Vicentin consiguió un crédito por u$s50 millones del gigante agroindustrial Bunge

El juez del concurso habilitó el financiamiento. Vicentin dejará en prenda el 8,33% de una planta y deberá rendir cuentas cada tres meses

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Un financiamiento de este tamaño, concertado de manera directa entre dos empresas privadas, no es una operatoria habitual en el agro argentino. Tampoco es un dato menor quién pone el dinero. Como contó iProfesional, Bunge figuraba entre las multinacionales del comercio de granos que apoyaron Grassi durante la disputa por el control de Vicentin, que el grupo rosarino terminó ganando en el cramdown. Si bien había sido provisorio, habían firmado un acuerdo principio de comercial, que luego quedó sin efecto. Ahora esa cerealera le facilita fondos a la empresa que quedó en manos del ganador.

Bunge Argentina le abrirá a Vicentin una línea de crédito rotativa de hasta u$s50 millones. La operación fue autorizada por el juez del concurso, Fabián Lorenzini, aunque con cambios de fondo en las condiciones de la garantía. Vicentin, que hoy maneja el Grupo Grassi, dejará en prenda 219.004.270 acciones de Renova, equivalentes al 8,33% del capital social y de los votos de esa compañía, y contará además con la fianza solidaria de Grassi SA.

En el expediente la describió como un “resguardo de liquidez precautorio frente a contingencias operativas del mercado agroindustrial” y aclaró que los fondos no tienen una asignación predeterminada a proyectos cerrados.

Cómo funciona la línea de crédito de Bunge a Vicentin

Vicentin presentó el 8 de junio de 2026 la Oferta de Línea de Crédito Nº 001/2026 y Bunge la aceptó ese mismo día. Es un crédito de tipo revolving, es decir que la empresa puede pedir desembolsos, devolverlos y volver a usar el dinero dentro del tope aprobado. El vencimiento final es el 31 de diciembre de 2031. Vicentin tampoco está obligada a tomar los u$s50 millones.

Aunque el límite está expresado en dólares, los desembolsos y las devoluciones se liquidan en pesos, al tipo de cambio oficial de exportación del Banco Central. El juez lo definió como una “cobertura natural” frente a la facturación agroexportadora de la empresa.

La tasa pactada es la SOFR Overnight más 2,5% anual. El propio fallo ubica la SOFR Overnight en torno al 3,62%, de modo que con esos valores de referencia el costo inicial rondaría el 6,1% anual en dólares. Lorenzini consideró que la tasa “resulta competitiva para una sociedad en etapa post-concursal”. Sostuvo además que elegir la SOFR Overnight, en lugar de tasas a plazo de 6 o 12 meses que cotizan entre 4,04% y 4,35%, le permite a Vicentin capturar de inmediato cualquier baja de la Reserva Federal.

Qué dijo cada parte

Vicentin defendió el crédito como una herramienta para contar con liquidez ágil y aprovechar oportunidades de mercado. Aclaró que su actividad habitual abarca el procesamiento de oleaginosas y maíz, además de la operatoria como fasonero, y ratificó que los pagos del acuerdo con los acreedores no se verán afectados.

El costo de tener la línea disponible fue uno de los puntos más discutidos. La operación incluye una comisión de otorgamiento del 0,25% y otra del 0,50% sobre los montos que no se usen. Para atenuar ese efecto, Vicentin deberá informarle a Bunge, a más tardar el 30 de septiembre de cada año, el monto máximo que prevé utilizar en el período siguiente. Según el juez, ese mecanismo evita que la comisión por no uso se calcule sobre la totalidad de la línea.

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El juez Lorenzini sostuvo que la solicitud es “razonable y procedente” y puso el foco en la situación de las empresas después de la homologación. Recordó que la solución preventiva “cristaliza” los pasivos, pero suele provocar “la parálisis del crédito comercial y bancario”, una “crisis post-crisis” que puede amenazar la continuidad de compañías viables.

El Comité Definitivo de Acreedores se opuso. Sostuvo que la operación carece de una asignación específica de fondos, que genera costos ciertos e inmediatos aunque no se use el dinero y que compromete el activo estratégico que sirve de garantía del acuerdo homologado. También reclamó que no se presentó el contenido del Acuerdo Marco de Cooperación Comercial OAMCC 001/2026, anexo a la oferta, y advirtió que ante un incumplimiento Bunge podría ejecutar las acciones de Renova de manera extrajudicial. Vicentin, por su parte, informó que acompañó los contratos e instrumentos complementarios bajo reserva de confidencialidad.

Según el fallo, una cláusula de ese tipo desvirtuaría la garantía prendaria y chocaría con el interés común de los acreedores. Los dividendos de Renova seguirán ingresando a la caja de la concursada para respaldar el cumplimiento de la propuesta homologada.

La prenda sobre Renova, con límites

El punto central de la resolución está en lo que Bunge no podrá hacer con las acciones. El juez recordó que el artículo 219 de la Ley General de Sociedades establece que, en caso de prenda, los derechos corresponden al propietario de las acciones. Sobre esa base declaró inoponible, tanto para Vicentin como para los acreedores, cualquier cláusula que le otorgue a Bunge el ejercicio del voto sobre las acciones de Renova o la cesión irrevocable de los dividendos. Vicentin mantendrá “en forma inalterable la titularidad del voto y el cobro de dividendos”.

Queda además un paso previo. Vicentin informó que la prohibición de innovar sobre las acciones de Renova, dispuesta por el juez penal Nicolás Foppiani en otra causa, sigue vigente, y que deberá pedir su levantamiento al solo efecto de constituir la garantía.

La resolución también recuerda que, ante un incumplimiento, la ejecución de la prenda debe hacerse por procedimientos legales que garanticen una tasación objetiva o una subasta pública, y que las cláusulas de apropiación directa son nulas. Este punto se cruza con la advertencia que había hecho el Comité sobre una eventual ejecución extrajudicial.

Pidió también que se levantaran las cautelares penales que pesan sobre los bienes de Friar y advirtió que, si el crédito no se autorizaba, el desembolso se convertiría en un aporte de capital sin garantía. Para justificarlo, planteó la necesidad de “alimentar el Feedlot ‘Los Corrales de Nicanor’ con la burlanda generada en su planta de bioetanol” y sostuvo que potenciar la faena en Friar valoriza el 0,39% que Vicentin tiene en esa empresa.

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Friar y el límite que marcó la Justicia

En el mismo expediente, Vicentin pidió autorización para otra operación, la asistencia financiera a Frigorífico Regional Industrias Alimenticias Reconquista, (Friar). Según informó la concursada, el 25 de junio de 2026 firmó un contrato para desembolsar $4.270 millones a un año de plazo, con una tasa del 39,9% anual y garantía hipotecaria sobre la planta frigorífica de Reconquista.

Al mismo tiempo, el juez reiteró que el tema debe someterse a “una revisión y reestructuración conjunta” entre Vicentin y el Comité. El síndico Diego Telesco había emitido un dictamen desfavorable. Recordó que Friar le debe a Vicentin u$s13 millones desde la apertura del concurso, que el Juzgado ya rechazó su propuesta de reestructuración en 2023 mediante la Resolución 430 e intimó al cobro compulsivo, y que la concursada apenas tiene el 0,39% del capital de esa empresa. La Sindicatura remarcó que no se puede financiar a “un deudor moroso” sin garantías reales perfeccionadas.

Lorenzini fue claro sobre los límites del Juzgado. Dijo que no corresponde expedirse sobre la asistencia porque no implica “un acto extraño a la administración ordinaria” de la concursada, y descartó levantar las cautelares porque “surge a las claras que FRIAR no es parte de este concurso preventivo”. El Juzgado, agregó, solo interviene en lo que hace a la preservación del activo de la concursada como garantía de los acreedores.

Un crédito en plena reconfiguración

La línea de Bunge llega en un momento de reordenamiento para Vicentin, que según informó iProfesional pasó a ser un holding con más de 30 unidades de negocio y arrastra la herencia de una deuda que llegó a rondar los u$s1.500 millones.

La resolución deja abierta una puerta. La solicitud podrá reconsiderarse si el Comité emite un dictamen favorable y hay un plan de recupero de las deudas antiguas de Friar con la concursada. El Comité, además, puede proponer un esquema de actuación sobre la empresa.

Vicentin deberá presentar en el expediente una rendición de cuentas trimestral, con copia de cada pedido de desembolso y de las transferencias bancarias, además de comprobantes del pago de comisiones e intereses y del destino del dinero.

El plan de negocios con el que Grassi ganó el cramdown ya anticipaba un faltante inicial de caja, y la Sindicatura sostiene que este financiamiento es necesario para cubrir el capital de trabajo que la empresa necesita para originar granos.

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