Gustavo Puccini: “No va a ser un año fácil” y el reclamo productivo que Santa Fe lleva a 2027

El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe pidió acelerar una nueva ley de biocombustibles, mejorar la infraestructura y blindar a la producción de los vaivenes electorales. También explicó por qué la nueva etapa de la hidrovía puede cambiar la competitividad de la Región Centro.

spot_img

La producción de la Región Centro tiene por delante una oportunidad difícil de separar de sus cuentas pendientes. El maíz vuelve a ganar protagonismo, la hidrovía entra en una nueva etapa y el debate por los biocombustibles promete abrir mercado para una mayor industrialización en origen. Pero, al mismo tiempo, la infraestructura continúa retrasada y el calendario electoral de 2027 amenaza con volver a enfriar inversiones.

Ese fue el mapa que trazó Gustavo Puccini, ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, durante una entrevista con Palabra de Campo en el 5º Congreso Internacional de Maíz, realizado en Córdoba. El funcionario planteó que la discusión ya no pasa únicamente por producir más grano, sino por construir las condiciones para transformarlo, transportarlo y exportarlo con menores costos.

“El Congreso permite atravesar las distintas aristas que venimos trabajando en la Región Centro: no solamente el maíz, sino también la logística, la infraestructura, las retenciones y la oportunidad de una ley de biocombustibles”, resumió Puccini.

Su participación en el encuentro también fue confirmada por el Gobierno de Santa Fe, que informó que el ministro integró un panel sobre biocombustibles junto con autoridades de Córdoba y representantes de la organización. Para la provincia, el cultivo aparece como una pieza central de una agenda que combina alimentos, energía y agregado de valor.

Una ley “posible”, aunque no sea la ideal

Puccini consideró que el proyecto de biocombustibles en discusión representa un avance, pero dejó en claro que la propuesta quedó por debajo de las expectativas iniciales de las provincias productoras.

“Es una ley posible, quizás no lo deseable. Pretendíamos un mayor corte, tanto en bioetanol como en biodiésel”, afirmó. La distinción es importante para Santa Fe: aunque la provincia tiene un peso decisivo en la producción de biodiésel, también busca captar futuras inversiones vinculadas con el bioetanol de maíz.

Según explicó, la discusión incluyó la participación de empresas integradas y no integradas y la posibilidad de habilitar un coprocesamiento optativo del 5% para el sector petrolero, por fuera del corte obligatorio previsto para el biodiésel. En términos prácticos, sostuvo, esa arquitectura podría elevar el uso total de biocombustibles.

El punto que más entusiasma a la Región Centro es la facultad de las provincias para establecer porcentajes superiores. “Hay artículos que permiten que las propias provincias puedan fijar cortes más altos. Eso nos abre la posibilidad de pensar juntos cómo aumentarlos, porque estamos convencidos de que técnicamente es posible”, señaló.

PUEDE INTERESARTE  Sector maíz diseña plan para ordenamiento territorial, control de plagas y aumento del valor agregado

Para Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, el desafío consiste en convertir esa autorización en demanda concreta, nuevas plantas y empleo. En esa ecuación, la ley nacional funcionaría como un piso desde el cual cada jurisdicción podría profundizar su política energética.

https://www.instagram.com/palabradecampo/reel/Dd9_Kv8IKl0/

La hidrovía y el costo que debe llegar al productor

El segundo eje de la conversación fue la Vía Navegable Troncal. Puccini valoró la nueva etapa de la hidrovía y la posibilidad de que los buques operen con mayor eficiencia, aunque advirtió que cualquier reducción de costos debe trasladarse efectivamente a la cadena.

“Se dijo que el peaje iba a reducir los costos casi un 13,5%. Tenemos que esperar y chequear que eso llegue realmente al productor”, remarcó. La observación apunta a un problema recurrente: una mejora logística no garantiza por sí sola que el beneficio termine reflejado en el precio recibido por quien produce.

Santa Fe tiene 849 kilómetros de costa fluvial dentro de una vía de aproximadamente 1.500 kilómetros. Esa escala, sostuvo el ministro, permite pensar en más puertos, servicios y conexiones para el centro y el norte provincial. Entre los proyectos mencionó la recuperación de infraestructura en Villa Ocampo, con la expectativa de generar una salida para granos, carnes, algodón y producciones de provincias vecinas.

“Tenemos oportunidades para seguir agregando valor, para que haya más puertos y más puntos de servicio. Alguna vez dije que Santa Fe podía ser el Automóvil Club de la hidrovía”, graficó.

La agenda incluye además el debate por el cabotaje y la circulación de barcazas. Una mayor actividad fluvial podría reactivar terminales como Santa Fe y Reconquista, reducir la presión sobre las rutas y acercar al sistema exportador producciones que hoy cargan con fletes elevados.

Medidas positivas, pero con una deuda de infraestructura

Al evaluar las decisiones nacionales, Puccini reconoció la desregulación de algunos trámites, la baja de retenciones para economías regionales, lácteos y carnes, y la apertura de mercados. Sin embargo, marcó una diferencia entre los cambios económicos y la ausencia de una política sostenida de infraestructura.

PUEDE INTERESARTE  Sector maíz diseña plan para ordenamiento territorial, control de plagas y aumento del valor agregado

“Hay medidas que jugaron a favor, pero falta la parte de infraestructura, que no ha sido atendida. Para un sector productivo, la competitividad necesita ese soporte”, afirmó.

El planteo no se limita a una obra puntual. Incluye rutas, accesos a puertos, energía, financiamiento y condiciones estables para que las empresas puedan decidir inversiones de largo plazo. En actividades agroindustriales, los costos logísticos y energéticos pueden definir si un proyecto se concreta en el territorio o se posterga.

El riesgo electoral de 2027

La parte más política de la entrevista apareció al proyectar el próximo año. Puccini advirtió que los períodos electorales suelen aumentar la incertidumbre y frenar decisiones, justamente cuando muchas empresas operan con márgenes estrechos.

“Lamentablemente, nuestro país no es amigable cuando hay elecciones. Muchas veces se frenan las inversiones y crecen las incertidumbres, sobre todo en el sector productivo”, sostuvo.

Para evitar esa parálisis, propuso fortalecer la articulación público-privada y ofrecer previsibilidad más allá de la disputa electoral. “Hay que poner certezas al sector productivo y correrlo de los vaivenes políticos. Sabemos que no es fácil, pero es el salto de calidad que tenemos que dar”, agregó.

El ministro describió un escenario en el que productores, comercios e industrias realizan un esfuerzo importante para mantener la actividad y el empleo, aun con rentabilidades bajas o negativas. “Muchos siguen para sostener la fábrica abierta y para que no haya despidos, esperando que esto cambie”, explicó.

Su conclusión fue directa: “No va a ser un año fácil, pero ojalá estemos a la altura para acompañar al sector privado, que es el que sostiene el empleo en la Argentina”.

En esa frase confluyen los cuatro asuntos que atravesaron la charla. El maíz ofrece una plataforma para producir energía y alimentos; la hidrovía puede bajar costos; la infraestructura define la competitividad; y la política debe evitar que la incertidumbre vuelva a inmovilizar al capital productivo. Para Santa Fe, el desafío será transformar esas coincidencias en decisiones antes de que el calendario electoral se imponga sobre la agenda económica.

MAS NOTICIAS

Most Popular