Si se lleva a cabo según lo planeado, de acuerdo a expertos en pena de muerte, sería la primera transmisión o emisión en directo conocida de una ejecución legal.
9 oct (Reuters) – El ejército de Estados Unidos tiene previsto transmitir en directo la ejecución por fusilamiento, prevista para el 3 de diciembre, de Nidal Hasan, el antiguo psiquiatra del Ejército condenado por matar a 13 personas en el tiroteo de Fort Hood de 2009.
¿SE HA TRANSMITIDO EN VIVO ANTES?
Las ejecuciones suelen llevarse a cabo tras los muros de las prisiones, y las plataformas de Internet y los gobiernos llevan años intentando limitar la difusión de imágenes violentas de ejecuciones.
En ocasiones han salido a la luz imágenes de ejecuciones tras el hecho. El ahorcamiento del antiguo líder iraquí Sadam Husein en 2006, por ejemplo, fue visto en todo el mundo después de que circularan por Internet y a través de las cadenas de televisión grabaciones oficiales y no oficiales, aunque no se emitió en vivo.
Los expertos en pena de muerte consultados por Reuters afirmaron no tener constancia de ninguna ejecución legal anterior que se haya transmitido en directo o difundido a una audiencia pública.
¿EN QUÉ MEDIDA RESULTA INUSUAL?
Hoy en día, las emisiones en directo son habituales en los procedimientos judiciales, los debates parlamentarios y otros actos de Estado, pero no en las ejecuciones judiciales.
Según Amnistía Internacional, las ejecuciones públicas registradas en los últimos años se han concentrado en gran medida en Irán y en Afganistán bajo el gobierno talibán.
Las ejecuciones públicas se han vuelto poco frecuentes en todo el mundo, y la mayoría de los países que mantienen la pena de muerte llevan a cabo las ejecuciones lejos de la vista del público.
La ejecución de Hasan sería la primera llevada a cabo por un pelotón de fusilamiento por parte del ejército estadounidense desde la ejecución en 1945 de Eddie Slovik, condenado por deserción durante la Segunda Guerra Mundial.
La ejecución también sería un evento destacable en Estados Unidos. Las ejecuciones públicas desaparecieron en gran medida durante el siglo XX, y los expertos en pena de muerte citados por Reuters afirmaron que la última autorizada legalmente tuvo lugar en 1936.
Internet ha transformado las imágenes de las ejecuciones, que antes eran un acontecimiento local, en contenidos capaces de llegar a audiencias de todo el mundo en cuestión de minutos.
¿CÓMO HA CAMBIADO INTERNET LA DIFUSIÓN DE LAS IMÁGENES?
Las organizaciones criminales, incluidos los cárteles de la droga mexicanos, también han difundido imágenes violentas para intimidar a sus rivales y proyectar su poder.
Grupos militantes como Estado Islámico se hicieron famosos por producir videos de ejecuciones editados profesionalmente que se distribuían en línea como herramientas de propaganda y reclutamiento.
¿CUÁL HA SIDO LA REACCIÓN DE GOBIERNOS Y TECNOLÓGICAS?
La capacidad de los usuarios para copiar, compartir y redistribuir rápidamente el contenido ha dificultado que los gobiernos y las empresas tecnológicas controlen la difusión de este tipo de material.
Las principales plataformas de redes sociales llevan años eliminando videos de ejecuciones vinculados a organizaciones extremistas y otros grupos violentos.
En general, los gobiernos y las empresas tecnológicas han adoptado una postura opuesta, intentando reducir, en lugar de ampliar, el acceso a las imágenes gráficas de ejecuciones.
Las emisiones en vivo plantean retos particulares para las plataformas, ya que las imágenes pueden verse, copiarse y redistribuirse antes de que los sistemas de moderación puedan intervenir.
Una de las primeras reacciones públicas de un gobierno procedió de Nueva Zelanda, cuyo jefe de censura afirmó que las autoridades tendrían poca capacidad práctica para impedir que los residentes accedieran a una transmisión en directo mientras esta se estaba produciendo.
(Reporte de Hugo Lhomedet en Gdansk; editado en español por Natalia Ramos)
Incluso los países que aún llevan a cabo ejecuciones públicas suelen haber restringido los derechos de grabación y retransmisión. Arabia Saudita solía llevar a cabo ejecuciones públicas ante espectadores, pero estaba prohibido grabarlas y, en 2019, este tipo de ejecuciones públicas ya habían cesado en gran medida.



