GRAND ISLAND, Estados Unidos, 6 oct (Reuters) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el lunes un decreto para ampliar el acceso al diésel exento de impuestos, que anunció durante un mitin en Nebraska.
Por Jarrett Renshaw y Kanishka Singh
Los precios de este combustible, esencial para el transporte de mercancías por carretera, han subido como consecuencia de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y de la invasión rusa de Ucrania, conflictos que han provocado ataques contra refinerías en Oriente Medio y Rusia.
Los elevados precios del diésel, que el mes pasado se dispararon hasta un récord de unos 6,50 US$ por galón (1,72 dólares por litro), suponen un riesgo para Trump de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato del 3 de noviembre, en las que está en juego el control del Congreso. El Partido Republicano de Trump cuenta actualmente con una estrecha mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes.
“Espero que no necesitemos esta exención durante mucho tiempo”, dijo Trump.
Trump dijo que la medida eliminará la restricción que limita el uso del diésel exento de impuestos a actividades fuera de la vía pública y permitirá a cualquier persona comprar el combustible teñido de rojo, utilizado por el sector agrícola y algunos vehículos que no circulan por vías públicas.
También ordena al secretario de Agricultura de Estados Unidos “garantizar el acceso de los agricultores al diésel teñido en zonas de alta demanda”, al tiempo que pide al secretario de Transporte que coordine con los estados, los dirigentes del sector y las organizaciones sindicales el acceso a ese combustible.
La medida difundida por la Casa Blanca instruye al secretario del Tesoro, en consulta con el jefe del Pentágono, a “aplazar el pago del impuesto especial federal que grava el uso de diésel teñido en vías públicas durante el resto del año, sin intereses ni sanciones, y explorar vías para eliminar la obligación de pagar los impuestos aplazados”.
El índice de aprobación de Trump se mantuvo en un mínimo histórico del 32% en los últimos días, según una encuesta de Reuters/Ipsos concluida el lunes. La principal preocupación de los estadounidenses era el elevado costo de vida, impulsado por la escalada de los precios de la gasolina y el diésel debido a la guerra de Estados Unidos contra Irán.
Los países del G7 anunciaron la semana pasada que liberarían 100 millones de barriles de diésel, tras las presiones de Trump, quien había considerado prohibir las exportaciones estadounidenses de ese combustible. Sin embargo, no estaba claro qué parte de esa liberación correspondería a suministros adicionales y qué parte al cumplimiento de un acuerdo mundial alcanzado en marzo.
(Reporte de Jarrett Renshaw en Grand Island, Nebraska, y Kanishka Singh en Washington; reporte adicional de Arathy Somasekhar en Houston y Anusha Shah en Bengaluru; escrito por Kanishka Singh y Timothy Gardner; edición de Chizu Nomiyama y Sonali Paul; edición en español de Benjamín Mejías Valencia)



