El Gobierno nacional confirmó la detección y sanción de un buque extranjero que operaba de forma irregular en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina, en un caso que pone foco en el uso de tecnología y la actualización normativa para proteger los recursos marinos. La intervención, comunicada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGYP), se produce en el marco de medidas recientes destinadas a reforzar la fiscalización a distancia y a acelerar los procesos sancionatorios contra la pesca ilegal.
La detección temprana fue posible gracias a los sistemas de monitoreo de la Prefectura Naval Argentina y al empleo del Sistema Guardacostas por parte de la Autoridad Marítima Nacional. Las autoridades detallaron que el episodio se registró el 17 de abril, cuando detectaron al buque pesquero Coimbra, de pabellón portugués, realizando maniobras dentro de la milla 200 que conforma la ZEE argentina. A partir de esa evidencia electrónica se activaron los procedimientos administrativos y las sanciones previstas por la normativa vigente.
Disposición 20/2026: evidencia electrónica con valor probatorio
Según explicó la SAGYP, la clave para el éxito de la acción fue la reciente Disposición 20/2026 emitida por la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca. Esa norma establece que la detección por medios electrónicos —como imágenes satelitales, registros de seguimiento automático y sistemas costeros de vigilancia— puede constituir prueba suficiente para sostener sanciones administrativas. De este modo se reduce la dependencia de la constatación presencial y se agilizan las respuestas frente a infracciones en alta mar.
Controles ampliados y herramientas tecnológicas
Las autoridades señalaron que la nueva lógica de fiscalización combina patrullaje con vigilancia remota, permitiendo identificar conductas ilícitas, conservar evidencia y tramitar expedientes con mayor celeridad y solidez jurídica. Para la administración, esto representa un avance en la protección del Mar Argentino y en la defensa de la soberanía sobre la milla 200.
Impacto para la gestión pesquera y la conservación
La persecución de la pesca ilegal no solo tiene consecuencias administrativas: la actividad depredadora afecta la sustentabilidad de poblaciones comerciales, la economía de las comunidades costeras y la preservación de ecosistemas marinos. Al fortalecer la capacidad de detección y sanción, el Estado busca desalentar maniobras que dañen los recursos naturales y garantizar una explotación responsable a largo plazo.
Implicancias diplomáticas y pasos siguientes
En casos que involucran embarcaciones de bandera extranjera, además de las sanciones administrativas pueden activarse canales de comunicación y coordinación con los países de origen y con organismos internacionales. Las autoridades anticiparon que la investigación y las medidas de control continuarán, con énfasis en mantener y actualizar las plataformas tecnológicas, ampliar la colaboración interinstitucional y endurecer los marcos sancionatorios si fuera necesario.
En síntesis, el accionar reciente pone de relieve el papel central de la vigilancia electrónica y de las normas que la respaldan para enfrentar la pesca ilegal. Desde la SAGYP y la Autoridad Marítima sostienen que la combinación de tecnología, fiscalización inteligente y presencia estatal renovada servirá como disuasión frente a futuras infracciones y como mecanismo para defender los recursos del Mar Argentino.





