BUENOS AIRES, 22 de septiembre (Reuters) – La ronda financiera de Argentina se movilizaba el martes entre la firmeza del riesgo país y la atención en un canje de deuda interna para despejar el panorama inversor a corto plazo.
Las dudas internas de cara a un 2027 con elecciones presidenciales se sumaban a los riesgos geopolíticos externos, lo que llevaba el riesgo país a la zona de los 533 puntos básicos hacia las 14.20 GMT, un nivel similar al anotado un mes atrás.
“La mirada de hoy (martes) se centra en el canje de deuda ‘dollar-linked’ (atado a tipo de cambio) que ofrece el Tesoro (…) por el instrumento que vence a fines de septiembre, con el objetivo de evitar volatilidad antes de su precio de fijación, como ya hizo antes de otros vencimientos similares”, dijo el agente de liquidación y compensación Max Capital.
Esta oferta del Gobierno incluye tomar los bonos con vencimiento en noviembre 2026 (D30N6) y junio 2028 (TZV28), a cambio del título que vence a fin de este mes (D30S6), del cual quedan unos 4400 millones de dólares en circulación.
La deuda pública cotizaba con una ligera mejora del 0,3% promedio en la franja extrabursátil, mientras que las acciones líderes del índice S&P Merval porteño arrojaban un 0,25% como caída general.
“La brecha entre bonos soberanos de legislación Nueva York y legislación argentina, como el ‘GD30’ y ‘AL30’, es monitoreada por inversores. Pasarse de un bono ‘GD38’ a un ‘AE38’ permite ganar casi 7% de nominales”, reportó la correduría Rava Bursátil.
“La brecha por legislación llegó a un máximo histórico del 18% y, tomando el tramo de los bonos 2030, llegó a estar en la zona del 20%”, agregó.
El peso mayorista continuaba equilibrado en las 1515 unidades por dólar, con la habitual regulación del BCRA, que a diario suma dólares a sus reservas internacionales.
Argentina recibió esta semana a una misión del FMI para revisar una tercera etapa del programa vigente con el país por 20.000 millones de dólares, donde resalta el análisis del superávit fiscal y la compra oficial de dólares.
(Reporte de Jorge Otaola; colaboración de Hernán Nessi; Editado por Lucila Sigal)



