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viernes, 16 abril 2021

Paraguay: Diputados aprobó la Ley de Deforestación Cero por 10 años más

La Comisión de Ecología de la Cámara de Diputados de Paraguay, que preside el diputado Pastor Soria, aprobó sin modificaciones la versión del Senado del Proyecto de Ley De Deforestación Cero por 10 años para la Región Oriental. La Cámara de Senadores ya aprobó la propuesta el 3 de diciembre pasado, ahora pasa en manos del Poder Ejecutivo para su promulgación o veto.

El Congreso Nacional sancionó este miércoles el proyecto por el cual se amplía por una década la vigencia de la Ley que prohíbe las actividades de transformación y conversión de bosques en la Región Oriental, más conocida como Ley de Deforestación Cero.

La propuesta de Ley fue presentada por el Senador Juan Afara, presidente de la Comisión Nacional de Defensa de los Recursos Naturales (Conaderna), y trabajada en conjunto con el Instituto Forestal Nacional (INFONA).

La normativa que prohíbe las actividades de transformación y conversión de superficies con cobertura de bosques en la Región Oriental, más conocida como Ley de Deforestación Cero, fue tratada este miércoles en la Cámara de Diputados y aprobada.

Los parlamentarios decidieron por mayoría, tras un prolongado espacio de debate, sancionar el documento que extiende su vigencia por 10 años más, debido a que la normativa dejaba de estar en vigor el próximo 14 de diciembre.

La Cámara de Senadores ya aprobó la propuesta el 3 de diciembre pasado, ahora pasa en manos del Poder Ejecutivo para su promulgación o veto.

Ninguno de los legisladores se opuso a la ampliación de la vigencia de la normativa, puesto que queda poco tiempo para que deje de estar en vigencia. Sin embargo, algunos sugirieron introducir modificaciones.

El diputado por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) Pastor Vera Bejarano fue el primero que pidió la palabra al respecto y manifestó que se debe revisar en la ley cómo afecta al negocio de las inmobiliarias. Asimismo, expresó que las instituciones del Estado deben contar con datos oficiales acerca de la deforestación.

Pastor Soria, de la Asociación Nacional Republicana (ANR), en su carácter de presidente de la Comisión de Ecología, Recursos naturales y Medio Ambiente agregó que incluso era necesario incluir la mayor participación de municipios en la ley en cuanto al ordenamiento territorial en caso de que estén rodeados de áreas boscosas.

Otros legisladores incluso aludieron que era necesario combatir la corrupción dentro de los propios organismos estatales para resguardar las áreas de bosques, como el colorado Ramón Romero Roa y la diputada por el Partido Encuentro Nacional (PEN) Kattya González.

El legislador colorado por Itapúa, Colym Soroka, expuso que la ley “no sirve para nada”, pero que igualmente votaría a favor. Desnudó la cruda realidad de la Reserva San Rafael, situado en ese departamento, que ya sufre una alta deforestación a causa de los cultivos ilegales de marihuana, rollotráfico y la explotación de carbón.

Varias organizaciones medioambientales siguieron de cerca el estudio de este punto, atendiendo la importancia de la ley para la prevención de la deforestación en la Región Oriental, que son remanentes naturales del Bosque Atlántico. Urgían la ampliación de la vigencia de la Ley 6256, aprobada este miércoles.

Objetivos de la ley

El origen de esta ley se sostuvo en la necesidad de proteger, recuperar y mejorar el bosque nativo de la Región Oriental, que fue intervenido por la acción humana sin el control adecuado, creando una degradación extrema de los fundamentales recursos forestales, hídricos y en la biodiversidad. En un contexto que impulsa el desarrollo sostenible, el objetivo de implementación de esta ley fue, desde diciembre del 2004, cuidar el bosque para que cumpla con sus funciones ambientales, sociales y económicas.

Esta ley fue impulsada con el objetivo urgente de precautelar los últimos remanentes boscosos de la ecorregión del Bosque Atlántico del Alto Paraná, que Paraguay comparte con Brasil y Argentina, y que fue altamente degradada en los 3 países, muy especialmente en Brasil y Paraguay. Esta pausa permite que el ecosistema pueda regenerarse y restaurarse por sus propios medios, mediante el mantenimiento de los bosques que quedan, y con los proyectos apoyados por el gobierno central, los gobiernos locales, las comunidades y programas en esa región que gestionan organizaciones de la sociedad civil, el sector privado y otras instancias comprometidas con el medio ambiente.

La Ley entra en vigencia a partir de su publicación – el 14 de diciembre de 2018, según la Gaceta oficial. En ella se prohíbe la realización de actividades de transformación o conversión de superficies con cobertura de bosques a superficies destinadas al aprovechamiento agropecuario en cualquiera de sus modalidades, a actividades industriales; o a superficies destinadas a asentamientos humanos. Tampoco están permitidas actividades como la producción, transporte y comercialización de madera, leña, carbón y cualquier subproducto forestal originado del desmonte no autorizado.

Cualquier tipo de actividad prohibida en el marco legal vigente será pasible de sanciones administrativas y, según cada caso, de penas privativas de libertad. Estas pueden ir de tres a ocho años de cárcel. Las condenas se aplicarán sin perjuicio de la obligación de recomponer e indemnizar el daño ambiental causado.

El Bosque Atlántico del Alto Paraná es uno de los 200 ecosistemas más importantes del mundo en términos biodiversidad, ya que en él conviven valiosas especies de fauna y flora que componen esta ecorregión y que la hacen tan única y vulnerable. Hay que enfatizar que, pese a su relevancia como región, solamente el 12% del ecosistema original sigue presente en Paraguay.

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