Las intensas lluvias que afectan al centro y norte de la provincia de Santa Fe han provocado anegamientos generalizados y cortes en la red de caminos rurales, con consecuencias directas sobre la producción agropecuaria. El impacto es especialmente severo en la ganadería y en cinturones hortícolas, donde la inaccesibilidad a los campos dificulta tanto los trabajos sanitarios como la logística de evacuación y comercialización. Ante este escenario, el gobierno provincial y organismos nacionales coordinaron medidas para reducir riesgos sanitarios y facilitar el traslado de animales y alimentos.
La Secretaría de Agricultura y Ganadería de Santa Fe, bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Productivo que encabeza Gustavo Puccini, avanzó en gestiones con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para adaptar procedimientos y alivianar las limitaciones operativas derivadas de las inundaciones. Entre las acciones anunciadas figuran flexibilizaciones temporales del calendario sanitario y mecanismos extraordinarios para autorizar desplazamientos de hacienda en las zonas más comprometidas.
Medidas principales y gestión sanitaria
Se prorrogó por 30 días la campaña vigente de vacunación contra la fiebre aftosa, una medida pensada para evitar que la imposibilidad de acceso a establecimientos ponga en riesgo la cobertura sanitaria. La prórroga nace de la constatación de que, en numerosos campos, el personal sanitario no puede llegar ni avanzar con el cronograma de vacunación previsto.
Además, se establecieron procedimientos excepcionales para permitir la movilización de animales desde áreas anegadas hacia predios de recepción, con el objetivo de proteger la sanidad de los rodeos y reducir pérdidas productivas. En casos en los que la emergencia impida la emisión del Documento de Tránsito Electrónico (DTE) por problemas de conectividad u otras limitaciones, la provincia habilitará certificados de traslado alternativos para garantizar la trazabilidad y el control sanitario.
Según explicó el secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras, las medidas surgen ante la dificultad de realizar tareas sanitarias y logísticas en zonas donde el agua acumulada y la intransitabilidad complican la operativa habitual.
Registro de campos y oferta de alimentos: Ropeca Santa Fe
Como complemento a las disposiciones sanitarias, el Ministerio puso en marcha el Registro de Oferentes de Campos y Alimentos para la Emergencia Agropecuaria (Ropeca Santa Fe). El objetivo del registro es relevar predios disponibles para alojar animales evacuados y recabar ofertas de alimentos por parte de privados, facilitando así la coordinación entre productores, autoridades y organizaciones intermedias.
Los productores interesados en ofrecer zonas de pastoreo o alimentación para hacienda afectada deben inscribirse en el Ropeca, mientras que quienes requieran alojamiento o provisión de alimento podrán consultar la base para gestionar reubicaciones temporales. Para acceder a esta herramienta y recibir asesoramiento, se recomienda comunicarse con las oficinas provinciales de la Secretaría de Agricultura y Ganadería o visitar el sitio oficial del Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe.
Áreas más afectadas
Las medidas alcanzan principalmente a productores de los departamentos de General Obligado, Vera, 9 de Julio, San Javier y Garay (norte y centro-este), así como a San Cristóbal, San Justo, Castellanos y Las Colonias (región central). Los departamentos 9 de Julio y Vera son los que presentan mayores dificultades, aunque también se registran complicaciones significativas en General Obligado.
En el departamento 9 de Julio, localidades como Villa Minetti, San Bernardo y Gato Colorado están entre las más afectadas. En Vera, las precipitaciones impactaron de forma generalizada, lo que obligó a intensificar los traslados preventivos de hacienda entre establecimientos para disminuir riesgos.
Riesgos hidráulicos y monitoreo
Además del agua acumulada localmente, ingresan aportes hídricos provenientes de la cuenca de Santiago del Estero, situación que puede elevar aún más los niveles y ampliar las zonas anegadas. Ante esa posibilidad, las autoridades provinciales informaron que el escenario climático permanecerá bajo vigilancia constante y que se coordinarán relevamientos para cuantificar daños y definir apoyos.
Durante la semana se planificó un relevamiento conjunto con el INTA y la Sociedad de Quinteros para dimensionar pérdidas y evaluar medidas de asistencia técnica y económica a los productores afectados.
Impacto en el cinturón hortícola
Las lluvias del 14 y 15 de abril provocaron anegamientos en el cinturón hortícola del departamento La Capital, con efectos sobre la calidad y la cantidad de la oferta. Los cultivos de hoja y de raíz son especialmente sensibles a excesos hídricos, que pueden deteriorar la calidad comercial y aumentar problemas fitosanitarios si el encharcamiento persiste.
En Castellanos, las autoridades locales promovieron un pedido de relevamiento para evaluar la situación en distritos como Ramona, Santa Clara de Saguier, Eustolia, Josefina, Coronel Fraga, Saguier, Vila, Bauer, Sigel y Marini. Ese censo local se incorpora a la evaluación provincial para planificar intervenciones focalizadas.
Recomendaciones para productores
- Mantener la documentación sanitaria en orden y preparar, cuando sea posible, los DTE antes de las operaciones. Si no se puede emitir por problemas de conectividad, contactar a la provincia para tramitar el certificado de traslado alternativo.
- Registrar predios y ofrecimientos de alimentos en Ropeca si cuentan con capacidad para alojar hacienda evacuada.
- Priorizar la sanidad: coordinar con veterinarios y equipos de Senasa cualquier movimiento para minimizar riesgo de enfermedades transfronterizas como la fiebre aftosa.
- Seguir los avisos oficiales y mantener contacto con las autoridades municipales y provinciales para acceder a asistencia y participar en relevamientos técnicos.
Para más información y trámites, los productores deben comunicarse con la Secretaría de Agricultura y Ganadería de Santa Fe, la delegación local del Senasa o los organismos técnicos del INTA. La coordinación entre organismos públicos y el sector privado resulta clave para reducir el impacto productivo y preservar la salud animal en este periodo de emergencia.





