produccion y maquinaria. En Villa Minetti, en el departamento 9 de Julio, en pocos dias se registraron mas de 300 milimetros, lo que dejo rutas y accesos inutilizables y paralizo la logistica. Con caminos cortados, sacar granos, llegar con cosechadoras y trasladar insumos se convierte en una carrera contra el tiempo y las ventanas de siembra y cosecha.

Martel explico que este escenario se repite cada vez que hay lluvias abundantes y es sintoma de una limitacion estructural. Senalo que la zona es altamente productiva -se siembra soja, algodon, maiz y trigo- y que hay alrededor de un millon de hectareas agricolas que dependen de la transitabilidad de caminos y rutas para mover la maquinaria y sacar la produccion. Esa falta de infraestructura genera un descontento generalizado entre productores y tecnicos. “La indignacion viene porque, con todo lo que se produce y lo que se llevan de esta zona, no tenemos la minima infraestructura para movernos”, afirmo.

En los dias posteriores al pico de aguas comenzo a reactivarse la circulacion, pero de forma muy parcial y limitada. Algunos camiones lograron ingresar para retirar granos almacenados en bolsones y para anticipar la cosecha de girasol, pero estas fueron operaciones puntuales y con muchos condicionamientos. “No todos los caminos estan habilitados. Muchos estan cortados, el agua pasa por arriba y despues no se puede transitar ni siquiera con camioneta”, senalo Martel. Varias rutas provinciales estuvieron completamente tapadas por el agua y recien ahora se empiezan a habilitar, aunque en condiciones precarias.

Uno de los cuellos de botella mas relevantes es la ruta 95, un eje clave para el traslado hacia los puertos del Gran Rosario. Martel describio esa via como “nuestra principal para ir al puerto, por donde sale la produccion del norte santafesino, del Chaco y del sudeste santiagueno”. Indico que hay un tramo provincial, al que los productores denominan “el tramo rojo”, que deberia estar asfaltado; hoy ese tramo esta en gran parte anegado y solo comienza a transitarse en sectores. Esa area, conocida como el “domo”, concentra cerca de un millon de hectareas agricolas potenciales que quedan practicamente aisladas cada vez que llueve intensamente.

La situacion en Santiago del Estero, en cambio, mostro un balance muy distinto. Alli las lluvias ayudaron a revertir una sequia que habia afectado a la provincia durante varios anos. Juan Pablo Karnatz, referente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) en Santiago del Estero, dijo que el entusiasmo local proviene de la recuperacion hidrica: “Se revirtio totalmente la sequia que veniamos arrastrando de los ultimos tres o cuatro anos”. Aunque en la provincia tambien se registraron excesos puntuales, como problemas en la ruta nacional 98 en el tramo Bandera-Pinto, la mayoria de los productores recibio el agua como una mejora sustantiva para la agricultura y la ganaderia.

Desde la perspectiva agronomica la lluvia tuvo efectos positivos en general. Karnatz lo resumio asi: “Agronomicamente el cambio es brutalmente positivo”. La recuperacion de humedad beneficia tanto a los cultivos como al ganado. En cuanto a cultivos especificos, el algodon quedo algo mas condicionado debido a su ventana de siembra mas corta, mientras que la soja y el maiz de segunda se mantienen dentro de los parametros normales y “todavia estan en fecha”, segun Karnatz. En terminos de cobertura, comento que en torno al 80%-90% de las zonas productivas de la provincia hoy estan sin problemas y con agua bien recibida, aunque persisten sectores que sufrieron anegamientos temporarios cuando las lluvias “cayeron todas de golpe”.

A pesar de la mejora hidrologica en algunas provincias, los puntos con excesos fielmente existen. En Santiago del Estero mencionaron localidades del norte provincial como Campo Gallo, y sectores del sudeste como el area de Bandera, donde el agua genero complicaciones puntuales. En Santa Fe, los anegamientos reiterados muestran la fragilidad de la red vial rural y de desagues. La combinacion de suelos con mala capacidad de evacuacion y caminos sin un mantenimiento o una infraestructura adecuados multiplica el impacto de cada evento de precipitacion.

Las restricciones logisticas traen costos directos e indirectos: perdida de calidad de granos por almacenamiento prolongado en condiciones no ideales, demoras en las ventas y en la entrega a puertos, mayores gastos operativos al tener que usar rutas alternativas o equipos especiales, y el riesgo de que fechas de siembra o cosecha no se respeten. A nivel comunitario, el aislamiento temporal afecta la provision de insumos, la llegada de servicios y la vida cotidiana de productores y vecinos rurales.

Las voces tecnicas y productivas coinciden en que la solucion requiere medidas de fondo. Entre las propuestas recurrentes estan la pavimentacion y mejora de tramos criticos como el denominado “tramo rojo” de la ruta 95, la construccion y mantenimiento de desagues, alcantarillas y drenajes para facilitar la evacuacion del agua, y un programa sostenido de conservacion y mejoramiento de caminos rurales para evitar el aislamiento recurrente. Ademas de inversiones en infraestructura, senalan la importancia de un plan de contingencia que incluya calendario de trabajos, prioridad de corredores productivos y coordinacion entre autoridades nacionales, provinciales y municipales.

En sintesis, la reciente sucesion de lluvias dejo en evidencia una doble realidad: por un lado, la recuperacion hidrica que alivio una sequia en provincias como Santiago del Estero y mejoro perspectivas agronomicas; por el otro, la fragilidad logistica y de infraestructura del noroeste santafesino, donde el exceso de agua se traduce en campos anegados y rutas intransitables. Mientras productores y tecnicos celebran la mejora de la humedad del suelo, exigen acciones concretas para que la infraestructura permita transformar esa produccion en salida efectiva hacia los mercados.

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