La compañía Ingenios de Tucumá SA avanza en la compra de activos clave del sector azucarero tucumano para ganar escala y competitividad. Esta operación, que ya tiene negociaciones muy avanzadas, podría consolidar a la firma como uno de los jugadores más relevantes del mercado regional.
Según fuentes cercanas al proceso, se espera que la firma del acuerdo se concrete en los próximos días, aunque por ahora no se difundió el valor acordado. La operación llega después de pasos previos de la empresa para adquirir otros establecimientos, lo que revela una estrategia de expansión sostenida.
En diciembre de 2025 la sociedad había avanzado en la negociación para comprar el ingenio La Trinidad, propiedad de Ricardo Sixto, con una carta de intención firmada y un proceso de due diligence en marcha. Ese plan integraba la capacidad de Concepción y La Trinidad para alcanzar una molienda conjunta estimada en 5,5 millones de toneladas de caña.
La empresa ya tomó posesión de La Trinidad una vez que terminó su zafra, y la operación sobre La Colonia se tramitó mediante un proceso de expansión iniciado a fines del año pasado. Fuentes de la compañía indican que la implementación de algunos activos se postergó hasta después de la zafra actual por razones financieras y productivas, además de las complicaciones por las lluvias.
Qué representa la integración para la producción
El ingenio La Colonia, ubicado en la ciudad de Concepción al sur de Tucumán, tiene antecedentes centenarios y una estructura empresarial que combina actividades industriales y bioenergéticas. Según el Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT), el establecimiento data de 1882 y figura con la razón social Sucroalcoholera del Sur SA mientras que su filial bioenergética es Bioenergía La Colonia SA.
En la zafra 2025 La Colonia molió 934.949 toneladas de caña, produjo 39.300 toneladas de azúcar y alcanzó una producción de 25.500 metros cúbicos de alcohol. El ingenio Concepción registró una molienda de 2.719.008 toneladas y La Trinidad de 1.821.062 toneladas en el mismo período.
Juntos, esos tres establecimientos suman cerca de 5,5 millones de toneladas molidas, lo que equivale a casi el 22 % del total registrado a nivel nacional según los datos de la industria. Ese volumen ubica al grupo entre los diez mayores molinos del país y le da peso relevante en la oferta de azúcar y etanol.
Impacto comercial y desafíos
La estrategia de integrar molinos busca, según las fuentes consultadas, mejorar la competitividad mediante economías de escala y fortalecer la participación en los mercados de azúcar y etanol tanto a nivel interno como externo. Además, la suma de capacidades ampliaría las posibilidades de colocación de producción en mercados internacionales y de biocombustible.
La compañía proyecta que, con los tres establecimientos en operación conjunta, la molienda podría ubicarse entre 6 y 7 millones de toneladas de caña una vez que avance la integración de la producción. Esa mayor escala también apunta a mejorar la eficiencia operativa y la posición comercial en el negocio del alcohol, según explicaron directivos de Ingenios de Tucumá.
Pese al potencial, el proyecto enfrenta desafíos por factores climáticos y financieros que condicionaron la decisión de postergar algunos pasos hasta finalizar la zafra actual. El calendario de firmas y las cifras finales de la negociación siguen pendientes, por lo que el efecto total sobre empleo, proveedores y economías regionales dependerá de la ejecución concreta del plan.
La operación, que se produce a menos de un año de la creación de Ingenios de Tucumá, refleja una tendencia de concentración en el sector azucarero que podría redefinir cadenas productivas en Tucumán. Mientras tanto, el mercado y las comunidades rurales seguirán de cerca la firma del acuerdo y su implementación operativa.




