Desde la entrada en vigencia del Decreto 38/2025, que redujo las retenciones a la soja del 33% al 26%, el mercado de granos se movió dentro de los parámetros habituales. Lejos de un aluvión de ventas, los productores continúan comercializando en función de sus necesidades financieras y comerciales.
Según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, desde el 27 de enero se vendieron aproximadamente 3,9 millones de toneladas de soja, en línea con los volúmenes registrados en otros períodos similares. “No hubo un tsunami de ventas. Los productores siempre venden cuando es necesario y esta vez no fue la excepción”, destacó Juan Manuel Uberti, analista de la corredora de granos Grassi.
La decisión de venta está condicionada por distintos factores, entre ellos el valor de la moneda y la necesidad de cubrir costos operativos. En el sector agropecuario es común que los productores posterguen ventas cuando las condiciones del mercado no resultan favorables.
Venta de soja: estabilidad tras la baja de retenciones
El mercado de soja mostró un leve repunte de precios tras la reducción de los derechos de exportación. En los primeros días de febrero, la oleaginosa alcanzó los $330.000 por tonelada, reflejando un incremento del 10% en pesos. A pesar de esta mejora, la comercialización no se disparó, ya que los productores continúan utilizando los granos como resguardo de valor.
“El productor argentino tiene una forma ordenada de administrar sus cosechas y liquidarlas en función de sus compromisos y expectativas futuras”, afirmó Javier Preciado Patiño, ex subsecretario de Mercados Agropecuarios y titular de RIA Consultores. Según sus cálculos, tras la baja de retenciones las exportaciones agroindustriales alcanzaron los U$S 2.000 millones, lo que refleja una mejora respecto de años anteriores, pero sin una venta masiva inmediata.
El maíz, en cambio, fue el grano con mayor volumen negociado, superando las 4 millones de toneladas. “El productor está aprovechando la oportunidad de precios, pero sin sobrecargar la oferta”, explicó Uberti.
Factores climáticos y financieros en la toma de decisiones
Otro aspecto clave en la estrategia de venta de los productores es el clima. En las últimas semanas, las lluvias en la región núcleo trajeron alivio a los cultivos y generaron optimismo en el sector. “Las precipitaciones consolidaron la recuperación de la soja y podrían impactar en mejores rindes”, indicó Cristian Russo, jefe de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Los pronósticos climáticos también influyen en las decisiones de los productores, ya que las lluvias recientes ayudaron a mejorar el estado de los cultivos, permitiendo a muchos mantener su grano almacenado hasta que las condiciones del mercado sean más favorables.
Por otro lado, la liquidez también juega un papel fundamental. En enero, las agroexportadoras liquidaron U$S 2.073 millones, un 36% más que en el mismo mes de 2024. Sin embargo, la decisión de venta de los productores sigue atada a la necesidad de cubrir costos y no a medidas coyunturales.
Según datos del Ministerio de Economía, los exportadores deben ingresar las divisas dentro de los 15 días hábiles de realizada la Declaración Jurada de Ventas al Exterior (DJVE), lo que también genera un ritmo de ventas predecible. “El productor sabe que puede administrar su mercadería y buscar el mejor momento para vender”, explicó Uberti.
Las fluctuaciones en el mercado también juegan un rol clave en las estrategias de comercialización. El dólar, por ejemplo, ha sido un factor determinante en la decisión de venta de muchos productores, ya que la soja representa una de las principales reservas de valor en el sector agropecuario.
Un mercado en movimiento
El comportamiento del mercado tras la baja de retenciones confirma una tendencia histórica: los productores argentinos venden en función de sus necesidades y estrategias, no como una reacción inmediata a medidas temporales. A medida que avanza la cosecha, se espera que los volúmenes de venta aumenten gradualmente, acompañando las condiciones climáticas y financieras que incidan en la decisión final de los productores.





