Balance de la temporada de cosecha en Neuquén y Río Negro y los desafíos de la próxima campaña

En ese marco, el entonces presidente del RENATRE, José Voytenco, planteó la importancia de articular acciones entre las provincias emisoras y receptoras por lo que afirmó: “Debemos garantizar una adecuada planificación, acceso a la información y condiciones básicas de alojamiento y trabajo desde el origen.”

En el mes de diciembre de 2025 se llevaron adelante reuniones entre organismos nacionales, provinciales y actores del sector, previo al inicio de la cosecha de peras y manzanas en el Alto Valle del Río Negro. El objetivo de dichos encuentros, en los cuales también participaron funcionarios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) fue promover espacios de  coordinación interprovincial para favorecer condiciones de traslado seguro, contratación justa y espacios adecuados en las provincias receptoras para la acogida de personas trabajadoras migrantes.

“Este año fue atípico: llegaron muchos más trabajadores que otros sin acuerdo de empleo, incluso con sus familias, en un contexto donde la actividad no estaba en condiciones de absorber esa demanda”, explicó el delegado del RENATRE en Neuquén, Miguel Coliñir.

Con el inicio de la temporada de cosecha en enero de 2026, se registró un flujo significativo de mano de obra hacia la región, lo que generó desafíos en la organización prevista. La llegada de personas sin contratación previa y algunas dificultades en la articulación entre los distintos actores derivaron en situaciones de desajuste entre la oferta y la demanda laboral.

Según datos relevados en las provincias receptoras, se contabilizaron más de 3.000 trabajadores varados, particularmente en localidades como San Patricio del Chañar, donde se evidenciaron limitaciones en la capacidad de alojamiento y asistencia.

“El Valle de Río Negro recibe entre 20.000 y 25.000 personas por temporada, y en algunos casos se organizan traslados desde provincias del norte mediante colectivos, lo que requiere una mejor coordinación para ordenar ese flujo”, señaló Giuliano Ruffini, delegado del RENATRE en Río Negro.

“Las personas tienen que venir con una fuente de trabajo definida y algún vínculo previo con las empresas, para evitar situaciones en las que llegan sin destino laboral”, analizó Miguel Coliñir.

En este contexto, se observaron casos en los que trabajadores permanecieron de manera transitoria en espacios públicos, terminales de transporte o centros de salud, a la espera de oportunidades laborales. Asimismo, se registraron situaciones en las que algunas personas optaron por trasladarse a otras zonas productivas o actividades económicas.

A su vez, el RENATRE y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), trabajaron en la publicación conjunta «Oportunidades y desafíos para mejorar la vida laboral de las personas trabajadoras migrantes temporarias en la agricultura argentina» la cual constituye una herramienta de diagnóstico para caracterizar la migración, que a su vez busca impulsar acciones que aseguren el cumplimiento de los derechos laborales y el acceso a la protección social de las personas que migran por trabajo.

Frente a estos escenarios, desde el RENATRE y la UATRE se vienen impulsando herramientas orientadas a mejorar la organización de la migración laboral estacional. Entre ellas, se destaca la promoción de mecanismos de contratación que contemplen la registración previa, el acceso a información clara y traslados seguros.

Asimismo, durante la temporada se identificaron irregularidades vinculadas a la documentación presentada para el acceso a traslados, lo que representa un desafío adicional para los procesos de fiscalización. También se relevaron situaciones laborales diversas, en un contexto marcado por variaciones en el nivel de actividad productiva.

Desde las delegaciones provinciales se remarcó la importancia de contar con sistemas de control y registro más eficientes que permitan anticipar la cantidad de trabajadores que se desplazan hacia cada región. En ese sentido, se señaló la necesidad de fortalecer la validación de la información en origen y su verificación en destino.

En este marco, se destacó la importancia de continuar fortaleciendo la articulación entre los distintos niveles del Estado, los organismos del sector y los actores sociales involucrados, con el objetivo de optimizar la planificación de futuras campañas y garantizar condiciones laborales adecuadas para los trabajadores rurales migrantes.

“Es clave fortalecer los controles en origen y durante los traslados, promoviendo que viajen únicamente personas trabajadoras con contratación previa. También es importante sostener mecanismos que faciliten el regreso de quienes no logran insertarse laboralmente”, finalizó José Voytenco.

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