La Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA), con base en Tucumán, lanzó una advertencia pública por el riesgo que enfrenta la industria citrícola y la azucarera del NOA ante la actual situación del suministro y los precios del gas natural. En un comunicado oficial, la entidad pidió que se garantice el abastecimiento energético y que los valores del gas sean razonables para permitir la continuidad de la producción, la zafra y la exportación de productos derivados del limón.
Ante la preocupación del sector, el Gobierno de Tucumán coordinó gestiones con la Secretaría de Energía de la Nación. La delegación provincial, encabezada por el Ministro de Economía y Producción y el Secretario de Producción, contó con la participación de representantes de ACNOA y del Centro Azucarero Argentino (CAA). El objetivo fue plantear con urgencia la situación que afecta a las industrias regionales y solicitar soluciones concretas que eviten interrupciones productivas y pérdidas económicas significativas.
Según explicaron los organizadores del encuentro, la principal preocupación es la incertidumbre en el suministro de gas y la inviabilidad financiera que representan los precios actuales para las plantas industriales. La producción de aceite y jugo de limón, una actividad donde Argentina lidera a nivel mundial gracias a la estructura productiva de Tucumán, depende en gran medida de un suministro energético estable y de tarifas competitivas. Sin estas condiciones, la continuidad de la zafra y la capacidad exportadora se ponen en riesgo.
Como resultado de la reunión con la Secretaría de Energía, las autoridades nacionales se comprometieron a intervenir ante productoras y comercializadoras de gas en un plazo de 72 horas. La intervención busca garantizar que el gas procedente de la denominada Cuenca Norte, con un volumen estimado en 2,5 millones de metros cúbicos diarios, sea efectivamente destinado a las industrias citrícolas y azucareras del NOA. También se reclamó que ese suministro se ofrezca a precios razonables y estables, necesarios para mantener la competitividad de las empresas regionales.
Para el sector, una resolución favorable es clave no solo para la continuidad de la próxima campaña de producción 2026 sino también para preservar la posición de Argentina como líder mundial en exportación de aceite y jugo de limón. La competitividad internacional depende de costos energéticos que permitan procesar y generar productos con valor agregado sin erosionar márgenes. Además, el abastecimiento de gas impacta directamente en la logística, el procesamiento industrial y la calidad de la materia prima transformada.
La preocupación se extiende más allá de las plantas procesadoras. Los productores primarios, los empleos directos y la cadena de proveedores vinculados a la citricultura y la agroindustria del NOA se verían afectados por cortes o aumentos bruscos en las tarifas. La temporada de zafra es un periodo crítico en el que la continuidad del proceso productivo requiere disponibilidad energética constante; cualquier interrupción podría traducirse en pérdidas de fruta, demoras en la producción y menores volúmenes exportables.
El pedido de ACNOA y del CAA incluye no solo la garantía del volumen comprometido desde la Cuenca Norte, sino también la asignación prioritaria del recurso para actividades industriales esenciales de la región. La convocatoria al diálogo con la Secretaría de Energía refleja la búsqueda de soluciones coordinadas entre Nación, provincia y el sector privado para evitar decisiones unilaterales que afecten la cadena de valor regional.
El tema del gas en el NOA no es nuevo: las restricciones en la oferta, la estacionalidad de la demanda y las reglas del mercado pueden generar desabastecimiento o traslados de volúmenes a otras regiones con contratos distintos. Por eso, desde el sector industrial insisten en que se definan mecanismos claros y plazos concretos que aseguren la entrega y el precio del gas para las industrias citrícolas y azucareras. La intervención prometida en 72 horas por la Secretaría de Energía apunta a dar una respuesta rápida que evite daños irreparables en el corto plazo.
Además del suministro, el sector busca previsibilidad tarifaria. Los incrementos repentinos en las tarifas de gas traducen costos que, en muchos casos, no pueden trasladarse al precio final de exportación por la competencia internacional. Mantener tarifas competitivas es crucial para sostener la cadena de valor y conservar los mercados externos donde Argentina ya posee un fuerte posicionamiento, especialmente en aceite y jugo de limón.
La industria citrícola del NOA tiene un peso productivo y social importante: no solo genera divisas por exportaciones, sino que también sostiene miles de empleos directos e indirectos en zonas rurales y periurbanas. Por eso, las autoridades provinciales y las organizaciones empresarias buscan soluciones integradas que incluyan medidas de emergencia y estrategias de mediano plazo para la gestión energética. Entre las alternativas que se discuten están acuerdos de suministro específicos para sectores industrialmente intensivos en energía, esquemas de priorización regional y revisiones tarifarias que consideren la competitividad externa.
En paralelo a las gestiones frente a Nación, desde ACNOA se subraya la necesidad de fortalecer el diálogo público-privado para anticipar situaciones de crisis y diseñar respuestas rápidas. La coordinación entre gobiernos provinciales, la Secretaría de Energía y las empresas productoras y comercializadoras es vista como determinante para evitar impactos sobre la producción y las exportaciones.
Finalmente, el pedido del sector no es solo técnico sino también estratégico: asegurar gas a precios razonables para las industrias del NOA es una condición para que Argentina mantenga su liderazgo en la exportación de productos citrícolas con valor agregado. La respuesta de la Secretaría de Energía, con un plazo de actuación concreto, será observada de cerca por productores, trabajadores y exportadores. En los próximos días se espera la confirmación de medidas que permitan normalizar el suministro desde la Cuenca Norte y dar previsibilidad a una actividad clave para la economía regional y nacional.





