Nadie duda de la victoria del partido Rusia Unida, del presidente Vladimir Putin, ganador de todas las elecciones parlamentarias en el país desde 2003.
Rusia culmina este domingo la tercera y última jornada de unas elecciones parlamentarias destinadas a reforzar el control del poder del Kremlin tras 4 años y medio de guerra en Ucrania.
Pero son las primeras elecciones legislativas desde el inicio de la campaña militar en Ucrania en 2022 y pueden ofrecer pistas sobre la opinión pública hacia el peor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Todas las formaciones rivales respaldan las políticas de Putin y la ofensiva en Ucrania. De hecho, el único partido contrario a la guerra, Yábloko, fue excluido de la contienda hace pocas semanas por el Tribunal Supremo.
La votación, que servirá para renovar los 450 escaños de la Duma, la cámara baja del Parlamento, se cerrará el domingo a las 18:00 GMT. Los primeros resultados se esperan inmediatamente después.
Putin instó a la ciudadanía a participar y consideró el voto como una muestra de apoyo a las tropas rusas y una “respuesta conjunta a quienes quieren debilitar a Rusia”.
Además de Rusia Unida, concurren a los comicios el Partido Comunista, el nacionalista LDPR, el conservador Rusia Justa y el liberal Gente Nueva.
– Rumores de movilización –
La policía detuvo el sábado a un observador de este partido liberal, dijo la formación. Además, uno de sus principales dirigentes fue condenado el mes pasado a 11 años de cárcel.
La campaña, sin embargo, ha sido limitada ante los desacuerdos de fondo entre ellos y la exclusión del liberal Yábloko.
Este año, la guerra ha afectado la vida cotidiana de los rusos más que nunca, con ataques ucranianos que han llegado hasta los Urales y Siberia y que han causado escasez de combustible.
Algunos rusos temen que después de las elecciones haya una movilización militar como la de 2022, cuando la llamada de 300.000 reservistas provocó el éxodo de numerosos hombres en edad militar. Putin lo niega.
Otra votante, Tatiana, no escondía su apoyo por Rusia Unida. “Es el partido más grande, el que más trabaja y el más productivo”, dijo la mujer de 71 años.
En Moscú, una votante reconocía el sábado cierta frustración por la situación económica. “Mucha gente ha perdido su trabajo. Ahora los salarios están bajando en lugar de subir”, afirmó a la AFP Diana, de 30 años.
Los adversarios políticos de Putin fueron en su mayoría empujados al exilio y su principal opositor, Alexéi Navalni, murió en una prisión del Ártico en 2024.
– Ciberataque –
La viuda de Navalni, Yulia Naválnaya, llamó a los rusos contrarios a la guerra a emitir su voto de forma sincronizada al mediodía del domingo, una táctica que en las elecciones presidenciales de 2024 atrajo multitudes a las urnas.
La oposición rusa en el exilio instó a los rusos contrarios al Kremlin a no boicotear las elecciones, sino a votar “contra el partido de Putin”.
“¿Sugieren que, una vez más, sigamos como ovejas, bailando al son que ellos tocan, y votemos por aquellos que han provocado la muerte de personas en Rusia y Ucrania?”, declaró a principios de esta semana el presidente del partido, Nikolái Ribakov.
Pero Yábloko discrepó y argumentó que era mejor abstenerse.
El sábado, la presidenta de la comisión electoral central, Ella Pamfilova, afirmó que el sistema de voto electrónico en Moscú había sufrido un ciberataque “muy potente”.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, acusó el domingo a Ucrania de haber lanzado en las últimas horas un ataque “sin precedentes” de más de 1.600 drones hacia Rusia con el objetivo, según él, de “perturbar” los comicios.
La participación electoral rondaba el 40% a las 18:00 horas de Moscú (15:00 GMT) del sábado, según la Comisión Electoral Central de Rusia.
También aseguró que unos saboteadores habían cortado las líneas de comunicación en el extremo oriental de Rusia, lo que tildó de “un intento de perturbar la votación en la región”.



