El cultivo de maíz temprano manifestó esta semana los primeros síntomas de déficit hídrico por falta de lluvias y altas temperaturas en el centro y norte de Santa Fe.
Lo hizo a través del cambio de coloración en las plantas y dificultades en el llenado de granos, informaron fuentes del sector.
En el caso del maíz, “evidenció el impacto de las altas temperaturas y el déficit hídrico, que se observó en el amarillamiento o marchitamiento de las hojas basales y en el cambio de coloración de las plantas, como también en las primeras dificultades en el llenado de los granos”.
El trabajo añade que con la falta de agua “variaron las expectativas de los resultados de los futuros rendimientos y se generó cierta incertidumbre de persistir con el transcurso de los días la ausencia de precipitaciones”.
SANIDAD DE LOS CULTIVOS
En cuanto a la sanidad de los sembradíos, el informe indica que “se encontró muy bien, sin presencia de plagas ni de enfermedades”.
Por otra parte, esta semana continuó el proceso de sembrado de la soja de segunda, cuya intención de siembra para la campaña 2021-2022 es de unas 550.000 hectáreas, similar a la del año anterior.
Hasta la fecha se logró un grado de avance en el proceso del 97%, lo que representa unas 533.500 hectáreas, y un incremento intersemanal de un punto.
La implantación de la soja tardía en los diferentes departamentos continuó muy lentamente ante la disminución del agua útil en la cama de siembra, por las elevadas temperaturas e importante evapotranspiración, por lo que las actividades se paralizaron en los últimos días.
El área de estudio del informe ocupa los 12 departamentos del centro y el norte de Santa Fe, superficie en la que “la disponibilidad de agua útil en los primeros 20 centímetros de los suelos se consideró al límite hasta la fecha”.


