El Senasa confirmó un caso de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en un predio de aves de traspatio de Carlos Spegazzini, provincia de Buenos Aires, detectado tras una notificación por mortandad en el establecimiento. La confirmación de laboratorio obliga a medidas inmediatas de contención por el riesgo de diseminación entre explotaciones avícolas y fauna silvestre.
Se delimitó un área de prevención de 3 kilómetros alrededor del foco, donde se implementarán acciones de biocontención y un rastrillaje epidemiológico para identificar posibles nexos. Estas medidas buscan aislar el brote y evitar que el virus llegue a unidades productivas comerciales, donde las consecuencias serían mayores.
Desde el organismo destacaron que el hallazgo, al ser en aves de traspatio, no afecta el estatus sanitario que mantiene Argentina como país libre de IAAP, y que la enfermedad no se transmite por el consumo de productos aviares, como carne y huevos. No obstante, advirtieron que el estatus nacional podría verse comprometido si se detectaran casos en aves de corral comerciales, lo que implicaría restricciones comerciales.
Las recomendaciones oficiales para productores incluyen reforzar manejo, higiene y bioseguridad, controlar ingreso de personas y vehículos, y evitar el contacto con aves silvestres mediante cierres perimetrales y prácticas sencillas de barrera. También sugirieron uso de ropa exclusiva para tareas avícolas y aumento en la limpieza y desinfección de instalaciones y equipos.
Japón levantó una suspensión
La semana pasada Japón, a través del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca (MAFF), levantó la suspensión a las importaciones de productos avícolas argentinos tras analizar la información suministrada por el Senasa. La resolución permite el ingreso de carne aviar y ovoproductos faenados o puestos a partir del 8 de septiembre de 2026, lo que abre una ventana comercial clave para la industria local.
El restablecimiento del mercado japonés es relevante porque en 2025 ese país importó aproximadamente USD 1.400 millones en carne aviar y USD 117 millones en huevos desde todo el mundo, convirtiéndolo en un destino estratégico para los ovoproductos argentinos. La reapertura contribuye a fortalecer la presencia de la producción nacional en un mercado de alto valor y exigencia sanitaria.
Senasa insistió en la obligación de notificar ante signos neurológicos, digestivos o mortalidad elevada, y ofreció canales de comunicación para casos sospechosos: la oficina local del organismo, el correo notificaciones@senasa.gob.ar y el Formulario Avisá al Senasa disponible en su sitio web. La detección temprana y la cooperación de productores y veterinarios son determinantes para evitar la expansión y proteger tanto la salud animal como los mercados exportadores.
Para las autoridades sanitarias este brote confirma la necesidad de mantener vigilancia activa y campañas sostenidas de bioseguridad en las zonas periurbanas y rurales donde conviven aves domésticas y silvestres. La combinación de controles territoriales, comunicación eficiente y medidas prácticas en granjas es la vía más efectiva para sostener el estatus sanitario y la confianza de los compradores internacionales.



