El Congreso Aapresid 2025 se desarrolla en un clima de expectativas. Las lluvias de invierno, la baja de retenciones y un mercado más dinámico han devuelto cierto optimismo a un sector que en 2024 enfrentó una de sus crisis más profundas. En el stand de Sigma, su presidente, Jerónimo Araujo Müller, recibió a Palabra de Campo y compartió su visión sobre el presente y el futuro económico del agro argentino.
“Este año se siente diferente”, comenzó diciendo. “En 2024 no habíamos arrancado y todos estábamos deseosos de que algo se moviera. Hoy ya se hicieron un montón de negocios, acompañados por la baja del stock genuino que había en el canal, tanto a nivel productor como en la distribución. Hay un movimiento más natural”.
Ese cambio de escenario se debe, en gran parte, a una conjunción de factores que impactan directamente en la economía del sector: la humedad acumulada por las lluvias de julio y agosto, la baja de retenciones y un contexto de menor incertidumbre regulatoria. “Hoy tenemos reglas más claras y menos riesgos que en años anteriores. No diría que es el mejor de los mundos, pero claramente se encamina”, destacó.
De la crisis a la reconstrucción económica
Araujo Müller no esquiva el recuerdo de la crisis reciente. “Se veía una crisis muy marcada, muy impactada por malas decisiones financieras que seguramente fueron las únicas que había al alcance de productores, distribuidores y empresas”, reconoció. Según explicó, esas decisiones, más que errores, fueron respuestas de supervivencia en un contexto adverso, pero dejaron huellas que todavía condicionan la rentabilidad y la capacidad de inversión de muchos actores de la cadena.

Para el presidente de Sigma, lo importante ahora es que “el camino está un poco más allanado” y que el sector puede enfocarse en reconstruir su solidez económica. “Lo que pasó, pasó. Tenemos que mirar hacia adelante y aprovechar este escenario para consolidar un negocio sustentable”, afirmó.
Márgenes ajustados y foco en eficiencia
Aunque el clima y las medidas económicas recientes ofrecen un respiro, Araujo Müller advirtió que “la economía del sector, todos sabemos, tiene márgenes muy limitados”. Frente a eso, planteó que la clave está en la eficiencia: “El compromiso desde nuestro lado tiene que ver con mirar la cosa de manera integral y que cada uno haga su aporte a la cadena, haciendo lo que esté a su alcance en términos de eficiencia”.
En Sigma, esa estrategia se traduce en un trabajo intenso de asesoramiento y acompañamiento para que productores y distribuidores tomen las mejores decisiones. “A partir de la información tratamos de persuadir y estamos en busca de la buena decisión del productor y del distribuidor. Nos esforzamos mucho para que eso suceda. Cuando logramos un conjunto de buenas decisiones, los resultados llegan”, afirmó.
La importancia de hablar “el mismo idioma”
Este año, la compañía lanzó una campaña bajo el lema “Hablamos el mismo idioma”, una frase que, según Araujo Müller, refleja la conexión directa con las necesidades del sector. “Surgió de lo que nos dijeron productores y distribuidores en estos últimos años. Es una forma de mostrar que tenemos empatía, agilidad y que entendemos las realidades de cada eslabón de la cadena”, explicó.
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Para el directivo, este vínculo cercano es fundamental en un contexto donde la planificación a largo plazo ha sido casi imposible. “No estuvo bueno que el sector crujiera como lo hizo. Lo que más necesitamos es que esto se vuelva más robusto y tener un negocio per se, a nivel de toda la cadena, que nos permita empezar a planificar más allá del corto plazo”, sostuvo.
Perspectivas para la campaña gruesa
De cara a los próximos meses, Araujo Müller ve un escenario alentador para la campaña gruesa. El buen nivel de humedad y las condiciones de mercado pueden impulsar el rendimiento de cultivos clave como maíz, soja y girasol. “Ahora viene la potencia de la gruesa. Tenemos la oportunidad de hacer las cosas bien y aprovechar la estabilidad que nos dio este invierno”, apuntó.
Con un cierre que mezcla prudencia y esperanza, el presidente de Sigma dejó en claro que el momento es propicio para avanzar: “Hoy tenemos que jugar otro partido. Hay reglas claras, menos riesgos y condiciones para mirar el futuro con optimismo. Lo que pasó, pasó, y ahora tenemos que concentrarnos en consolidar un negocio sólido, sustentable y capaz de sostenerse en el tiempo”.


