Rizobacter consolida su liderazgo en biológicos: de la semilla al grano, con foco en eficacia y sustentabilidad

En el Congreso Aapresid 2025, Agustín Biagioni, director global de Marketing de Rizobacter, presentó las últimas innovaciones de la compañía, que completan un ciclo de protección biológica desde la siembra hasta el almacenamiento de granos.

En un contexto donde la agricultura enfrenta el desafío de producir más alimentos con menos impacto ambiental, los biológicos ganan terreno como una alternativa clave para el futuro del agro. En la 33° edición del Congreso Aapresid, celebrado en el Predio Ferial de la Sociedad Rural en Palermo, Rizobacter volvió a dejar en claro por qué es uno de los actores centrales en esta transformación. Con casi medio siglo de historia y un ADN innovador, la compañía presentó Balboa, un insecticida natural para granos almacenados, que completa una propuesta integral de protección desde la semilla hasta la poscosecha.

Medio siglo de innovación biológica

En diálogo con Palabra de Campo, Agustín Biagioni, director global de Marketing de Rizobacter, repasó el recorrido de la firma y su compromiso con la biotecnología. “La empresa nació hace casi 50 años en el mundo de los biológicos, arrancando con inoculantes para alfalfa en base turba, que eran difíciles de usar. Con el tiempo fuimos pioneros en lanzar inoculantes líquidos y más tarde Risoderma, el primer biocontrolador fúngico que protegía la semilla”, recordó.

Ese camino desemboca hoy en una propuesta integral. “Este año, en Aapresid, estamos presentando dos grandes avances. Por un lado, Balboa, un insecticida natural para el control de plagas en granos almacenados. Por otro, el desarrollo de coadyuvantes con componentes biológicos que no solo aseguran que la aplicación llegue a la planta, sino que también la acompañan fisiológicamente para reducir el estrés y mejorar la productividad”, explicó.

Coadyuvantes que cuidan al cultivo

Biagioni subrayó que toda aplicación de insumos implica un proceso que no es natural para la planta, y que puede generar un costo metabólico. “Lo que buscamos es que ese tránsito sea más eficiente y con la menor penalidad posible. Si el cultivo gasta menos energía en procesar el tratamiento, puede destinarla a producir más y mejor. Esto se traduce en mayor rendimiento para el productor”, indicó.

En Aapresid 2025, Rizobacter presentó Balboa y nuevas soluciones biológicas que completan la protección de cultivos desde la siembra hasta el grano, combinando eficacia y sustentabilidad.
En Aapresid 2025, Rizobacter presentó Balboa y nuevas soluciones biológicas que completan la protección de cultivos desde la siembra hasta el grano, combinando eficacia y sustentabilidad.

Esta filosofía se enmarca en un enfoque más amplio que combina innovación tecnológica con sostenibilidad. “No alcanza con tener un producto eficaz: también debe ser seguro para el ambiente y socialmente aceptable. En Rizobacter trabajamos para que nuestras soluciones cumplan con ambas condiciones”, señaló.

El futuro de los biológicos

La tendencia es clara: los biológicos seguirán creciendo a un ritmo acelerado. Biagioni estima que, según el segmento, podrían expandirse entre dos y cuatro veces más rápido que los químicos en los próximos cinco a diez años. Sin embargo, no cree en un reemplazo total. “Vamos hacia una coexistencia. Por eso trabajamos en química híbrida o verde, que combina biológicos y químicos para lograr el mejor resultado posible. La clave son dos palabras: eficacia y sustentabilidad. Si no cuidamos el rendimiento hoy, no hay futuro; y si hipotecamos el suelo, no habrá mañana que valga”, advirtió.

Este enfoque híbrido permite, por ejemplo, reducir dosis de productos químicos, minimizar residuos y ampliar el espectro de control, manteniendo la rentabilidad para el productor y la viabilidad ambiental.

Balboa: una solución esperada por los exportadores

Entre las novedades presentadas, Balboa se llevó gran parte de la atención. Su desarrollo demandó más de cinco años de investigación y ensayos en diferentes tipos de plagas. Aunque ya se había usado en casos puntuales, esta campaña marca su lanzamiento comercial masivo.

Su valor diferencial radica en que es un producto de banda verde, natural, de baja dosis y con rápida degradación, lo que reduce a cero el riesgo de residuos en el grano. “En el control poscosecha, muchos productos tradicionales son de banda amarilla o roja. Si cuidaste el grano en el campo y luego lo tratás con algo que pueda dejar trazas, ponés en riesgo todo el trabajo anterior. Con Balboa, ese riesgo desaparece”, remarcó Biagioni.

La reacción del mercado no tardó en llegar. “Nos buscan las cámaras de exportación porque este producto les permite reducir pérdidas y evitar rechazos de embarques por trazas de pesticidas. Si un exportador pierde un 5% o 6% de grano por plagas o por rechazo, es dinero que se esfuma. Balboa les da una herramienta segura y eficaz para evitarlo”, señaló.

Impacto en la sustentabilidad y la rentabilidad

La propuesta de Rizobacter no se limita a un cambio tecnológico: apunta a transformar la manera en que se concibe la protección de cultivos. La combinación de biológicos desde la siembra, con productos como Risoderma, hasta la poscosecha, con Balboa, ofrece un sistema cerrado que protege la producción en todas sus etapas.

Esto, además, se alinea con las exigencias de los mercados internacionales, que cada vez son más estrictos en materia de residuos y trazabilidad. “Los consumidores globales demandan alimentos seguros y con bajo impacto ambiental. Tener soluciones como Balboa es una ventaja competitiva para el productor argentino que quiere acceder a esos mercados”, afirmó el directivo.

Aapresid, un escenario clave

El Congreso Aapresid 2025, bajo el lema “Código Abierto”, fue el marco ideal para que Rizobacter mostrara estas innovaciones. El evento, que reunió a más de 12.000 asistentes, 450 disertantes y 150 empresas expositoras, es uno de los principales puntos de encuentro de la agricultura de alto valor tecnológico en América Latina.

Para Biagioni, participar en Aapresid tiene un valor estratégico. “Es un espacio donde el productor viene a buscar soluciones, pero también a pensar el futuro del agro. Nosotros queremos ser parte de ese futuro, llevando propuestas que combinan innovación, eficacia y compromiso ambiental”, aseguró.

Una visión a largo plazo

Rizobacter ya trabaja en nuevas líneas de investigación que combinan microbiología, nanotecnología y herramientas digitales para optimizar la aplicación de biológicos y maximizar su impacto. La empresa entiende que la competencia no será solo en productos, sino también en modelos de negocio que integren asesoramiento, monitoreo y soporte técnico.

“En este mercado, la confianza del productor es fundamental. Llevamos 50 años trabajando con biológicos y eso nos da una credibilidad que se construye día a día, cumpliendo lo que prometemos y acompañando en el campo”, concluyó Biagioni.

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