El informe destaca que La Libertad Avanza (LLA) superó el tercio propio en Diputados y, sumando al PRO, alcanza el 46% de la Cámara, una composición más favorable que la esperada por el mercado. “El oficialismo no solo puede sostener vetos: ahora tiene margen para avanzar con reformas estructurales”, subraya Parakeet.
La City volvió a prender las luces del optimismo y se anima a tomar más riesgo. El contundente resultado de las elecciones legislativas consolidó la gobernabilidad de Javier Milei y trajo mayor previsibilidad al programa económico. Según Parakeet Capital, la sociedad “convalidó el ajuste fiscal”, lo que despeja dudas sobre la continuidad del rumbo económico.
Bonos soberanos: la luz verde del semáforo
Los informes de Balanz, Parakeet y SBS coinciden en que los bonos soberanos bajo ley extranjera son el color verde -un sí de compra rotundo- de este nuevo semáforo de bonos.
En paralelo, las variables macro muestran una mejora notoria: el riesgo país cayó de 1080 a 660 puntos, los bonos en dólares subieron 20%, el Merval medido en dólares saltó de 1.350 a 1.850 y la inflación esperada para 2026 bajó al 17%. La consultora resume que el gobierno “comienza a tener la sartén por el mango” y podría cosechar los frutos del ajuste recién en 2027.
A su vez, Parakeet plantea que el escenario internacional —con Brasil rindiendo debajo del 6% y tasas internacionales en baja— favorece a los bonos largos. Según su visión, Argentina podría “rollear” deuda en torno al 9-10% anual, lo que beneficiaría especialmente a los GD35 y GD38.
Balanz mantiene su recomendación de comprar GD38 y GD41, al considerar que la curva “está a un paso de niveles de acceso a mercado”. La firma proyecta que una recompra de bonos o una recalibración cambiaria que permita acumular reservas podría llevar el riesgo país hacia los 500 puntos básicos.
En todos los casos, el denominador común es que el mercado premia la estabilidad y la expectativa de financiamiento externo en 2026.
El Grupo SBS también refuerza esta visión y sostiene que la compresión de spreads “podría continuar si se encamina un sendero creíble de acumulación de reservas“. En ese marco, mantiene como top pick al GD35 y señala valor en los bonos locales AL29 y AL30, que ofrecen rendimientos de 12,4% y 11,5%, respectivamente.
Según sus cálculos, ante una compresión del riesgo país de entre 500 y 400 puntos, los bonos largos, especialmente el AE38, podrían subir hasta un 20% en dólares. “Los cortos, como el GD30 o el AL29, tienen un upside más limitado, del 9% al 11%, por eso el foco está en la parte larga de la curva”, detalla.
El asesor financiero Rocco Abalsamo aporta una lectura con fuerte respaldo técnico. “En este contexto de mucho optimismo, pero también de incertidumbre cambiaria, el semáforo verde está claramente en los bonos hard dollar”, explica.
Balanz recomienda los BPOC7 y BPO28, por su potencial de compresión de spreads y su prima por iliquidez. El BPOC7, además, ofrece una ventaja fiscal al servir como instrumento de pago de impuestos.
Bopreales y provinciales
En el “verde” también aparecen los Bopreales y provinciales, aunque con algunos matices.
Parakeet y SBS coinciden en que la mejora del riesgo país beneficia a toda la curva provincial, especialmente a los títulos con fundamentos sólidos y buena liquidez.
Entre los bonos provinciales, el informe destaca el BA37 y el PMM29 (Mendoza), ambos con diferenciales atractivos frente al soberano. “El bono de Mendoza ofrece retornos similares al AL41 y la provincia tiene caja suficiente para cubrir 1,6 veces sus compromisos de deuda”, resume Balanz.
Parakeet coincide en mantener posición corta en bonos CER (TX26 o TZXM6), al señalar que lo largo ya luce en “valor justo” y el upside -potencial de suba- es más limitado.
Bonos CER: luz amarrilla
La parte en pesos del semáforo sigue en amarillo. Balanz considera que, tras la fuerte compresión de tasas posterior a las elecciones, las estrategias en pesos no resultan atractivas a estos valores. Con tasas fijas cercanas al 30%-35% anual y reales en torno al 9%, la firma recomienda prudencia y prefiere la curva CER media, en especial el TZX26, que podría beneficiarse de una compresión de tasas cortas.
Explica que, si la baja de tasas es más abrupta de lo esperado, la inflación podría repuntar y beneficiar especialmente a los tramos largos del CER. “Nosotros pondríamos los TZX28 como favorito”, sostiene.
En diálogo con iProfesional, Abalsamo plantea: “Los bonos CER son la cobertura inteligente en este escenario de transición“.
LECAPs cortas en luz roja
Las LECAPs de corto plazo volvieron a perder atractivo en la estrategia de carry trade. Con rendimientos que se ubican entre 16% y 28% de TNA (según datos de BYMA), el margen de ganancia se fue achicando a medida que la demanda por pesos empujó los precios al alza.
Y es que, si el BCRA afloja el apretón monetario y la economía empieza a moverse, el dinero va a circular más y la inflación puede salir de control por algunos meses. En ese contexto, tener duration larga en CER puede darte un colchón contra ese reacomodo de precios.
El dólar y la política monetaria
Tanto Balanz como Parakeet y SBS ponen el foco en la remonetización como clave de la próxima fase económica.
Los papeles con vencimientos a 5, 23 y 40 días —como los S10N5, S28N5 y T15D5— muestran Tasas Efectivas Anuales (TEA) inferiores al 31%, niveles que no compensan ni el riesgo cambiario ni la posibilidad de una recalibración del esquema de bandas cambiarias.
Balanz destaca que “las condiciones monetarias son apropiadas para normalizar tasas”, mientras que el vicepresidente del Central, Vladimir Werning, anticipó que la compra de reservas será el canal para remonetizar la economía.
En una entrevista reciente, Javier Milei afirmó que el BCRA comprará reservas solo si aumenta la demanda de dinero, un mensaje que los analistas interpretan como señal de prudencia.
SBS, por su parte, observa que la demanda de pesos aumentó tras las elecciones, y que el desafío será convertir esa confianza en reservas genuinas. Si el Gobierno logra sostener el ancla fiscal y avanzar hacia un esquema cambiario más flexible, la economía podría entrar en un círculo virtuoso de crédito, inversión y desinflación paulatina.
Parakeet complementa la visión: “La base monetaria actual es la mitad del promedio histórico, lo que da espacio para inyectar pesos sin presionar el tipo de cambio“.
- Verde: bonos soberanos hard dollar (GD38, AE38, GD41, AL30), Bopreales (BPOC7, BPO28)
- Amarillo: bonos CER medios y largos (TZX26, TZX28) y posiciones en pesos cortos.
- Rojo: LECAPs del tramo corto (S28N5, T15D5 y S16E6), con rendimientos comprimidos que no llegan a superar el 28% TNA y con riesgo de reajuste del esquema cambiario.
Por esto mismo, el escenario base hoy es de estabilidad, tasas de interés decrecientes y recuperación paulatina, pero el mercado no da por sentado que el camino aún esté libre de sobresaltos.
Hay un nuevo semáforo en la City
El consenso entre Balanz, Parakeet, SBS y los asesores del mercado muestra un tablero mucho más equilibrado que el de meses anteriores:
Si el Gobierno logra acumular reservas, mantener el equilibrio fiscal y ordenar la liquidez, el “semáforo financiero” podría mantenerse en verde buena parte de 2026. De lo contrario, las luces volverán a cambiar de color.





