domingo 1 febrero 2026

Fuerte reclamo por la carne en el sur: piden derogar el permiso para ingresar carne con hueso a la Patagonia

Productores y gobernadores patagónicos exigen al Gobierno nacional que respete el estatus sanitario diferencial de la región.

A dos semanas de que el Gobierno nacional habilitara el ingreso de carne bovina con hueso plano desde la zona libre de fiebre aftosa con vacunación hacia la región patagónica, un frente amplio de organizaciones rurales y autoridades provinciales salió al cruce. La medida encendió alarmas en una de las zonas con estatus sanitario diferencial más valoradas del país. La región es reconocida internacionalmente como libre de fiebre aftosa sin vacunación, condición que potencia sus oportunidades comerciales, pero que podría verse comprometida por esta nueva disposición.

El reclamo se expresó de manera contundente: unas 30 federaciones y asociaciones rurales del sur argentino, con el respaldo formal de los gobiernos de Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, exigieron la derogación inmediata de la Resolución 1153/2024 del Senasa, que habilita esta circulación. Productores y funcionarios coinciden en que la decisión “carece de justificación técnica” y pone en peligro los mercados y los sistemas productivos que se han sostenido con grandes inversiones durante décadas.

Una medida inconsulta que afecta un modelo sanitario exitoso

El estatus sanitario libre de fiebre aftosa sin vacunación le ha permitido a la Patagonia acceder a mercados exigentes como Estados Unidos y Japón. Por eso, el nuevo permiso otorgado por Senasa –que permite el ingreso de carne con hueso desde la zona centro del país– fue considerado un retroceso estratégico.

“Esto es una amenaza directa al trabajo que venimos realizando desde hace más de 20 años”, expresaron desde la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS). En el mismo sentido, la Sociedad Rural de Neuquén advirtió que “es inadmisible que se arriesgue el diferencial sanitario por una medida que beneficia a muy pocos”.

Unánime rechazo en la Patagonia al ingreso de carne con hueso: gremios rurales y provincias exigen marcha atrás
Unánime rechazo en la Patagonia al ingreso de carne con hueso: gremios rurales y provincias exigen marcha atrás

Las asociaciones también alertaron que la norma no fue consensuada y se dictó sin abrir instancias de diálogo con los sectores productivos involucrados. “Es un avasallamiento institucional a las entidades que conforman la barrera sanitaria”, dijo un dirigente de la Federación de Sociedades Rurales del Chubut.

Apoyo político provincial: unidad inédita entre gobernadores

El reclamo del sector privado se vio rápidamente acompañado por los gobiernos provinciales, que elevaron presentaciones formales y comunicados conjuntos. El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, sostuvo que “la medida del Gobierno nacional es irresponsable y pone en jaque la sanidad de toda la región”. A su vez, Roxana Bertone, mandataria fueguina, alertó que la resolución “afecta el perfil exportador de la Patagonia”.

Desde Santa Cruz, la postura fue clara: “Nos oponemos a cualquier decisión que ponga en peligro nuestro estatus sanitario. No vamos a permitir retrocesos”, expresó el ministro de Producción local. El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, calificó la decisión como “una grave equivocación que atenta contra los intereses de nuestra economía regional”.

Incluso el senador nacional Martín Doñate, de Río Negro, anticipó que se presentará un proyecto para suspender los efectos de la resolución. “No vamos a permitir que se vulnere el estatus que tanto costó conseguir”, declaró.

Preocupación por el impacto comercial y sanitario

Uno de los argumentos más repetidos por productores y autoridades tiene que ver con el riesgo de perder mercados internacionales. El temor radica en que los países que compran carne desde la Patagonia exijan condiciones aún más estrictas o directamente suspendan las importaciones si perciben relajamiento en los controles.

“Lo que está en juego no es solo la sanidad, sino también la confianza de los mercados externos, que valoran enormemente nuestro diferencial sanitario”, explicó el veterinario Héctor Neme, exfuncionario de Senasa en la región.

A esto se suma la preocupación por un posible efecto contagio en otras decisiones sanitarias: si se debilita el concepto de la barrera patagónica, puede abrirse la puerta a nuevas flexibilizaciones. “El sistema sanitario argentino es respetado por su rigurosidad. No podemos empezar a desarmarlo desde adentro”, indicó Fernando Rivara, presidente de la Federación de Centros de Acopiadores.

Un modelo que generó valor agregado y arraigo

El desarrollo de un sistema ganadero diferenciado en la Patagonia no fue casual. Respondió a una estrategia articulada entre gobiernos, productores y organismos sanitarios. “En la Patagonia logramos un sistema productivo que genera empleo, arraigo y exportaciones de calidad. Romper con esto sería un error gravísimo”, planteó la Confederación Rural de Tierra del Fuego.

La región ha logrado sostener trazabilidad, control sanitario estricto y buenas prácticas ganaderas, lo que se traduce en carne premium y productos certificados con valor agregado. “Romper el cerco sanitario implica perder todo ese esfuerzo”, denunció la Sociedad Rural del Valle Inferior del Río Chubut.

El pedido: diálogo y marcha atrás inmediata

Las entidades patagónicas solicitaron una reunión urgente con el ministro de Economía, Luis Caputo, y con el titular de Senasa, Dardo Chiesa, para discutir los fundamentos de la medida. También reclamaron que se suspenda la vigencia de la resolución hasta tanto se revise su impacto.

A través de un comunicado conjunto, las entidades recordaron que “la barrera sanitaria no es un capricho, sino una herramienta estratégica que debe cuidarse como un bien público”. Por ahora, el Gobierno nacional no emitió respuestas formales, pero el nivel de presión política y productiva sigue creciendo.

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