domingo 1 febrero 2026

El campo celebró la rebaja de retenciones para trigo y cebada, pero exige que se eliminen para todos los cultivos

El Gobierno prorrogó la alícuota reducida del 9,5% hasta marzo de 2026. Productores piden extender el beneficio a soja, maíz y girasol.

El anuncio oficial del ministro de Economía, Luis Caputo, de prorrogar la rebaja de retenciones para el trigo y la cebada hasta el 31 de marzo de 2026 generó una ola de respaldo en el sector agropecuario. Sin embargo, también reactivó una histórica demanda del campo: la eliminación total de los derechos de exportación para todos los cultivos.

Desde distintos eslabones de la cadena agroindustrial, las voces fueron unánimes en destacar el valor de la previsibilidad en el contexto actual, pero también reclamaron una política fiscal más equitativa, que contemple la realidad de los cultivos de la cosecha gruesa como la soja y el maíz.

“Es el camino correcto”, pero no alcanza: la reacción del campo

La decisión fue anunciada por Caputo a través de sus redes sociales. “Extenderemos la rebaja de retenciones para la cosecha fina”, escribió, en referencia a la prórroga de la alícuota reducida del 9,5% que iba a vencer en junio. Con esta medida, las exportaciones de trigo y cebada —que generan unos US$4000 millones anuales— seguirán con retenciones reducidas durante toda la campaña 2025/2026.

La Cámara de la Industria Aceitera Argentina (CIARA) celebró la decisión y la calificó como “el camino correcto”. No obstante, instó al Gobierno a tomar medidas similares para los cultivos más relevantes del país: “Sería deseable que hagan lo mismo con los granos de la cosecha gruesa –soja y maíz– que tienen alto impacto en la producción y exportación de la Argentina”.

Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), remarcó que las retenciones “frenan las inversiones en el sector y no generan desarrollo económico”. Advirtió que la continuidad de la medida “debe estar orientada a su eliminación definitiva”, más allá de su carácter prorrogado.

Fuerte reclamo por soja, maíz y girasol

La presidenta de la Federación Agraria Argentina (FAA), Andrea Sarnari, también valoró el anuncio, pero advirtió sobre sus límites. “Otra vez sería transitoria la baja, y la verdad es que necesitamos que las retenciones, el peor de los tributos, vayan siendo eliminadas gradualmente, pero de manera definitiva”, dijo. Y fue enfática respecto al panorama de los pequeños productores: “Los que no tenemos espalda ni gran volumen de producción estamos en situación crítica”.

En sintonía, Carlos Castagnani, titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), señaló que la medida responde a un reclamo sostenido: “Es necesario por la situación actual de bajos precios internacionales. Valoramos estas medidas que buscan aliviar la carga de los productores y potenciar la competitividad del campo argentino”.

Desde el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), José Martins también respaldó la prórroga: “Va a colaborar en una mayor producción para el próximo año”. Sin embargo, planteó una ampliación del esquema: “Ojalá el equipo económico recapacite sobre la importancia de hacer lo propio con los granos gruesos, porque también sería un fuerte estímulo para todo el sector”.

El impacto en las economías regionales y la historia como antecedente

Desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Ignacio Kovarsky subrayó que lo recaudado por retenciones a trigo y cebada en 2024 fue de solo US$375 millones, lo que representa apenas el 0,21% del superávit fiscal. “Para nosotros significa muchísimo, por eso alentamos a que las eliminen al cero”, expresó.

Además, recordó el efecto positivo que tuvo una política similar durante la gestión de Mauricio Macri: “Cuando se quitaron las retenciones al trigo, la producción pasó de 8-12 millones a 20 millones de toneladas. Creció un 113%. Es clara la respuesta del agro cuando se eliminan las retenciones”.

Kovarsky también hizo foco en el efecto multiplicador que tiene la producción sobre las economías del interior: “Esto significa más camiones yendo y saliendo del campo, más ingenieros agrónomos, más tecnología, más consumo en los pueblos. El impacto va mucho más allá de la tranquera”.

El pedido de la industria molinera y el eslabón comercial

Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), calificó la decisión como “muy acertada” y celebró la previsibilidad que brinda de cara a la planificación productiva y comercial. “La certeza hacia futuro es lo que va a dar mayor volumen de trabajo a toda la exportación”, aseguró.

También se mostró esperanzado respecto a una expansión del criterio a otros cultivos: “Dios quiera que esto se traslade a los otros cultivos que hoy tienen esa baja y que, en la brevedad, desaparezcan para siempre”.

Una señal necesaria, pero aún parcial

El anuncio del Ministerio de Economía fue bien recibido por el sector, especialmente al coincidir con el inicio de la siembra de trigo y cebada, lo que permite incorporar la medida dentro de los márgenes proyectados para la campaña.

Sin embargo, desde todos los sectores de la producción agrícola reiteraron que la eliminación de retenciones no debe limitarse a un segmento, sino que debe construirse como una política de largo plazo que abarque a toda la cadena de valor. Para ello, piden medidas fiscales más equitativas, reducción de la presión impositiva y señales claras que incentiven la inversión y el empleo.

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