Con la presencia de autoridades nacionales y provinciales, el evento estuvo encabezado por el nuevo dueño de la firma, Pablo González, junto al director Nacional de Lechería, Sebastián Alconada, el ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, y el secretario de Agricultura y Ganadería santafesino, Ignacio Mántaras, entre otros funcionarios de distinto rango.
En un contexto de complicaciones y turbulencias en el sector alimenticio, las novedades positivas poco a poco comienzan a ganar presencia. Una muestra en ese sentido puede ubicarse en el retorno de La Suipachense, un emblema de la producción lechera en el oeste bonaerense. Esta semana tuvo lugar una recuperación más, siempre en el mismo nicho: durante un acto que se llevó a cabo el miércoles 26, Sudamericana de Lácteos volvió a poner en marcha la actividad en su planta en la localidad de Díaz, en la provincia de Santa Fe.
La reciente compra de la firma fue el resultado de una gestión intensa, signada por presiones del sindicato ATILRA que, afirman especialistas como Elida Thiery, el nuevo comprador de la firma no estuvo dispuesto a aceptar.
Durante el encuentro, indicaron fuentes del sector lechero, se subrayó la importancia de “recuperar una industria” que había quedado paralizada y que ahora vuelve a integrarse a la cadena productiva.
Sellados los acuerdos, y tras la reestructuración de pasivos, la decisión fue avanzar en un modelo concentrado en un solo producto para esta etapa, con la intención inmediata de ganar eficiencia.
La reapertura se produjo luego de concretarse el traspaso de la empresa a manos del mencionado González. “Después de seis meses de pura inactividad, hemos logrado poner todo a funcionar y formalmente comenzó a entrar leche en nuestro plan de 100.000 litros diarios”, declaró el nuevo dueño de Sudamericana de Lácteos.
“La idea original era arrancar en un máximo de un mes. La semana pasada entró el primer equipo de leche, que fue más simbólico que productivo y logístico. Esta semana estamos regularizando la actividad diaria y acercándonos a lo proyectado”, afirmó.
Según explicó el titular de la empresa, el martes pasado ya comenzaron a recibir leche, con envíos que superan los 90.000 litros diarios y un objetivo inicial cubierto.
En esta primera fase, la dirección proyecta elevar el procesamiento hasta alcanzar un piso de 100.000 litros diarios en 15 días.
Sudamericana de Lácteos y la capacidad instalada
Si bien la capacidad instalada permite procesar hasta 250.000 litros de materia prima diarios, la meta inmediata es alcanzar un promedio de 75.000 de lunes a viernes. Según González, eso permitirá encaminar el funcionamiento de la planta, retomando incluso los turnos laborales y el movimiento habitual de una industria que es fundamental para Díaz y la región.
“Tenemos un canal comercial en Buenos Aires, para llegar de manera directa y luego veremos las opciones de exportación”, anticipó. Reconoció, además, que existen muchas oportunidades de negocios en cuanto a la producción para terceros.
Toda la producción se destinará a queso barra bajo la marca Sudamlac y, en principio, el empresario anticipó que llegará al mercado interno para luego escalar a nivel internacional.
“Para nosotros es un gran paso simbólico. Este es el primer paso para llevar a cabo el plan que estaba previsto de antemano: fabricar en primera instancia queso barra, que tendrá como destino final un 70% para mercado externo y un 30% orientado al interno”, precisó el directivo.
Hoy por hoy, Sudamericana de Lácteos mantiene bajo su paraguas comercial el dominio de las marcas Sudamlac, Tambería Holandesa, Pensilvania y Tuca, por lo que las primeras partidas de quesos llegarán al mercado con esas etiquetas.
Esto será distribuido en seis cuotas, de las cuales ya se pagó la primera el pasado 22 de julio, y en este cierre de agosto se pagaría la siguiente.
Ordenamiento financiero, salarios y deuda con productores
El reinicio de la actividad vino acompañado también de un ordenamiento financiero. Según explicó González, “los trabajadores ya cobraron la quincena trabajada de julio, el 85% de febrero que se les adeudaba por el parcial trabajado durante la gestión anterior, y los meses hasta junio que se pagarán al 75 por ciento”.
En cuanto al vínculo con los productores, con los que se generó un pasivo importante en Santa Fe, aclaró que “hasta no regularizar la situación con ellos, no reencauzar el vínculo, no se recibirá esa leche”. Agregó que la materia prima que procesa Sudamericana de Lácteos en esta etapa es producto de nuevos acuerdos realizados en Santa Fe.
Por su parte, la rectificación de los formularios de cargas sociales de 78 trabajadores permitió levantar embargos y comenzar a cumplir con los compromisos. “Así podemos empezar a sacar los pagos prometidos y a regular de todo el pasivo”, añadió el empresario.
“Para hacer exportación de queso duro se necesitan muchísimo capital de trabajo. Condición sobre la que hoy en día la empresa no está apta para enfrentar”, concluyó.
Sobre la posibilidad de diversificar, González explicó que “si aparecen nuevos negocios para otro producto, como queso duro para exportación, estamos abiertos. Pero tenemos que ser conscientes de la situación financiera de la empresa”.




