El carbón de la panoja es una enfermedad fúngica que afecta al maíz, causada por el hongo Sporisorium reilianum.Después de haber estado ausente durante más de 80 años, esta patología ha resurgido en diversas regiones de Argentina, generando preocupación entre los productores debido a su impacto en los rendimientos y la calidad del grano.
Resurgimiento del Carbón de la Panoja
Históricamente, las primeras detecciones del carbón de la panoja en cultivos de maíz en Argentina datan de los años 1935 y 1941. Posteriormente, la enfermedad desapareció de los sistemas de producción durante décadas. Sin embargo, en la campaña 2020/2021, se registraron los primeros focos en la zona núcleo, y su presencia se ha expandido en las campañas siguientes. Actualmente, la enfermedad ha sido detectada en cinco provincias, afectando significativamente la producción de maíz.
Causas y Síntomas
El agente causal, Sporisorium reilianum, produce esporas que pueden sobrevivir en el suelo hasta siete años. La infección ocurre principalmente durante la emergencia de la planta, afectando los tejidos florales antes de su diferenciación. Los síntomas incluyen:
Deformación de las panojas:
Presencia de polvo negro en las mazorcas:
Achicamiento de la planta:
Formación de cuerpos negros llenos de esporas (soros) en las panojas.
Estas manifestaciones pueden reducir el rendimiento de la planta infectada y comprometer la calidad del grano.
Estrategias de Manejo y Control
Para mitigar el impacto del carbón de la panoja, se recomienda implementar las siguientes prácticas:
Monitoreo y Diagnóstico Temprano
Es esencial realizar inspecciones periódicas en los cultivos para identificar los primeros síntomas de la enfermedad. La detección temprana permite aplicar medidas correctivas oportunas y evitar su propagación.
Rotación de Cultivos
Alternar el maíz con cultivos no susceptibles, como soja o girasol, ayuda a reducir la carga del patógeno en el suelo. Esta práctica disminuye la concentración de esporas y limita la reinfección en ciclos sucesivos.
Uso de Semillas Resistentes
Seleccionar híbridos de maíz con resistencia o tolerancia al carbón de la panoja es fundamental. Aunque la información sobre la resistencia de los híbridos es limitada, estudios recientes han mostrado diferencias significativas en el comportamiento de diversas variedades frente a la enfermedad.
Tratamientos de Semillas con Fungicidas
El uso de fungicidas específicos en el tratamiento de semillas puede reducir la incidencia de la enfermedad. Sin embargo, es importante destacar que actualmente no existen tratamientos registrados que controlen eficazmente el carbón de la panoja. Se están desarrollando nuevas moléculas con este propósito.
Eliminación de Residuos de Cultivo
Después de la cosecha, es crucial destruir los restos de plantas infectadas. La quema o el enterramiento de estos residuos impide que el patógeno sobreviva en el suelo y reduce la posibilidad de reinfección.
Manejo de la Siembra
Evitar la siembra de maíz en lotes con presencia de la enfermedad durante al menos dos a cinco años es una medida preventiva efectiva. Esta práctica interrumpe el ciclo del patógeno y disminuye su presencia en el suelo.
Asesoramiento Técnico y Cooperación
Consultar con agrónomos y participar en programas de extensión agrícola proporciona a los productores herramientas y conocimientos actualizados para el manejo del carbón de la panoja. La colaboración entre instituciones, semilleros y productores es esencial para desarrollar estrategias de control más efectivas.
A tener en cuenta:
El resurgimiento del carbón de la panoja representa un desafío significativo para la producción de maíz en Argentina. La implementación de prácticas de manejo integradas, que incluyan monitoreo, rotación de cultivos, uso de semillas resistentes y asesoramiento técnico, es fundamental para mitigar su impacto. La investigación continua y la colaboración entre todos los actores del sector agropecuario serán clave para enfrentar esta problemática y garantizar