La Federación de Sociedades Rurales de Chubut, junto a cooperativas y asociaciones de productores, denunció la grave situación del sector y dijo haber mantenido más de 20 reuniones con funcionarios provinciales en el último año para buscar respuestas a la crisis. Esta escalada de reclamos se produce por el aumento del abandono de campos y la caída del stock ovino, problemas que afectan la producción, el empleo rural y la cadena de valor local.
Productores y entidades reclaman medidas concretas ante el avance de los guanacos, los ataques de pumas y otros depredadores, las dificultades sanitarias y la falta de infraestructura, razones por las cuales el conflicto llegó a la esfera pública en los últimos días. Las organizaciones insisten en que ya no alcanzan los diagnósticos y las mesas de trabajo: exigen decisiones ejecutivas y transparencia sobre recursos y resultados.
Reuniones, fechas y resultados
La reunión formal del sector con autoridades se celebró el 21 de agosto, pero los productores señalaron que los encuentros terminan en nuevos compromisos de estudios y mesas de trabajo sin medidas concretas de implementación. En la práctica, advierten, la consecuencia es que continúa la caída del stock y crece el número de establecimientos que quedan vacíos y sin actividad productiva.
Previamente, el 4 de agosto se realizó otro encuentro con el gobierno provincial donde se puso en agenda la sobrepoblación de guanacos, los ataques de depredadores, el manejo de reservas y áreas protegidas, el uso del agua y problemas vinculados a plantas de faena y frigoríficos. En ese marco se pactó un nuevo contacto para conocer respuestas concretas, aunque productores dicen que las iniciativas fueron insuficientes hasta ahora.
Impacto de depredadores y guanacos
Según los rurales, históricamente las pérdidas por depredación oscilaban entre el 7 % y el 8 % del stock ganadero, pero hoy en algunos campos las mermas superan el 25 %, un nivel que complica la reposición de planteles y la rentabilidad. Esa presión sobre los rebaños se suma a la competencia por agua y pasto que generan los guanacos, lo que transforma a la especie de fauna silvestre en un foco directo de conflicto productivo.
Los productores describen casos en los que un establecimiento con 3.000 animales apenas logra equilibrar costos operativos y asegura que la situación constituye una crisis estructural que excede la capacidad de respuesta inmediata del sector. Por eso reclaman planes integrales de manejo de fauna, control de depredadores y políticas de apoyo en sus diversas dimensiones.
Respuesta oficial y fondos asignados
El secretario coordinador de Gabinete provincial, Abeletche, reconoció la gravedad del cuadro y defendió la actuación del gobierno al afirmar que se trata de un problema de décadas agravado por la sequía y la baja rentabilidad. En paralelo, el Ejecutivo anunció un censo de guanacos que, según fuentes oficiales, comenzaría en octubre y la evaluación de esquemas de manejo similares al plan aplicado en Santa Cruz.
El Ministerio de Producción de Chubut informó que destinó $1.129 millones a sanidad animal, con énfasis en control de enfermedades, y acciones de distribución de forrajes, créditos blandos, capacitación y contratación de veterinarios. Las entidades, sin embargo, exigen conocer cuánto de esos recursos se ejecutó y con qué resultados, y piden información sobre más de $2.000 millones anunciados para forrajes.
Reclamos, transparencia y prioridades
Las entidades rurales solicitaron explicaciones públicas sobre la gestión, la ejecución presupuestaria y los resultados concretos de los recursos destinados al sector, y rechazaron que su reclamo sea interpretado como un mero pedido de subsidios. En cambio, pidieron un paquete de medidas que incluya gestión sanitaria, control de depredadores, manejo de la población de guanacos, gestión del agua, mejoras en caminos y en infraestructura productiva.
- Gestión sanitaria y programas de prevención.
- Planes de control y manejo poblacional de guanacos.
- Programas contra depredadores (pumas, perros asilvestrados, zorros, jabalíes).
- Transparencia en la ejecución de fondos y resultados.
- Mejoras en infraestructura y acceso a mercados con valor agregado.
Las entidades recordaron además la alta rotación de ministros del área —tres ministros en tres años— y pidieron estabilidad institucional como requisito mínimo para avanzar en planes de largo plazo. También enfatizaron que la actividad ovina no es siempre inviable por precio puesto que, según los productores, alrededor del 98 % de la lana se exporta y existen mercados que sostienen la cadena en condiciones favorables en algunos tramos.
La crisis ganadera en Chubut combina factores de largo plazo como el manejo de fauna silvestre y la infraestructura con shocks climáticos y económicos recientes, por lo que las soluciones requieren coordinación, recursos ejecutados con transparencia y decisiones políticas claras. Para los lectores de Palabra de Campo, la clave será seguir la ejecución de los fondos anunciados y la concreción del censo y los planes de manejo que prometen definir el futuro de la producción ovina en la provincia.




