En 2024, Perú se consolidó como el principal exportador de palta en Sudamérica, desplazando a Chile y reafirmando su posición como el segundo mayor proveedor mundial de esta fruta, solo detrás de México. La palta Hass peruana, reconocida por su sabor, textura y resistencia al transporte, ha sido clave en este ascenso, especialmente en mercados exigentes como el chino, donde la demanda crece de forma sostenida.
Según cifras oficiales de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), Perú exportó 570.407 toneladas de palta fresca durante 2024, generando ingresos por US$ 1.247 millones [1]. Este desempeño posicionó a la palta como el tercer producto agroexportador más importante del país, solo superado por la uva y el arándano.
Palta Hass peruana: calidad, tecnología y sostenibilidad impulsan el liderazgo
La variedad Hass representa más del 90% de las exportaciones peruanas. Su éxito no es casual. Las condiciones climáticas de regiones como La Libertad, Ica, Arequipa y Moquegua favorecen un cultivo de alta calidad. Además, los productores han adoptado tecnologías modernas como el riego por goteo, la hidroponía y sistemas de trazabilidad que garantizan la inocuidad del producto.
El compromiso con la sostenibilidad también marca la diferencia. Más del 80% de los productores forman parte de la agricultura familiar y manejan menos de una hectárea. Estos pequeños agricultores se integran a la cadena exportadora gracias al apoyo de programas estatales como Sierra y Selva Exportadora, que promueven la capacitación técnica, el acceso a mercados y la certificación de buenas prácticas agrícolas.
La combinación de tecnología, sostenibilidad y calidad ha permitido que la palta peruana gane terreno en mercados altamente competitivos. Países como los Países Bajos, España, Estados Unidos y Reino Unido valoran la consistencia del producto y la eficiencia logística del sistema exportador peruano.
China: el nuevo destino estrella para la exportación de palta peruana
El mercado chino se ha convertido en uno de los más prometedores para la exportación de palta peruana. En los primeros dos meses de 2024, China importó 7.341 toneladas de palta desde Perú, lo que representa un crecimiento del 111,7% en volumen en los últimos cinco años [2]. Esta cifra posiciona a China como el segundo destino asiático más importante para la palta peruana, después de Japón.
A pesar de que el consumo per cápita de palta en China aún es bajo (0,05 kg), la tendencia hacia una alimentación saludable y rica en nutrientes abre una enorme oportunidad de expansión para los exportadores peruanos. La palta es percibida como un “superalimento” por los consumidores chinos, lo que impulsa su demanda en supermercados, restaurantes y plataformas de comercio electrónico.

El crecimiento de las exportaciones hacia China también responde a una estrategia de diversificación de mercados. Frente a los desafíos arancelarios en Estados Unidos, donde Perú debe pagar un 10% de arancel mientras México está exento gracias al T-MEC, los exportadores peruanos han redoblado esfuerzos para fortalecer su presencia en Asia, Europa y Medio Oriente.
Diversificación y resiliencia: claves del éxito exportador
En 2024, la palta peruana llegó a más de 35 destinos internacionales. Los Países Bajos y España lideraron las compras, concentrando más del 55% del volumen exportado. Estados Unidos, Chile y Reino Unido completaron el top cinco. Sin embargo, el crecimiento más dinámico se observó en mercados emergentes como Rusia, Emiratos Árabes Unidos y Corea del Sur [1].
La resiliencia del sector paltero peruano también se refleja en su capacidad de adaptación frente a condiciones climáticas adversas. Aunque en 2023 se registró una caída del 4,8% en volumen debido a fenómenos climáticos, las proyecciones para 2025 son optimistas. La Asociación de Productores y Exportadores de Palta Hass del Perú (ProHass) estima un crecimiento del 37%, impulsado por mejoras tecnológicas en riego, poscosecha y logística.
El futuro de la palta peruana en el mercado global
El “oro verde” peruano no solo genera divisas, sino que también impulsa el desarrollo rural y la inclusión social. La cadena de valor de la palta involucra a miles de familias en zonas altoandinas y costeras, que encuentran en este cultivo una fuente estable de ingresos y empleo.
El reto ahora es consolidar la presencia en mercados estratégicos como China, Japón y Corea del Sur, donde el consumo aún tiene un amplio margen de crecimiento. Para lograrlo, el sector debe continuar invirtiendo en innovación, certificaciones de calidad y promoción internacional.
La exportación de palta peruana se ha convertido en un ejemplo de cómo la agroindustria puede transformar territorios, generar bienestar y posicionar al país en el mapa global de alimentos saludables. Con una visión clara y una estrategia bien ejecutada, Perú está listo para seguir conquistando el mundo con su palta Hass.References


